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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Diseño de proyectos de Desarrollo Rural

Objetivos

El objetivo general del proyecto es contribuir a la adopción de un enfoque innovador que permita a las instituciones, sus agentes y a los actores socioeconómicos mejorar sus intervenciones, multisectoriales y coordinadas, para el crecimiento del territorio en que habitan y trabajan con miras a hacer sostenible la lucha contra la pobreza rural y la disminución de las desigualdades.

Este PCT tiene como primer objetivo específico la consolidación de un enfoque territorial rural en el diseño y preparación participativos de los proyectos de inversión en cada una de las comunas seleccionadas (comuna de Salamanca en la IV Región y comuna de Tirúa en la VIII Región).

Los otros objetivos específicos más relevantes son contribuir a:

  • promover alianzas productivas público/privadas y cadenas de valor;
  • promover e instalar metodologías de manejo de riesgo por desastres en particular sequía;
  • identificar e incorporar las actividades rurales no agrícolas y las relaciones rurales/urbanas para acrecentar las oportunidades de desarrollo local;
  • fortalecer y desarrollar el capital social existente;
  • aumentar las capacidades institucionales públicas y privadas en el nivel local y regional;
  • validar una metodología operacional para definir territorios "con identidad" e identificar los factores que lo pueden dinamizar en términos de crecimiento.

Resultados

La inclusión del "enfoque territorial" en el diseño de políticas de desarrollo rural, permite obtener productos y resultados integrados y transversales en los ámbitos de fomentos productivos, socio-económicos e institucionales. El resultado principal será la existencia de un Plan de inversiones territoriales cuya ejecución mejorará la calidad de vida de pequeños y medianos agricultores, fortalecerá las capacidades institucionales y promoverá las condiciones para un aprovechamiento óptimo del potencial productivo de los territorios.

También, se define cultural y geográficamente el territorio, siendo reconocido como tal por sus propios habitantes. Por último, los grupos sociales se encontrarán capacitados y concertados al dialogo convergente e incorporados como agentes activos en la estrategia de desarrollo territorial.