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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe 2011

Altos precios de los alimentos: oportunidades y riesgos

Mensajes Principales

  • Los precios de los alimentos se encuentran en un nuevo nivel, más alto que el histórico, y presentan una mayor volatilidad que la registrada en los últimos 30 años.
  • El nuevo nivel de precios de los alimentos y la persistencia de la volatilidad ponen en riesgo los avances en la erradicación del hambre y de la desnutrición infantil en la región.
  • Los altos precios de los alimentos representan también una oportunidad de mejores ingresos para la agricultura familiar. Para ello se requiere de políticas que aumenten su productividad y mejoren sus condiciones de inserción en los mercados de productos, insumos y financiamiento.
  • Los elevados precios de los productos básicos agrícolas constituyen también una oportunidad real de dinamización del comercio intrarregional de alimentos y particularmente de los bienes no transables (frijol, maíz blanco, quínoa, etc.)
  • El alza de los precios internacionales de los alimentos y una mayor inflación general en la región conlleva riesgos de aumentar la pobreza y reducir el acceso a los alimentos por parte de la población pobre.
  • El alza de los precios internacionales tiene distintos efectos entre las subregiones y países: para algunos significa un aumento importante de la cuenta que pagan por los alimentos que importan, para otros es una oportunidad para expandir sus exportaciones.
  • La región, considerada como bloque, no tiene problemas de disponibilidad de alimentos, y los pronósticos para el año 2011 son en general favorables, a excepción de los cereales en que se espera una leve caída.
  • La modificación de los precios relativos entre materias primas y bienes industriales, a favor de las primeras, representa una oportunidad para incentivar la inversión y la producción agroalimentaria.
  • En los últimos años, la seguridad alimentaria se ha posicionado como una prioridad en la agenda política tanto a nivel global, como en América Latina y el Caribe.
  • La crisis de los últimos años ha generado una revisión de los aspectos más permanentes o estructurales de la sociedad, aquellos que han impedido que las importantes tasas de crecimiento de la región se traduzcan en bienestar para la mayoría de la población. Se presenta la oportunidad de poner en marcha políticas productivas y redistributivas de largo plazo, con las cuales abordar estructuralmente el objetivo de fortalecer la seguridadalimentaria en la región.
  • Una agenda de políticas públicas para enfrentar los principales desafíos de la región debe incluir: un rol político más activo de la región en los mecanismos de gobernanza de la seguridad alimentaria y nutricional a escala mundial; políticas de largo plazo para abordar estructuralmente la transformación de los patrones de producción y consumo, aumentando la inversión en agricultura y poniendo prioridad en la inclusión de la agricultura familiar; medidas para adaptar la agricultura al cambio climático, y lograr una mayor transparencia y competencia en los mercados agroalimentarios.
  • Estas políticas relacionadas con el sistema alimentario requieren ser complementadas con políticas de redistribución de los ingresos, tales como la ampliación de los sistemas de protección social, reformas en los sistemas tributariosy el cumplimiento de la legislación existente en los mercados laborales agrícolas.
  • ©FAO"Los precios altos aumentan los riesgos a la inseguridad alimentaria de los países importadores netos de alimentos y reducen el acceso a los alimentos de la población más pobre".
    José Graziano da Silva
    Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe