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| Región: |
América Latina y el Caribe |
| Países: |
Ecuador y Perú |
| Título del proyecto: |
“Fortalecimiento de Organizaciones Indígenas y Apoyo al Rescate de Productos Tradicionales en Zonas Altoandinas de Ecuador y Perú”. |
| Oficina Sede: |
Oficina Regional de FAO para ALC en Santiago de Chile |
| País Donante: |
Nueva Zelandia |
| Código del proyecto: |
GCP/RLA/163/NZE |
| Fecha de inicio: |
23 de mayo del 2007 |
| Fecha de término: |
22 de mayo del 2011 |
| Presupuesto: |
$ 1.296.789 EE.UU. Financiado por NZAID |
| Página Web: |
www.rlc.fao.org/proyecto/163nze |
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Un alto porcentaje de la población indígena de los países andinos está concentrada en las áreas rurales. Sin embargo, sus organizaciones se ven permanentemente en la necesidad de desarrollar capacidades que les permitan acceder a programas y proyectos tanto de gobierno como de organizaciones no gubernamentales, interactuar de manera eficiente con los mercados locales (de bienes y servicios), proteger su frágil medioambiente, y tener la posibilidad de diseñar y hacer seguimiento de sus estrategias de desarrollo, estableciendo sinergias con instituciones regionales y nacionales.
El actual proceso de mayor descentralización por el que atraviesan los países andinos, así como la importante reducción de los programas de extensión, observada desde los años ochenta, convierte a las organizaciones indígenas en entes claves para el desarrollo sustentable de sus comunidades y territorios. La realidad sin embargo muestra que muchas de ellas no disponen de las capacidades suficientes para:
- llevar a cabo un adecuado proceso de planificación estratégica
- implementar alianzas estratégicas
- la gestión del desarrollo
- lograr una administración eficiente de sus comunidades y recursos
- formular e implementar programas de capacitación de sus miembros
- acceso a mercados de manera coordinada
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El fortalecimiento de las capacidades organizacionales y de gestión de las organizaciones indígenas les permitirá tener un rol más activo en su contexto institucional, y en los programas y proyectos, tanto gubernamentales como no gubernamentales. Este aspecto facilitará el acceso a recursos financieros, bienes y servicios, innovación tecnológica, capacitación, etc., para así fomentar el desarrollo de sus comunidades y mejorar las interrelaciones con las economías regional y nacional.
Las organizaciones indígenas alto-andinas tienen en la actualidad la posibilidad de acceder a espacios de poder real (en gobiernos municipales y locales) y ser los promotores de su desarrollo, por lo que el fortalecimiento a sus organizaciones de base se verá reflejado en la creación de cuadros de líderes que conozcan temáticas de gestión y administración para implementarlas en espacios mayores.
Uno de los ejes potenciales de desarrollo de las comunidades, sobre todo en lo que se refiere al mejoramiento de su seguridad alimentaria, puede ser el aprovechamiento (producción, procesamiento, comercialización y consumo) de productos tradicionales, potencial que incluso ha sido retomado por diversos organismos internacionales, como la FAO.
Efectivamente, con el propósito de ampliar la base alimentaria y mejorar el estado nutricional y la seguridad alimentaria de las familias de las áreas rurales, la Conferencia de la FAO, en su 22° período de sesiones (Roma, 1983), enfatizó la necesidad de promover y desarrollar la producción y el consumo de los denominados cultivos menores y alimentos vegetales nativos (productos tradicionales). Este enfoque beneficiaría a los pequeños agricultores, mujeres y otros grupos de bajos ingresos, que son los más afectados por la desnutrición, y que sin embargo no reciben el beneficio del desarrollo económico.
La región andina es uno de los grandes centros de origen y domesticación de numerosas plantas alimenticias, que son cultivadas en variadas áreas ecológicas a lo largo de 6.000 Km. de la cordillera de los Andes, extendiéndose a través de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia hasta el norte de Argentina y Chile.
Algunos de estos cultivos, como la papa y el maíz, se han extendido a diversas regiones del mundo, adquiriendo un importante papel en la producción y comercialización agrícolas así como en los niveles de consumo.
Otros cultivos andinos han sido desplazados por la agricultura moderna y comercial, introduciendo patrones de consumo urbanos foráneos, a pesar de que son, en algunos casos, cultivados por las familias campesinas y forman parte de sus hábitos alimentarios. Se trata de un amplio grupo de especies que abarcan cereales y leguminosas como la quinua, cañahua, amaranto, y tarwi, y tubérculos como la oca, olluco, isaño y frutales como el tomate de árbol.
Estos cultivos constituyen una importante fuente de energía y nutrientes de alta calidad y bajo costo que permiten una composición más equilibrada de la dieta de los hogares rurales y urbanos de bajos ingresos.
Por otro lado, la cría de camélidos (llamas y alpacas principalmente) ha provisto a los pobladores de productos primarios como carne (principal fuente de proteínas en la zona), cuero y fibra de alta calidad, materia prima para textiles rituales y vestimenta diaria, además de facilitar la movilización de carga durante sus desplazamientos locales.
La preservación de este acervo genético (flora y fauna) es una labor compleja, pero necesaria, que precisa de alianzas institucionales y responsabilidad compartida entre instituciones nacionales, organismos internacionales, institutos de investigación y otros, además de los productores andinos mismos, de manera de conservar el germoplasma, fomentar su producción y consumo y buscar usos más diversificados.
Los fundamentos para estimular la producción y el consumo de los productos tradicionales andinos sub-explotados se basan en razones nutricionales, culturales, ecológicas y económicas.
Los productos tradicionales también contribuyen a la seguridad alimentaria mediante la diversificación productiva y el aprovechamiento de los recursos disponibles localmente. En efecto, estos cultivos están adaptados a zonas donde otros cultivos no prosperan, son resistentes a plagas y sequías, se producen en pequeñas extensiones de tierra y son intensivos en trabajo aportado por el grupo familiar, posibilitando generar ingresos adicionales.
En síntesis, se trata de cultivos de gran importancia por su aporte nutricional, su adaptabilidad a condiciones de gran severidad ambiental, y su contribución a valorar el trabajo familiar de los campesinos indígenas. Por ello, los esfuerzos que se desarrollan en materia de mejoramiento fitogenético, producción y post-cosecha podrían complementarse con una política coherente y continuada de fomento de su consumo.
En este contexto, tiene sentido rescatar y revalorar las recetas tradicionales a base de estos cultivos, introducirlos en los programas de asistencia alimentaria y fomentar el consumo, a mayor escala.
Lo anterior requiere el incremento de la oferta productiva a fin de mejorar los niveles de autoconsumo y, si es posible, disponer de un excedente comercializable. Se requiere una sólida organización de las comunidades indígenas, planes estratégicos, planes productivos y planes de negocios adecuadamente formulados. Asimismo, se requiere establecer alianzas estratégicas con actores claves.
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El proyecto tiene como objetivo principal contribuir a la mejora de la Seguridad Alimentaria de las familias de las comunidades indígenas mediante el fortalecimiento de las Organizaciones indígenas rurales para la gestión de su desarrollo. Para lograr su objetivo, el proyecto trabaja sobre dos ejes paralelos que se alimentan entre sí: el de fortalecimiento institucional de las organizaciones indígenas y el de rescate y aprovechamiento de los productos tradicionales para mejorar la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas.
El proyecto se concibe como un evento limitado en el tiempo. Por ello, durante su vigencia, más que predefinir acciones nuevas y tratar de ser el agente protagónico, el proyecto busca ser un facilitador para perfeccionar y potenciar los procesos en curso.
El proyecto está concebido en etapas, que parten de los diagnósticos y la planeación estratégica, y culminan con la sistematización de la experiencia que permita derivar lecciones para otros proyectos y recomendaciones de políticas. Transversalmente, los enfoques que sigue el proyecto son: las alianzas estratégicas, la capacitación, el enfoque de género, los concursos, el enfoque territorial, y el seguimiento y la evaluación.
La ejecución del proyecto, desde su inicio, contempla procesos participativos y un enfoque de modos de vida sostenibles.
Dentro del marco del proyecto se desarrollan diversos talleres de capacitación con los miembros de las comunidades y de las organizaciones indígenas, tanto en aspectos organizacionales, de planificación, de seguimiento y evaluación, como en áreas técnicas de la producción y transformación de cultivos/especies nativas. Se realizan concursos en seguridad alimentaria y en producción, procesamiento y calidad de productos tradicionales. Se identifica y capacita en buenas prácticas agrícolas, procesamiento y educación nutricional. Se fomenta el establecimiento de redes para el intercambio de experiencias y se identifican canales alternativos de comercialización. La ejecución de estas acciones, se verifica y alimenta mediante un sistema de monitoreo y evaluación.
Gestión del Proyecto
La sede regional del proyecto se encuentra en la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, ubicada en Santiago de Chile. El Proyecto está a cargo de un Oficial Principal de la Rama de Políticas, con el soporte de un Grupo Multidisciplinario de Oficiales Técnicos de FAO-RLC, especializado en temas agrícolas, ambientales, nutricionales, de desarrollo rural, comercio, etc., de los países andinos. Se cuenta con un Responsable del Monitoreo y Evaluación en la sede del Proyecto (RLC), bajo la supervisión del Oficial de Políticas, para apoyar en la ejecución del proyecto.
El Comité Regional del proyecto está conformado por el Oficial Líder Técnico, el Responsable del Monitoreo y Evaluación del Proyecto, el Grupo Multidisciplinario de apoyo de FAO-RLC y los Representantes de la FAO en los dos países.
En cada uno de los dos países existe un Coordinador Técnico Nacional, quien coordina y es responsable de las actividades técnicas en su respectivo país; asimismo actúa como facilitador de las distintas actividades previstas en el proyecto y de la coordinación con los socios ejecutores y los socios secundarios. En cada país, se establecen alianzas con agentes ejecutores; se conforman Comités (uno regional/local y uno a nivel nacional), con las instituciones involucradas en cada nivel. Se establecen alianzas regionales con instituciones relevantes para el proyecto, como el Centro Internacional de la Papa (CIP) y la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Se Coordinan trabajos conjuntos entre Proyectos de la FAO buscando sinergias en aspectos específicos. |
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Objetivo General
Contribuir a la mejora de la Seguridad Alimentaria de las familias de las comunidades indígenas mediante el fortalecimiento de las Organizaciones indígenas rurales para la gestión de su desarrollo.
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- Fortalecer las capacidades de planificación de las organizaciones indígenas, su credibilidad, transparencia, accountability y mejorar sus competencias para capacitar y guiar a los miembros de sus comunidades (con participación equitativa de hombres y mujeres).
- Fortalecer la capacidad de las organizaciones rurales indígenas para negociar y acceder a apoyo técnico y financiero de los diversos programas y proyectos de desarrollo rural existentes, tanto de gobierno como no gubernamentales.
- Incrementar la producción, ingresos y consumo de las familias de las comunidades mediante el rescate de productos tradicionales andinos.
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El proyecto, dentro de sus tres objetivos específicos, tiene previsto el logro de 15 resultados los cuales son permanentemente monitoreados en el transcurso de su ejecución, así como su impacto en las comunidades a intervenir.
Se espera como impactos del proyecto
- Una mejora importante en la capacidad de las organizaciones indígenas para diseñar e instrumentar planes de desarrollo que:
- partan de procesos participativos de planeación estratégica,
- aprovechen la existencia de programas / instrumentos / proyectos gubernamentales y no gubernamentales
- mejoren la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas, explotando sosteniblemente los productos tradicionales, mediante la formulación y seguimiento de planes de negocios concretos
- contemplen sistemas de seguimiento y evaluación que les permita monitorear sus avances, asegurar la equidad de género, e identificar medidas correctivas para alcanzar los objetivos de desarrollo de la organización indígena.
- Una mejora en el ingreso monetario y en la situación nutricional de las comunidades indígenas, derivado de (i) mayor disponibilidad y mejor aprovechamiento de alimentos; se habrá incrementado la producción de cultivos/especies/ganado tradicionales gracias al apoyo técnico para la producción y a la aplicación de buenas prácticas agrícolas, y se habrá mejorado la forma de utilización de estos productos; (ii) mayor acceso a alimentos nutritivos, por los mayores ingresos monetarios que se esperan obtener gracias a mejores prácticas post cosecha, de procesamiento (que den valor agregado) y a la identificación de canales de comercialización que sean más atractivos.
Se espera que, al estimular la producción y el consumo de los cultivos andinos se logren impactos positivos en las siguientes cuatro áreas: cultural, nutricional, ecológica y económica.
- Se habrán otorgado a los beneficiarios herramientas prácticas y técnicas en relación a buenas prácticas agrícolas, de manera de aumentar, por un lado la productividad de sus actuales recursos y por otro lado proteger su (deteriorado en algunos casos) medioambiente.
- Se habrán aportado lecciones y recomendaciones a los gobiernos locales, regionales y nacionales, así como a agentes involucrados en el desarrollo rural de los tres países, sobre cómo fortalecer las organizaciones indígenas y cómo mejorar su seguridad alimentaria, principalmente tomando en cuenta productos tradicionales andinos y sus derivados. Así mismo, se habrá incidido en la incorporación de acciones y temáticas vinculados a los temas relativos al proyecto en los Planes de trabajo de gobiernos locales, para asimilarlos a manera de políticas municipales, impulsando la sostenibilidad a largo plazo.
El proyecto contempla un fuerte componente de seguimiento, evaluación, (incluyendo evaluación ambiental) análisis de restricciones y riesgos, y sistematización de las distintas experiencias, que permitan derivar lecciones y recomendaciones de política; todo ello apunta a la sostenibilidad de los resultados. |
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| Beneficiarios directos del Proyecto |
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| PAIS |
DEPARTAMENTO |
MUNICIPIO |
COMUNIDAD |
Nº FAMILIAR |
TOTAL |
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| Perú |
Huancavelica |
Paucará |
Padre Rumi |
148 |
1074 |
| Tinquerccasa |
266 |
| Anchonga |
San Pablo de Occo |
425 |
| Parcco Alto |
235 |
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| Ecuador |
Chimborazo |
San Andrés |
Sanjapamba |
97 |
298 |
| Colta |
Huacona Santa Isabel |
30 |
| Riobamba |
Laguna San Martín |
30 |
Guadalupe |
31 |
| Alausí |
Sanganao |
65 |
| Guamote |
Mayorazgo |
45 |
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Total |
1372 |
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El Proyecto trabaja directamente con comunidades indígenas en los dos países contrapartes por medio de instituciones asociadas. La intervención del Proyecto involucra a 1372 familias pertenecientes a 4 comunidades en el Perú y 6 en el Ecuador |
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| PERU |
ECUADOR |
Gobierno Regional de Huancavelica (Contraparte)
Servicio Integral de Cooperación Rural Anccara (SICRA)
Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO) |
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, MAGAP (Contraparte)
Escuelas Radiofónicas Populares del Ecuador (ERPE)
Escuela Superior Politécnica de Chimborazo (ESPOCH)
Instituto Nacional Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (INIAP)
Fundación MARCO
Confederación del Movimiento Indígena de Chimborazo, COMICH (Socio Estratégico). |
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| Las acciones de campo son ejecutadas por las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales antes mencionadas. El propósito de estas alianzas es aprovechar, la experiencia de las mismas en la implementación de proyectos de desarrollo. En este sentido, el proyecto pretende incorporarse rápidamente a procesos en curso en donde se podrán fortalecer aspectos de seguridad alimentaria y el rescate de productos tradicionales alto-andinos. |
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ECUADOR
MAGAP
El Ministerio de Agricultura y Ganadería, a través de su Dirección Regional de Chimborazo, apoya en el desarrollo de capacidades y habilidades de los líderes, promotores y dirigentes para el fortalecimiento organizativo y el incremento de la producción y productividad de los beneficiarios para mejorar su seguridad alimentaria. Es la institución contraparte del Proyecto en Ecuador.
El MAGAP participa y apoya en la formulación y ejecución de planes de desarrollo productivo, la realización de diagnósticos de prácticas agropecuarias y la sistematización de experiencias y lecciones aprendidas, así como en la implementación y seguimiento de parcelas demostrativas agropecuarias y agro-forestales para los beneficiarios del Proyecto. De igual forma el MAGAP aporta al Proyecto su experiencia en la realización de los talleres de planificación estratégica y de fortalecimiento organizacional, poniendo a disposición de los beneficiarios toda la información estadística de utilidad para el logro de los objetivos del Proyecto.
ESPOCH
La ESPOCH contribuye con el proyecto con sus docentes para la capacitación y ejecución de actividades vinculadas al uso de productos tradicionales y locales, y con estudiantes que realizan sus prácticas para cumplir con este objetivo.
Su aporte al proyecto consiste principalmente en la realización de diagnósticos sobre hábitos alimentarios y cambios en los patrones de consumo y en la realización de talleres para la capacitación sobre nutrición, uso, conservación y preparación de alimentos en base a productos tradicionales. ESPOCH realizará eventos para el rescate de hábitos alimentarios sistematizando los resultados obtenidos y preparará y ejecutará concursos sobre este aspecto.
INIAP
La misión de INIAP es "Generar y proporcionar tecnologías apropiadas, productos, servicios y capacitación especializadas para contribuir al desarrollo sostenible de los sectores agropecuario, agroforestal y agroindustrial". En concordancia con su misión, el INIAP investiga, genera, adapta, promueve y difunde conocimientos y tecnologías adecuadas a las demandas preferentemente de las cadenas agro-productivas, a fin de propender al desarrollo sustentable y competitivo del sector y contribuir al bienestar de la sociedad ecuatoriana. Esta misión la cumple en forma directa o asociada con otras organizaciones públicas y privadas. En el marco del proyecto, apoya en la consolidación de sistemas productivos tradicionales incentivando la innovación, adaptación y réplica de nuevas prácticas y procesos.
Fundación MARCO
Esta fundación es responsable de desarrollar las capacidades y habilidades microempresariales de líderes, promotores y familias comunitarias. Aprovechando su experiencia acumulada, la Fundación realiza acciones específicas en el tema vinculando el desarrollo de productos tradicionales, a la definición y ejecución de Planes de Negocios y en la planificación y ejecución de concursos sobre procesamiento de productos tradicionales. La Fundación Marco presta su cooperación para identificar en forma participativa los principales problemas de post-cosecha y sus posibles soluciones.
ERPE
ERPE es una fundación privada, autónoma, sin fines de lucro, de servicio educativo, social y de desarrollo, cuya objetivo es el compromiso con los sectores populares del campo y de la ciudad, de modo particular con el sector indígena. Su misión es ser una institución sostenible, que genera, facilita y acompaña procesos sustentables con grupos sociales marginados para que sean actores de su propio desarrollo. En el marco del Proyecto se encarga de ejecutar los planes de comunicación interna dentro del ámbito de trabajo del Proyecto. Realiza acciones de capacitación enfocadas a las buenas prácticas agrícolas (BPAs) y la agricultura orgánica.
PERÚ
Los socios ejecutores en Perú son dos Organizaciones no Gubernamentales. Asimismo, la contraparte del Proyecto es el Gobierno Regional de Huancavelica.
SICRA
Es una organización con gran experiencia de trabajo en el desarrollo socioeconómico de comunidades indígenas en el Departamento de Huancavelica. SICRA es responsable de apoyar a la constitución y funcionamiento de una red de relaciones e implementar un sistema de comunicaciones dentro de las organizaciones y comunidades indígenas.
DESCO
Es una organización no gubernamental de desarrollo de la sociedad civil peruana, con 42 años de trabajo al servicio de la promoción del desarrollo social y del fortalecimiento de las capacidades de los sectores excluidos del Perú. Dentro del marco del proyecto se encarga de implementar acciones para fortalecer los sistemas productivos tradicionales mediante la ejecución de planes productivos, BPAs, planes de negocios e inserción a mercados. Asimismo, se encarga de rescatar, promover e incentivar el uso de los productos tradicionales en la dieta de las familias y fortalecer el aspecto nutricional de las mismas.
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