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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Expertos de FAO, ACHIPIA y la Universidad de Chile durante el evento

Santiago, 3 de junio de 2013- Durante el Seminario "IMPACTO DE LAS MEDIDAS SANITARIAS Y DE INOCUIDAD EN EL COMERCIO INTERNACIONAL Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA", realizado por FAO y la Facultad de Cs. Agronómicas de la U. de Chile, el Representante de la FAO en Chile, Alejandro Flores, destacó la importancia que tiene el comercio internacional en la lucha por la erradicación del hambre en la Región.

La misión de la FAO es acabar con el hambre, la mal nutrición, y la inseguridad alimentaria - señaló Flores - quien indicó que pese a que en Chile son problemas que se miran algo lejanos, debido a los recursos y las capacidades con que cuenta el país, es un flagelo que somete a casi 900 millones de personas a nivel global y a más de 50 millones de personas en América Latina.

"Es importante mantener la conciencia de que este problema existe y por este motivo nuestros objetivos estratégicos tienen que ver con potenciar el acceso a los alimentos, los servicios, la agricultura, los recursos forestales y la pesca".

El Representante de la FAO en Chile recalcó que en el tránsito de alimentos de países netamente exportadores, como Chile, hacia países importadores de alimentos en Centroamérica y el Caribe, la inocuidad y la seguridad juegan un rol muy importante.

Normativas sanitarias y comercio internacional

"En materia de inocuidad, los desafíos como Región, para lograr Sistemas de Control de Alimentos modernos e integrados, tienen que ver con las Enfermedades Trasmitidas por Alimentos (ETA's), con las pérdidas de alimentos y con los rechazos de alimentos que los países exportadores han sufrido", señaló Rodolfo Rivers, Oficial de Inocuidad y Calidad de los Alimentos en el encuentro.

En el encuentro, la Dra. Sofía Boza, académica del Departamento de Economía Agraria, de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la U. de Chile, se refirió a las barreras no arancelarias en el comercio internacional, indicando que son los países desarrollados los que mayormente las imponen.

"A medida que son países más ricos, se vuelven más restrictivos y, en ese sentido, los productos de la agricultura se vuelven objetivo de las medidas no arancelarias, situación que afectaría a los países en vías de desarrollo, que son los que mayormente exportan este tipo de productos", señaló.

Por su parte, el consultor FAO Arnaldo Chibbaro, indicó que la Normativa Sanitaria y Fitosanitaria (NSF) adquiere el carácter de vinculante, es obligatoria, en tanto se convierte en un componente de los acuerdos comerciales.

"Antes de los acuerdos internacionales, las exportaciones de los países latinoamericanos se veían afectadas por MSF que tomaban los países desarrollados, lo que obligó a normar estas medidas para evitar que fueran impuestas arbitrariamente".

Situación chilena

Ángel Sartori, ex ministro de Agricultura de Chile, en tanto, puntualizó que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), considera que el sector agrícola chileno es uno de los más abiertos del mundo, lo que le permite tomar medidas para mejorar la competitividad. Sin embargo, Sartori enfatizó que: "Nuestra política de acuerdos comerciales ha redundado en que el comercio agrícola es uno de los más distorsionados, pese a que se han tomado medidas para que esto no ocurra".

Luís Sazo, académico del Departamento de Sanidad Vegetal, de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la U. de Chile, abordó el tema de la Lobesia botrana, una de las especies más dañinas del cultivo de la vid.

"Las consecuencias que trae para nuestro mercado exportador la presencia de Lobesia botrana en nuestra uva de mesa dice relación con la limitación de ingreso a algunos mercados como los de Argentina, México y EE.UU.", indicó.

Asimismo, Ana Canales, Punto de Contacto de Codex Chile, expuso sobre la normativa del Codex Alimentarius en el comercio internacional.

El encuentro concluyó con el taller sobre aplicación de medidas sanitarias y fitosanitarias: Casos del Órgano de Solución de Disputas de la OMC, que fue realizado por Jaime González y Rodrigo Robles de MEIPC U. de Chile.