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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Boletín Trimestral de la Seguridad Alimentaria y Nutricional. Enero a Marzo de 2012

Los altos precios de los alimentos han provocado que en 2011, pese al crecimiento económico experimentado en la región, 3 millones de personas se sumen a la población en condiciones de pobreza extrema y queden expuestas a sufrir hambre en América Latina y el Caribe. Esta preocupación se mantiene vigente en 2012, puesto los precios de los alimentos han recuperado su tendencia al alza y se mantienen en niveles altos, lo que podría volver a impactar sobre las condiciones de vida de los más pobres de la región.

Mensajes principales

  • Durante el trimestre enero-marzo de 2012 hubo un repunte en los precios internacionales de los alimentos, hasta alcanzar niveles similares a los observados en la crisis de los alimentos de 2008. En particular, estos se encuentran en niveles de abril de 2008.
  • Cabe destacar que este alza en los precios de los alimentos es inferior a la registrada durante el primer trimestre de 2011. Igualmente, aún es prematuro afirmar si este repunte implicará un cambio en la tendencia a largo plazo.
  • En América Latina y el Caribe, la inflación general y de alimentos se encuentran ligeramente por debajo de los valores de finales de 2011: actualmente alcanzan 6,3 % y 8,3 %, respectivamente.
  • Los altos precios de los alimentos afectan a los más pobres de la región. Pese a los buenos resultados agregados en materia de reducción de la pobreza, los pobres se han visto atrapados en condiciones de precariedad, a causa de la reducción de su poder adquisitivo, generado como consecuencia de estos altos precios de los alimentos. En total aún existen 174 millones de pobres en la región, 42 % de los cuales están en situación de pobreza extrema.
  • Continúan las señales de inestabilidad económica e incertidumbre a nivel mundial, sin embargo América Latina y el Caribe se encuentra en una posición relativamente favorable, tanto en lo referido a crecimiento económico como a producción y comercio de alimentos.
  • El saldo comercial agroalimentario se incrementó en toda la región, producto de los altos precios internacionales. En el caso de los cereales, esta situación se observó con especial fuerza en el Mercosur y Chile.
  • El comercio intrarregional se incrementó de forma importante en la región en el año 2011. En particular, las exportaciones de América Latina hacia la región se incrementaron aún más que las exportaciones hacia fuera de la región.
  • En materia de políticas, los gobiernos mantienen el énfasis en políticas productivas principalmente. Las medidas de transferencias de ingresos a la población vulnerable continúan siendo una medida extendida en la región.

Los precios de los alimentos se mantienen en niveles altos

Durante el primer trimestre de 2012, los precios internacionales de los alimentos y de los commodities en general revirtieron la tendencia a la baja que mantenían desde mediados de 2011. Aún cuando resulta prematuro sostener que estas alzas en los precios de los bienes básicos se sostendrán en el tiempo, es pertinente hacer notar que estos precios se han mantenido en niveles más altos que los históricos, reflejando, en parte, la mayor importancia relativa que han adquirido los alimentos y las materias primas en el comercio mundial.

Durante este primer trimestre, particularmente, los precios de los alimentos se han incrementado 2,4 % en términos nominales. Si bien esto representa un aumento inferior al experimentado en el primer trimestre de 2011 (de 3,9 %), hace retornar los precios de los alimentos a los niveles de abril de 2008. Cabe destacar que se trata de un escenario en que los precios de las demás materias primas también han tenido alzas y que, al mismo tiempo, las variaciones en los precios de los alimentos se han vuelto menos frecuentes y de menor intensidad.

Índice mensual de la FAO para los precios de los alimentos, 2007-2012. Nivel y variación porcentual

La evolución de los índices de grupos de alimentos muestra que en los últimos meses se ha registrado una tendencia al alza, a excepción del índice de productos lácteos que desde principios de este año muestra la tendencia contraria.

Tanto este menor ritmo en el incremento de los precios de los alimentos, como su menor volatilidad están respondiendo al contexto internacional de desaceleración de las tasas de crecimiento en los países desarrollados, lo que ha influido también en la expectativa de una atenuación de las tasas de incremento del PIB en China. No obstante, es necesario resaltar que, aún en estas condiciones, la economía mundial sigue creciendo.

Evolución mensual de los precios de los bienes básicos, 2005 - 2012. Base 2005 = 100
Volatilidad de los precios internacionales de los bienes básicos, 2006 - 2012. Cálculo usando rango de 12 meses

En lo relativo a los grupos de alimentos, el cuadro 1 muestra que tanto las carnes como los lácteos presentan caídas en sus precios durante el primer trimestre de este año, mientras que los aceites y el azúcar revirtieron su tendencia de bajas experimentadas en el primer trimestre de 2011, con crecimientos de 7,7 y 4,6 % en 2012 respectivamente.

Variación del índice de precios de la FAO para los alimentos, por grupos. Primer trimestre de 2011 y 2012

En una mirada a largo plazo, en tanto, desde 2006 hasta el presente se observa una subida general de los precios de los bienes básicos. Así, por ejemplo, los metales son los que más han sufrido incrementos, seguidos por la energía y el petróleo, en tanto los alimentos y los productos agrícolas, aún subiendo en su nivel, han quedado por debajo de esas alzas. En el caso específico de los metales, el aumento de sus precios es una manifestación de la mayor demanda industrial de los países emergentes, así como en el caso del oro su incremento se explica por la búsqueda de refugio por parte de los inversionistas ante la pérdida de valor de las monedas. Por su parte, los precios del petróleo, la energía y con ellos de los fertilizantes siguen mostrando su reactividad ante las situaciones de inestabilidad geopolítica.

Es importante destacar que la pérdida del valor del dólar estadounidense -moneda utilizada internacionalmente como unidad de cuenta- se refleja en los aumentos de los precios nominales expresados en esa moneda. Como referencia cabe señalar que entre los años 2005 y 2012 el dólar de Estados Unidos de América se ha devaluado 33,5 % respecto del real brasileño, 20 % en relación con el yen japonés, y 24 % si se lo compara con el yuan chino. En el último trimestre, en tanto, existe volatilidad en las monedas, sin un sentido unívoco, como sí se observaba en el periodo más largo antes señalado.

En términos de seguridad alimentaria, es importante destacar que los precios de los alimentos se encuentran en niveles altos y que éstos han subido más que la devaluación que ha afectado al dólar, cabiendo consignar que se mantiene el riesgo de disminución del poder adquisitivo de la población más pobre. Adicionalmente, menores niveles de crecimiento de la economía podrían tener impactos sobre el empleo y los ingresos de los hogares, sin embargo hasta el momento la región ha presentado señales favorables en estos aspectos.

Se constata, de este modo, que el aumento de los precios de los alimentos forma parte de la tendencia general que muestran los precios de las materias primas, las cuales, a su vez, muestran alta sensibilidad respecto al crecimiento económico mundial. En lo coyuntural se aprecia que los precios de los alimentos siguen reaccionando ante el comportamiento de las variables financieras internacionales y con respecto a situaciones específicas que ocurren en los propios mercados de alimentos.

Lo característico de este trimestre es que persiste la incertidumbre en los mercados financieros y los agentes de los mercados internacionales de alimentos se siguen mostrando reconocidamente sensibles ante estos escenarios. Particularmente, los sucesivos anuncios de variación de la oferta de determinados alimentos inciden en las expectativas y, así, se han impulsado al alza algunos de estos precios.

América Latina y el Caribe, en tanto, enfrenta con signos alentadores este período pues, aunque hay países que muestran impactos de caídas en los niveles de producción agrícola debido a diversos episodios de problemas climáticos, en definitiva, la región ha logrado un positivo balance de comercio exterior agroalimentario y persisten expectativas relativamente favorables de crecimiento económico. En lo relativo a los precios, la inflación general y de alimentos de la región se encuentran estables en niveles de 6,3 % y 8,3 %, respectivamente. Estos valores son ligeramente menores que aquellos con los que cerró el año 2011.

Altos precios impactan a los más pobres de la región

En el año 2011 el número total de pobres tuvo una leve disminución en la región, sin embargo la pobreza extrema aumentó en tres millones de personas, alcanzando los 73 millones de personas. Más allá de la reducción en el total, resulta preocupante que la región aún tenga niveles tan elevados de pobreza.

En términos porcentuales, la pobreza hoy afecta al 30,4 % de la población de América Latina, un punto porcentual menos que en 2010. La pobreza extrema, en tanto, afectó al 12,8 % de la población de la región en 2011, creciendo medio punto respecto al año previo.

Lo anterior resulta coincidente con la preocupación planteada por la publicación Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de la FAO 2011, en cuanto a los impactos posibles de los altos precios sobre el poder adquisitivo de los más pobres.

En particular, el Panorama (2011) señalaba que "desde un punto de vista social, el alza de los precios internacionales de los alimentos y una mayor inflación general en los países de la región conlleva dos riesgos íntimamente ligados: un aumento de la pobreza -por el efecto subida de la línea de pobreza- y un menor acceso a los alimentos precisamente de la población pobre, cuyos menores ingresos se gastan en mayor proporción en alimentación." En este sentido, si bien durante el 2011 hubo una caída de los precios de los alimentos durante la segunda mitad del año, esta fue relativamente menor, por lo que los precios se mantienen aún en niveles altos.

En el año 2011, la cifra de personas en condiciones de pobreza extrema se incrementó a nivel regional, lo que implica que actualmente existe una mayor proporción de personas que no alcanzan el ingreso suficiente como para poder alimentarse apropiadamente. Esto resulta relevante, puesto que sugiere una concentración de los pobres en situaciones de mayor precariedad como consecuencia de los altos precios de los alimentos y entregaría indicios de que algo similar puede haber pasado con el número de personas que sufren hambre en la región.

Igualmente, en el Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional de ALC 2011 se señalaba que, en términos generales, la incidencia de la pobreza es superior en áreas rurales que en zonas urbanas. Esta relación se da efectivamente de la forma mencionada, salvo en Chile, donde la pobreza es más de un punto porcentual más alta en las áreas urbanas. Pese a esto es importante destacar que en varios países de la región (Brasil, Costa Rica, El Salvador, México y Paraguay, por ejemplo), la brecha entre pobreza urbana y rural ha disminuido en forma considerable. En México y El Salvador, por ejemplo, la brecha se ha reducido cerca de 10 puntos porcentuales respectivamente. Por contrapartida, esta brecha se ha intensificado en Bolivia, Ecuador (levemente), Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Evolución del número de pobres en ALC, 1980-2011

De esta forma, en tres de los once países para los que se tiene información, hubo mayor reducción de la pobreza en áreas urbanas (Bolivia, Honduras y Nicaragua), mientras que en otros cuatro países (Chile, Costa Rica, México, El Salvador y Paraguay) se manifestó con mayor fuerza en las áreas rurales. El Salvador resulta un caso particular, puesto que mientras la pobreza urbana creció levemente, fue la pobreza rural la que disminuyó lo suficiente como para arrastrar la tasa de pobreza general a la baja. Finalmente, en Guatemala, donde la pobreza crece levemente a nivel agregado, resulta importante consignar que la mayor parte de este proceso se observó en áreas rurales, donde la pobreza ha crecido en un punto porcentual anual promedio entre 2002 y 2006.

A nivel agregado, la reducción de la pobreza se ha dado con mayor fuerza en las áreas rurales que en las urbanas, incluso durante la crisis de 2009 y posterior recuperación de 2010. Cabe la duda sobre posibles fenómenos demográficos, especialmente migratorios, que puedan afectar estos resultados y que podrían entregar nuevos elementos respecto a las razones de la reducción de la pobreza rural.

Algunos elementos tras las variaciones en los niveles de pobreza en ALC

De acuerdo al Banco Mundial (2011), existe un fuerte vínculo entre crecimiento económico y reducción de la pobreza, lo que se revitalizó el año 2010 con la recuperación de la economía tras la crisis del año previo. Sin embargo cabe señalar que, durante la crisis del año 2009, cuando el PIB de los países cayó no se produjeron grandes alteraciones en la tendencia de reducción de la pobreza en la región. Los altos precios de los alimentos, sin embargo, sí fueron un factor importante e impidieron una mayor reducción de la pobreza en la región.

A nivel de subregiones, el Cono Sur ha sido la de mejores resultados en la reducción de la pobreza desde el año 2008. Ese mismo año, la Región Andina solo experimentó una reducción de 0,7 % en la pobreza y el área de México y América Central incrementó sus niveles de pobreza en 1,5 % (Figura 5).

Ahora bien, ¿cuál ha sido el elemento más determinante en la reducción de la pobreza? Lo primero a destacar es que, de acuerdo a la estimación del Banco Mundial, el crecimiento económico ha sido el factor más decisivo en la reducción de la pobreza, por sobre la distribución de ingresos. Sin embargo, la redistribución ha jugado un rol fundamental en este proceso, especialmente en los períodos de crisis, siendo responsable de entre un 20 y un 50 % del total de la variación. A modo de ejemplo, para el año 2010, de no existir redistribución de ingresos, la pobreza se habría reducido solo en la mitad de lo que lo hizo.

Los ingresos provenientes del mercado del trabajo fueron los más importantes para la reducción de la pobreza, tanto para la pobreza moderada como extrema, siendo responsables por alrededor del 55 % de su reducción, mientras que los ingresos no-laborales representaron el 20 %. Durante la crisis de 2009, los ingresos no-laborales como consecuencia de las transferencias aumentaron y se volvieron un importante amortiguador para los posibles impactos de la desaceleración económica. De esta forma, la reducción en la pobreza experimentada en los últimos años como consecuencia del crecimiento económico ha sido también acompañada por una reducción en los niveles de desigualdad, lo que ha acelerado y reforzado la reducción de la pobreza.

Variaciones anuales en los niveles de pobreza moderada por subregión, ALC 2006-2010

Producción y comercio agroalimentario

Situación en los mercados globales de cereales

Las últimas estimaciones de la FAO indican que la temporada 2011-2012 tendrá una producción de 2.343 millones de toneladas de cereales, un 4 % más que la cosecha del año previo. Esto se explica en parte por el incremento en la producción mundial de trigo, la que aumentó 6,7 % respecto a 2010-2011, como consecuencia de la recuperación de la producción en Rusia y otros países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).

Los cereales secundarios, por su parte, vieron incrementada su producción en 2,9 %, mientras que la producción de arroz aumentó 2,8 %. Por otro lado, la utilización mundial de cereales aumentará 2,2 % en 2011-2012, hasta 2.320 millones de toneladas.

El pronóstico de las existencias mundiales de cereales para fines de la temporada 2011-2012 es de 519 millones de toneladas, es decir, 15,6 millones de toneladas, un 3,1 % más que al inicio de la misma temporada. Este aumento refleja principalmente el incremento en las existencias de arroz (de 11 millones de toneladas) y de trigo (de 7 millones de toneladas). Las existencias de cereales secundarios, en tanto, podrían verse reducidas en cerca de 3 millones de toneladas, hasta 171 millones de toneladas, el nivel más bajo desde 2008. En el nivel pronosticado actualmente, la relación entre existencias y utilización de cereales alcanza el 22,1 %, ligeramente por sobre el 21,7 % de 2010-2011.

Balance del mercado mundial de cereales, millones de toneladas

Producción de cereales en América Latina y el Caribe

Las proyecciones para la producción agregada de cereales en América Latina y el Caribe apuntan hacia un incremento marginal de 0,4 % y un aumento en la utilización de 1,7 % en 2011-2012. A nivel de cultivos, en tanto, se observa un comportamiento distinto: mientras la producción de trigo se ve reducido en 6,5 %, la producción de arroz se incrementará en 11,9 %, particularmente debido a buenas cosechas en Brasil.

En abril, si bien las perspectivas de producción de trigo en Argentina para 2011-2012 han mejorado en comparación con las proyecciones de marzo, esperándose 13,4 millones de toneladas, aún se espera una caída de 15,1 % respecto a la temporada previa, como consecuencia de la sequía que está afectando a las zonas productivas del país. De igual forma, en Brasil también se proyecta una importante caída (de 6,5 %) en la cosecha de trigo, a raíz de heladas y de una reducción en el área sembrada.

La producción de maíz en América del Sur no registra grandes cambios entre 2010-2011 y 2011-2012, principalmente porque en Brasil y en Argentina la producción aumentó solo marginalmente. Brasil, el principal productor de maíz en la región, registró malas cosechas en las principales zonas productivas en el sur pero esto fue compensado por la expansión en el área plantada. Como resultado, en 2011-2012, no se presentaron cambios en la producción, manteniendo el nivel alto del año anterior, cuando alcanzó 56 millones de toneladas.

Para el año 2012-2013, en tanto, la cosecha de maíz ya comenzó en las principales zonas de producción en América del Sur. En Argentina las condiciones secas y temperaturas altas están afectando la producción de maíz en las principales zonas agrícolas y se estima que en dicha temporada la producción caerá 7% desde el nivel de 2011-2012. En Brasil la expansión en el área plantada hace que las proyecciones para 2012-2013 apuntan a un crecimiento importante en la producción, la que llegaría a 63 millones de toneladas, un 13% más que en 2011-2012.

En México y Centroamérica la producción de maíz experimentó una caída de 6,7 % en 2011-2012. Las heladas en 2011 en México causaron una reducción en las cosechas de maíz de 8,9 %. Por otro lado, las graves inundaciones registradas en Honduras, Nicaragua y El Salvador afectaron las cosecha en esos países.

La producción de arroz, finalmente, aumentará de forma significativa en 2011-2012 en la región, reflejando buenas cosechas en Brasil -que produce casi la mitad de todo el arroz en América Latina- donde se prevé un aumento de 16,7 % respecto a la temporada anterior.

Producción de cereales en ALC, 1000 toneladas

Comercio agroalimentario de América Latina

El comercio agroalimentario de la región está mostrando una tendencia positiva. Durante el último trimestre de 2011 las exportaciones de productos agroalimentarios crecieron 23 %, en comparación con igual periodo de 2010, manteniendo la tendencia al alza registrada en los trimestres anteriores. De esta forma, el año 2011 registró un incremento total de 26 % en el valor de las exportaciones agroalimentarias de la región, alcanzando 205 mil millones de dólares.

Por su parte, el valor de las importaciones agroalimentarias alcanzaron los 72 mil millones de dólares, 25 % más que lo importado por América Latina durante el año 2010. En este sentido la región mantiene un saldo comercial positivo importante en estos productos, reflejado en el aumento de 27 % en este ítem en 2011. Más relevante aún es que todas los subregiones mostraron aumentos significativos en el saldo comercial agroalimentario a pesar de la heterogeneidad dentro de las mismas.

Evolución del comercio agroalimentario de América Latina por trimestre (2010-2011).
Saldo comercial de cereales (2010-2011), millones de dólares.
Comercio anual de lácteos de América Latina (2007-2011). 1000 toneladas en equivalente de leche

Dentro de las exportaciones agroalimentarias de la región, aquellas que experimentaron mayor alza durante 2011 fueron las de cereales. Éstas representan el 7 % del total del valor de las exportaciones agroalimentarias de la región, y su valor se incrementó en 59 % respecto al año anterior, pasando de 9 a 14 mil millones de dólares. Por otra parte, el volumen del cereal exportado aumentó 10 % alcanzando las 47 millones de toneladas.

El saldo comercial de cereales de la región para el año 2011 registra una disminución en el déficit, de más de un 50 %, debido particularmente al comercio de la subregión Mercosur y Chile, la que registró un dinámico crecimiento en sus exportaciones. El resto de las subregiones y países, en tanto, han incrementado su déficit durante el último año.

El año 2011 significó también un alto crecimiento de las exportaciones de lácteos de la región. La región, en su totalidad, importa más de lo que exporta, sin embargo en 2011 se registró un aumento importante en los volúmenes exportados (de 21 %), impulsado en parte por las exportaciones de Costa Rica y de Argentina, las que aumentaron en 92 % y 47 % respectivamente. Esto permitió reducir las importaciones netas de lácteos en 31 %, desde 3,3 hasta 2,3 millones de toneladas en equivalente de leche entre 2010 y 2011.

Las exportaciones intrarregionales representaron el 17 % del total de las exportaciones agroalimentarias de América Latina en 2011. Durante el último trimestre del 2011 estas exportaciones crecieron un 30 % respecto al mismo trimestre del año anterior - más que las exportaciones totales - manteniendo la tendencia positiva registrada durante ese año. El aumento responde en gran medida al comportamiento registrado por Argentina y Brasil, ambos países con variaciones superiores al 40 % y que representan, en conjunto, el 49 % de las exportaciones intrarregionales.

Evolución de las exportaciones agroalimentarias intrarregionales por trimestre (2010 -2011).

Políticas nacionales referidas a seguridad alimentaria y nutricional

Los gobiernos de la región han mantenido el énfasis en las políticas productivas y, en general, han mantenido también las medidas de transferencias de ingresos en sus diversas modalidades.

Las políticas comerciales son variadas, abarcando desde los esquemas más aperturistas que reflejan en mayor medida las alzas y volatilidad de los precios internacionales, hasta los estilos más proteccionistas, que reiteran formas de intervención de los gobiernos en la formación de los precios, y que en muchos casos muestran las dificultades prácticas de los controles directos o indirectos de los precios.

Medidas orientadas a la disponibilidad de alimentos

Durante el primer trimestre de 2012 se observó una importante actividad de los gobiernos en torno a favorecer la producción de alimentos. En este sentido, en general mantienen la preponderancia ciertas medidas como la entrega de financiamiento y la asistencia técnica a los productores agropecuarios.

Los Estados también han manifestado preocupación en proteger a los agricultores de las adversidades de tipo climático que han afectado a varios países de la región durante al menos los últimos dos trimestres. Tanto por la presencia de la sequía en Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y México, como por las lluvias e inundaciones en Colombia, Ecuador, Guyana y Perú, el sector público ha actuado mediante medidas de efecto inmediato como distribución de insumos y recursos, así como con créditos para la recuperación productiva, reparación de infraestructura productiva y construcción de obras de riego y/o drenaje para disminuir los efectos de estos fenómenos.

Por otra parte, se observa también una creciente preocupación en el ámbito de la sanidad animal y vegetal, teniendo como ejemplo de ello las medidas para enfrentar a la fiebre aftosa en varios países de Sudamérica. Países con un volumen de producción más pequeño también implementan medidas en este campo para proteger su sector productivo que, en muchos casos, puede verse notablemente afectado por la ocurrencia de problemas de índole sanitario. Países del Caribe como Antigua y Barbuda, República Dominicana, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas han tomado acciones en este sentido.

Matriz de medidas de disponibilidad de alimentos

Medidas de comercio interno e internacional

En el ámbito de las medidas referentes al comercio internacional, se observa en el campo de las exportaciones que se busca facilitar el acceso a mercados, mediante la firma de protocolos fitosanitarios, como es el caso de Argentina con China, y también mediante otras formas de apoyo directo a los exportadores como sucede en Jamaica, con la entrega de créditos a dichos agentes. Bolivia ha liberado cuotas de exportación que mantenían para carne, arroz o maíz.

En cuanto a las importaciones, algunos países buscaron facilitar la entrada de algunos productos, como México que amplió el cupo de importación con arancel cero del frijol en vista de la sequía que afectó su producción, o Colombia que autorizó la importación directa de insumos por parte de toda persona natural o jurídica, como forma de enfrentar el alza de sus precios en el mercado doméstico. Argentina, en este ámbito comercial, ha establecido nuevos trámites administrativos para las importaciones.

Por otro lado, en cuanto al comercio interno, algunos países han buscado regular los mercados como forma de transparentar y/o mejorar la situación de los productores, tanto mediante la aplicación de reglamentos de clasificación para el pago de productos, como sucedió en Brasil y Colombia para los casos de arroz y leche respectivamente; como con intervenciones más directas, como fue el caso de la compra de los excedentes de cosechas de cebolla y papa en República Dominicana.

Finalmente, en cuanto a los precios, algunos países han realizado ajustes en los niveles fijos de precios al productor, como son los casos de Argentina, Brasil, Ecuador y Venezuela; así como también en los precios a los consumidores como es el caso de Uruguay con el nuevo precio de la leche pasteurizada.

Medidas de comercio interno e internacional

Medidas que facilitan el acceso a los alimentos

En cuanto a las medidas y programas relacionadas al aumento del ingreso, estas estuvieron enfocadas especialmente en personas en situación vulnerable, principalmente bajo la forma de bonos. Ejemplos de ello son la entrega de recursos a adultos mayores en Honduras mediante el "Bono al ciudadano de oro", y el lanzamiento en Bolivia de la "Renta Solidaria", que beneficia a la población discapacitada. Del mismo modo, se crearon o ampliaron programas de empleo con el fin de entregar una alternativa de generación de ingreso a la población desocupada, como fueron los casos de Argentina, Jamaica, Venezuela y Paraguay. Países de Centroamérica como Honduras y Nicaragua decretaron alzas en los salarios mínimos para aumentar el ingreso disponible.

Cabe destacar también, en el marco de la ayuda alimentaria, la entrega de víveres en especies a la población afectada por desastres naturales en Brasil, Ecuador, Paraguay y México. También se han ampliado programas permanentes de alimentación escolar en El Salvador y Perú.

Medidas que facilitan el acceso a los alimentos

Medidas de salud, inocuidad y nutrición

Durante el trimestre las medidas en este campo se orientaron a la construcción de infraestructura sanitaria, ya sea para la instalación y/o mejoramiento de alcantarillado, como para el tratamiento y/o abastecimiento de agua potable. Estas iniciativas se enfocan principalmente en áreas que no tenían servicios sanitarios, y muchas de ellas corresponden a esfuerzos de un rango algo más amplio, como demuestran los casos de Bolivia, Paraguay y República Dominicana.

En un grado menor, se registraron también iniciativas en nutrición infantil e inocuidad. En cuanto al primer ámbito, los gobiernos impulsan planes que buscan reducir la desnutrición infantil, como sucede por ejemplo en Guatemala mediante el Pacto "Hambre Cero", o en Haití con el Programa "Aba Grangou". En cuanto a la inocuidad de los alimentos, en tanto, Panamá está desarrollando nuevos instrumentos legales y creando programas de trazabilidad pecuaria y buenas prácticas agrícolas que minimizarán el surgimiento de problemas relacionados a la inocuidad.

Medidas de salud, inocuidad y nutrición