Tierra y Agua
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Tierra y Agua

Cada día, 3 800 niños mueren en el mundo por enfermedades asociadas a la falta de sanidad y acceso a agua potable. El consumo de agua ha crecido durante el último siglo a un ritmo más de dos veces superior al de la población mundial. La escasez ya afecta a cerca del 40% de los habitantes del planeta, mientras que los pronósticos indican que para el año 2025, 1 800 millones de personas vivirán en países o regiones con una drástica falta de agua, y dos tercios de la población se podrían ver enfrentados a la escasez de este elemento.

Hoy, 1 100 millones de personas no tienen acceso a agua potable en cantidad y calidad adecuada para sus necesidades diarias, y 2 600 millones carecen de instalaciones de saneamiento aceptables: una de cada seis personas en el mundo no tiene acceso al volumen mínimo de agua recomendado por las Naciones Unidas.

Photo: FAO 6025“Afrontar la escasez de agua” es el lema del Día Mundial del Agua de este año 2007, que se celebra el 22 de marzo. Durante las diversas actividades conmemorativas que se llevarán a cabo en el mundo, se pretende hacer hincapié en la importancia creciente de la escasez de agua a nivel mundial, y la necesidad de una cooperación y una integración mayores que permitan garantizar una gestión sostenible, eficiente y equitativa de los escasos recursos hídricos, tanto a escala internacional como local.

Cada gota es importante
Tres cuartas partes de la tierra están cubiertas de agua, pero sólo una reducida porción de la misma está disponible como agua dulce. De esa cantidad, cerca del 70% se utiliza para producir alimentos. La agricultura es una de las actividades que más consume agua: utiliza cerca del 70% del todo el agua dulce procedente de lagos, cursos de agua y acuíferos, y hasta el 95% en países en desarrollo. Una persona requiere de 2 a 4 litros de agua al día, pero para producir los alimentos que requiere a diario, se necesitan cerca de 2 000 a 5 000 litros de agua. La importancia de proteger los ríos y cauces de irrigación, mejorar las técnicas de regadío y los métodos de manejo de ganado, son aspectos fundamentales.

La escasez de este recurso limita las posibilidades de cultivar alimentos, operar las industrias y generar energía, por lo que la gestión sostenible, eficaz y equitativa de estos recursos será un desafío clave para los próximos cien años, que requerirá un esfuerzo mayor de cooperación a nivel local e internacional.

Cambio climático
La escasez de agua se está viendo exacerbada por el cambio climático, especialmente en las partes más secas del mundo, en las cuales viven cerca de 2 billones de personas, y la mitad de los pobres del mundo.

Hacer frente a la escasez de agua requiere ocuparse de numerosas cuestiones, desde la protección del medio ambiente y el calentamiento global al reparto equitativo del agua para el regadío, la industria y el uso doméstico. Estos son los desafíos pendientes que se destacarán en el Día Mundial del Agua.

Los Recursos Hídricos de América Latina y el Caribe
Traditional transport of water in an isolated Andean village, Ecuador. Photo by J. Cassagne, UNESCOEn relación a los recursos hídricos compartidos, la Región se caracteriza por tener una alta proporción de los recursos hídricos común a varios países. De hecho, algo más de un tercio de los recursos hídricos son compartidos.

En líneas generales, la Región presenta abundantes recursos hídricos. Para una superficie que representa el 15 por ciento de la superficie total mundial, recibe casi el 30 por ciento de la precipitación y genera el 33 % de la escorrentía mundial. Además, la región alberga algo menos del 10 por ciento de la población mundial, por lo que las dotaciones de agua por habitante, cercana a los 28 000 m3/hab./año como media para la región, constituyen una cifra muy superior a la media mundial.

La siguiente tabla muestra la distribución de los recursos hídricos dentro de las subregiones. No obstante, estas cifras medias esconden condiciones de escasez manifiestas, que suelen coincidir con las áreas más pobladas de la Región. Éste es el caso del Valle Central en Chile, la región del Cuyo y el Sur en Argentina, la Costa peruana y sudecuatoriana, los valles del Cauca y Magdalena en Colombia, el altiplano boliviano, el Gran Chaco, compartido por Bolivia, Argentina y Paraguay, el Nordeste brasileño, la costa pacífica de América Central y buena parte de México.

Distribución regional de los Recursos Hídricos Internos


Subregión

Precipitación anual

Recursos Hídricos Internos

mm

km³

km³

m³ por habitante (1997)

México

772

1 512

409

4 338

América Central

2 395

1 194

6 889

20 370

Antillas Mayores

1 451

288

82

2 804

Antillas Menores

1 141

17

4

-

Subregión Guayanesa

1 421

897

329

191 422

Subregión Andina

1 991

9 394

5 186

49 902

Brasil

1 758

15 026

5 418

33 097

Subregión Sur

846

3 488

1 313

22 389

América Latina y Caribe

1 556

31 816

13 429

27 673

Mondo

-

110 000

41 022

6 984

AL y C como % del mundo

 

29

33

 

La cifra de 2 000 m3/hab./año es generalmente utilizada como un indicador de escasez de agua. Aunque no se dispone de datos sobre disponibilidad de recursos hídricos para todos los países de las Antillas Menores, esta subregión presenta la escasez de agua más importante de la región (776 m3/hab./año en el caso de Antigua y Barbuda, 313 m3/hab./año en Barbados y 576 m3/hab./año en Saint Kitts y Nevis).

Sin embargo, como ya se ha citado anteriormente, existen dentro de las cifras globales de los países situaciones zonales muy diversas. Por citar un ejemplo, Chile presenta una disponibilidad de agua para el país de 63 064 m3/hab./año; en las Regiones I a V y la Región Metropolitana de Chile la disponibilidad de agua es menor de 1 500 m3/hab./año, mientras que las Regiones XI y XII superan los 2 millones de m3/hab./año.

Tendencias en la gestión de los recursos hídricos
En general, existe una tendencia hacia la reducción de la participación del sector público en la gestión del agua en el sector del abastecimiento de agua y el saneamiento y en la producción de energía hidroeléctrica. Además, en algunos países como Chile, Panamá o Uruguay, se contempla la participación del sector privado en la financiación de las grandes obras hidráulicas.

De la misma forma, existe una tendencia hacia la rehabilitación y modernización de los sistemas de riego ya existentes más que hacia la puesta en riego de nuevas zonas (Argentina, México o Chile), cuyo crecimiento se espera que sea más lento que en la segunda mitad del siglo XX.

En la mayor parte de las zonas áridas y semiáridas (Argentina, Chile o la Costa de Perú y Ecuador), un aumento en la superficie bajo riego pasa por una mejora en las eficiencias en el transporte, la distribución y la aplicación en parcela, así como en un mejor aprovechamiento del agua por parte de las plantas. Esto se espera conseguir mediante la mejora en los diseños, rehabilitación y modernización de los sistemas de riego, incremento en la superficie regada con técnicas de riego a presión (aspersión y localizado) y mejora en la OyM de los sistemas, fundamentalmente mediante la mayor participación de los usuarios en dichas labores. En algunos países existe una tendencia hacia una mayor tecnificación del riego, previéndose un incremento el riego a presión (aspersión y localizado), en la automatización de los equipos de riego, ferti-riego, mejora en las estaciones de bombeo, etc. Este es el caso de Argentina, Cuba o México.

En cuanto a la nueva superficie bajo riego, se prevé un aumento de las áreas bajo riego en las zonas más húmedas donde el riego constituye un apoyo para la producción ya que, en general, en las zonas áridas el desarrollo del riego está más próximo al límite de la potencialidad y los recursos hídricos constituyen generalmente el principal factor limitante. De hecho, en las zonas tropicales y algunas zonas de clima húmedo (Pampa húmeda en Argentina, Antillas Menores, América Central, Colombia y en la vertiente del Amazonas de los países Andinos) se están llevando a cabo programas para la posible aplicación de un riego de apoyo a los cultivos más rentables con el objeto de estabilizar la producción en el período seco y conseguir adicionalmente un incremento en el rendimiento final.

La posible ampliación de la superficie bajo riego en las zonas áridas y semiáridas, aunque limitada en extensión, sería a partir de los recursos hídricos no convencionales. Hasta el momento, las aguas residuales tratadas no han tenido gran relevancia en la región. En los países (Argentina o Chile) en los que están apareciendo empresas públicas, privadas o mixtas, encargadas de los procesos de tratamiento de las aguas residuales, el agua residual tratada es vista como una posible fuente de ingresos adicional.

Se espera que se produzca un cambio en los modelos de producción hacia cultivos de mayor valor económico, fundamentalmente cultivos hortofrutícolas e industriales, en algunos países fortalecido por el proceso de transferencia a las AU y la mayor accesibilidad a mercados exteriores. Este cambio hacia la diversificación e intensificación de los cultivos, de hecho, ya se está manifestando en las políticas a medio y largo plazo de la mayor parte de los países de la región, como es el caso de Argentina, Bolivia, Colombia, El Salvador, Guatemala, Paraguay, Santa Lucía o Uruguay.

La escasez de agua que existe en zonas puntuales de la región es generalmente fuente de conflictos entre sectores, especialmente en las cuencas más deficitarias. Por ello, en la gestión de los recursos hídricos se tiende hacia un manejo integral de éstos en el ámbito de las cuencas hidrográficas, creando un plan de ordenación y un organismo gestor que represente al sector público y los principales grupos afectados y se encargue de realizar las concesiones del agua, entregas de agua, planificación y ejecución de grandes obras hidráulicas, control de la contaminación, protección contra inundaciones, estimación del caudal ecológico, etc. Este es el caso de Bolivia, Brasil, Chile, Guatemala, Honduras, México y la República Dominicana.

En este sentido, se tiende hacia una gestión conjunta de los recursos hídricos superficiales y subterráneos (Argentina, Ecuador, República Dominicana y Venezuela), habiendo proliferado en estos últimos años la realización de estudios hidrogeológicos para la estimación de la potencialidad de las aguas subterráneas. Estos estudios son en su mayor parte de carácter local y cubren todavía un bajo porcentaje del territorio. Finalmente, en algunos países se plantea la posibilidad de trasvases desde las cuencas excedentarias hacia aquellas deficitarias. Estas obras hidráulicas, ya existentes en países como Perú, Ecuador o la República Dominicana, se quieren potenciar en otros países, como es el caso de Jamaica.

América Latina y el Caribe es una región azotada por los desastres naturales, especialmente por los efectos de El Niño, los sismos y las tormentas tropicales y huracanes. Por esta razón, es frecuente que los trabajos de reconstrucción y rehabilitación de las áreas afectadas por los desastres naturales constituyan generalmente una parte importante de los programas agropecuarios y de desarrollo del riego. Los planes de prevención de los desastres naturales son también un ejemplo dentro de estos Programas.

En los aspectos institucionales, se observa una línea de acción hacia la creación de una autoridad única para los recursos hídricos (Antigua y Barbuda, Belice, El Salvador, Panamá o Santa Lucía) y, con menor frecuencia para el riego. La función de dicha autoridad es coordinar las diferentes actividades de las instituciones descentralizadas, bien sean las autoridades de cuenca o las Asociaciones de Usuarios. Estos cambios deben apoyarse en un marco legal sólido; por ello, se están realizando modificaciones en las leyes de aguas vigentes o procediendo a la redacción de nuevas leyes de aguas, que prevean el fortalecimiento y la reestructuración del marco institucional; este es el caso de Bolivia, Chile, El Salvador, Honduras, Panamá o la República Dominicana.

Fuente: AQUASTAT,  es un sistema de información global sobre el uso del agua en la agricultura y el medio rural, desarrollado por la División de Fomento de Tierras y Aguas de la FAO.
http://www.fao.org/ag/agl/aglw/aquastat/main/indexesp.stm

Contacto: Jan Van Wambeke, Oficial Principal de Tierras y Aguas de FAO.
Email: Jan.VanWambeke@fao.org
Tel: (56) 2 337 2221

Información relacionada :

Día Mundial del Agua en Brasil
Actividades en Cuba por el Día Mundial del Agua (Formato PDF = 38 kb)
Presentación de Jan van Wambeke
Oficial Principal de Desarrollo Tierras y Agua, de la Oficina Regional
(Formato PDF = 38 kb)
http://www.unwater.org/
http://www.unwater.org/wwd07/flashindexes.html