Tierra y Agua

Organizarse por el agua
Fortalecer asociaciones de riego en la
Quebrada de Humahuaca
(Jujuy, Argentina)
La Quebrada de Humahuaca está situada en el norte de Argentina, cruzado por el Trópico de Capricornio. Cerca de 31,000 habitantes viven a lo largo del Río Grande, la mayoría son minifundistas que ocupan las escasas tierras aptas para agricultura. Las comunidades estan rodeadas por impresionantes montañas que demuestran altas tasas de erosión, formando un paisaje dinámico caracterizado por grandes movimientos de tierra en la época de lluvias.
El agua es el elemento más importante para la producción agrícola en la Quebrada. La precipitación anual varía entre 150 mm en la parte alta y 350 mm en la parte baja de la cuenca. El 80 por ciento de la lluvia cae durante el período de noviembre y marzo. Así, la quebrada está cruzada por canales de riego que abastecen las tierras fértiles. La mantención de los canales, vital para la producción agrícola, requiere grandes esfuerzos colectivos por parte de los productores: Tienen que reparar las estructuras de captura de agua que son dañadas por las piedras transportadas por el río, y limpiar los canales tapados por los sedimentos. Sin embargo, los productores que comparten un canal en su mayor parte no están asociados para organizar estos trabajos, ni para la distribución del agua.
Esta debilidad de organización tiene varios motivos: Un problema que se observa en casi todas las comunas es la resistencia interna contra una organización del riego por parte de algunos productores, sobre todo los que tienen sus predios en la parte alta de los canales. En algunas comunas, estos permanentemente ponen obstáculos a la organización, por ejemplo de al no permitir que las reuniones se desarrollan en la sala comunitaria. Desde la perspectiva de los productores aguas-arriba, una fuerte organización está en contra de sus intereses porque el actual estado de desorganización y la escasa vigilancia les permite usar agua fuera de sus turnos, sobre todo en períodos de escasez de agua.
La aversión de algunas comunidades contra la formación de un consorcio de riego radica en la historia reciente: hace algunos años, la Dirección Provincial de Recursos Hídricos motivó a las comunidades de formar Consorcios de Riego y luego les obligó a cobrar un canon y aceptar la intervención de un juez de agua quien venía desde fuera. Aunque las comunidades en la Quebrada de Humahuaca luego fueron exoneradas de este pago, los recuerdos de esta experiencia siguen vigentes.
El proyecto llevado a cabo por el Programa Social Agropecuario (PSA) y la FAO pretende fortalecer las organizaciones de regantes en cinco comunidades de la Quebrada. El proyecto está trabajando con las organizaciones existentes en las comunidades. Partiendo de un diagnostico participativo, el equipo de consultores elabora una estrategia para cada comunidad, orientada a como las organizaciones puedan abordar mejor el tema de manejo de agua para el riego. El proyecto capacita a los productores en temas administrativos, agrícolas y de comercialización de productos para lograr una mejor productividad. El proyecto financia pequeñas obras para mejorar la infraestructura del riego, y capacita a las organizaciones en como acceder a fondos o créditos para mejorar su base productiva. Además, el proyecto facilita un proceso de coordinación entre las organizaciones que trabajan a lo largo de la Quebrada, para mejorar el impacto de sus trabajos.
Debido a la situación complicada, el proceso iniciado por el proyecto es lento, pero los primeros resultados son muy positivos: los grupos en las comunidades están motivados, y han identificados trabajos que desean realizar con el proyecto. Algunos problemas, como la integración de los productores aguas-arriba en las organizaciones, solamente se van a resolver con el tiempo. Pero se espera que una vez que estos productores puedan observar los beneficios que la organización está generando, se unan también al proceso para lograr un mejor aprovechamiento del elemento que da vida a sus tierras: el agua.
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Detalle de las imágenes
Figura 1: La parte alta de la quebrada está caracterizada por un clima semiárido.
Figura 2: Los productores cultivan las tierras al lado del río. El paisaje demuestra una fuerte erosión natural.
Figura 3: En este lugar se comparte el agua entre dos comunidades. Hay conflictos porque falta una obra para controlar la distribución. Se construirá una captación y con compuertas para que los productores puedan controlar el caudal.
Figura 4: La protección de un cabecera con "patos de gallo"
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