El Proyecto "Programa Regional para reforzar los impactos de las politicas publicas en la erradicacion del hambre y la desnutrición crónica infantil" (GCP/RLA/169/SPA) forma parte de una estrategia integral de apoyo de la FAO a la Iniciativa de America Latina y el Caribe sin Hambre (IALCSH).
En este sentido, la Misión de Evaluación (MEC) señaló que la estrategia que plantea la FAO, a través del Proyecto169 con los gobiernos nacionales, es oportuno y responde a una demanda real de reforzar y acompanar iniciativas nacionales que pretenden incidir en la Desnutrición Crónica Infantil (DCI) y en la Pobreza Extrema (PE), en general a través de diversos "programas sociales" articulados territorialmente. Es un resultado común de los diagnósticos realizados de estas políticas públicas la necesidad de incrementar su eficacia y la forma en la cual sirven a las poblaciones mas afectadas. Se expresa también un deseo de reforzar e incrementar los recursos de tales programas nacionales y de mejorar la comunicación y coordinación entre ellos. Algunos procesos de descentralización reciente implican la necesidad de incrementar tambien la eficacia en su aplicación hacia abajo a través de las instancias territoriales existentes, desde el gobierno nacional hasta las comunidades rurales.
Por otra parte, los programas sociales pretenden realizar un salto cualitativo que realmente mejore la situación de SAN, con prioridad sobre las zonas rurales con mayores índices de DCI y PE. Ello implica salvar diferentes obstáculos de índole político (resistencias a reformas o nuevos reparto de competencias), corrigiendo defectos de formulación o de aplicación de los programas (efectividad vertical desde instancias administrativas nacionales hasta las locales) e intentando superar hábitos poco saludables (escasa coordinación horizontal entre sectores, clientelismo).
En otros casos (Perú, en menor medida en Ecuador) se está abiertamente hablando de una Gestión por Resultados a la hora de diseñar y presupuestar en el ámbito estatal, incluidos los Programas que contribuyen a la SAN. También de Presupuestos Participativos o de la Gestión del Territorio a partir de la propias comunidades, lo que hace oportuna la intervención del Proyecto.
Así también la MEC plantea que el hecho de incidir en ámbitos de caracter nacional y en otros de caracter más regional añade complejidad al proyecto, pero constituye una interesante innovación en el diseño.
Agrega que, una innovación importante está en el énfasis en poner en marcha un Sistema de Información y Seguimiento de los Planes de Accion Concertados. El monitoreo permanente de las acciones de SAN en los territorios permite a los distintos actores saber cómo avanzan los esfuerzos colectivos en el terreno, verificar el grado de cumplimiento de los acuerdos y establecer nuevos pactos de forma dinámica y negociada en los territorios.
Otro elemento que destaca en el Proyecto es su opción por operar de forma conjunta con los gobiernos nacionales. Aunque parezca obvia la afirmación anterior, no es para nada trivial el arreglo institucional que se ha construido para la gestión del proyecto. Desde el diseño hasta la presente evaluación, el proceso de tomada de decisión se da de forma compartida con los socios nacionales y con el donante (AECID) en un espacio colegiado, lo que amplia la legitimidad y la apropiación del proyecto. En Ecuador la gestión colegiada del Proyecto garantiza un grado de legitimidad que hace más sostenible las acciones en el país. Sin embargo, en Paraguay, donde las condiciones objetivas para que ello sucediera no se dieron, el grado de apropiación del Proyecto por las autoridades nacionales es bien menor.
Asociado a ello, el hecho de disponer de un Sistema de Monitoreo Evaluativo por Resultados de Proyectos (SIMER) que permita a todos los socios verificar de forma permanente el estado de avance del Proyecto es algo extremadamente importante. De hecho, un indicador claro de la pertinencia del SIMER se expresa en el interés despertado en otros proyectos de la propia FAO y en las OTCs de la AECID.
El principal valor anadido por el SIMER a la gestión del proyecto reposa en su capacidad de una cultura de gestión por resultado y aprendizajes que permiten los cambios y ajustes necesarios para que el proyecto logre sus resultados de forma mas eficiente y efectiva. Desde un punto de vista de aprendizaje institucional, la experiencia con el SIMER ha permitido a la FAORLC experimentar nuevas herramientas de gestión de proyectos que se suma a las previamente existentes.
La opción por incidir en los territorios priorizados con emprendimientos estratégicos articuladores es un elemento diferenciador del Proyecto. Por un lado, rompe con la inercia de inversiones aisladas y con bajo potencial de sostenibilidad; por otro lado, brinda a los gobiernos (nacionales, regionales y locales) y a los actores territoriales un incentivo concreto a la participación en las acciones del proyecto. Dichas inversiones están contribuyendo para la construcción social de nuevos mercados para el trigo, la quinua, la leche, entre otros.
En los tres países, la implantación de huertos familiares y comunitarios está contribuyendo tanto para ampliar el acceso a productos de cualidad como para inducir un proceso de transición agroecológica entre los agricultores familiares. En Paraguay, la experiencia de las Escuelas Integrales, que asocian huertos escolares con un comedor gestionado por las familias de los alumnos tiene efectos inmediatos en la asistencia y en el rendimiento escolar.
Además, los emprendimientos estratégicos son también una fuente de aprendizaje social, pues permite que distintos actores se pongan en contacto y establezcan nuevas acciones cooperativas. Desde el punto de vista de los contenidos de las políticas públicas, lo que estas inversiones en emprendimientos estratégicos están demostrando es que el Estado puede tener un rol inductor de nuevas dinamicas socioeconomicas que estructuren oportunidades para ampliar el acceso de los agricultores a mercados y a alimentos saludables.
La formación de liderazgos conducida por el proyecto en temas de SAN y de DTR ha contribuido significativamente para cualificar la participación social en la formulación de políticas públicas. Asumiendo que las políticas públicas son cada vez más permeables a la participación de la sociedad civil en los procesos de definición de leyes y reglamentaciones, es fundamental que los actores estén capacitados y empoderados para participar de forma efectiva en el debate público.
Más información: Documento "Evaluación del Programa Regional para reforzar los impactos de las políticas públicas en la erradicación del hambre y la desnutrición crónica infantil". |