| La cría y explotación zootécnica del cerdo es una actividad pecuaria con relevancia social y económica para el Continente Americano.
Pertenece a la Clase Mammalia, Orden Artiodactyla, Familia Suidae. Los cerdos domésticos son descendientes de una especie, el cerdo salvaje o jabalí, Sus scrofa, animal silvestre, que aún hoy día es relativamente común en Europa, Asia y África del Norte, pero no en el Continente Americano. Otras fuentes señalan que el cerdo actual sería descendiente del jabalí europeo, Sus scrofa y del jabalí indio, Sus cristatus, probablemente desarrollado en el Continente Asiático.
La domesticación del cerdo ocurrió hace aproximadamente 9.000 años, siendo muy probable que ello ocurriese en China, los primeros animales domesticados fueron el cerdo y el perro, ambos criados con el propósito de proveer de carne a las personas. En la actualidad se describen más de 25 subespecies de Sus scrofa, que representan variedades que han evolucionado adaptándose a las condiciones ambientales locales. Animales provenientes de China y del Sudeste Asiático fueron introducidos a Europa, hacia fines del siglo 18, cruzándose con cerdos locales que permitieron el desarrollo de las razas porcinas que hoy existen.
Los cerdos son mucho más parecidos a los perros y a los seres humanos, que a los vacunos y ovinos y en muchos aspectos, su conducta pareciera ser intermedia entre la de los carnívoros y los más evolucionados artiodáctilos. Son muy versátiles en sus hábitos alimenticios y sobrevivirán bien al alimentarse de la mayor parte de los alimentos utilizados por los perros y las personas. A semejanza de los carnívoros y no de otros artiodáctilos, con la excepción del hipopótamo (con los que está cercanamente emparentado), buscan y gozan el contacto corporal con miembros de su grupo familiar.
Los cerdos tienen grandes camadas, de diez o más crías a la vez, mientras que los artiodáctilos tienen una sola o como máximo, tres a la vez. Una característica que comparte con los carnívoros es el hábito de la construcción de un lugar de nacimiento de sus crías y de la cama donde yacer. Otra diferencia con los artiodáctilos que paren sus crías de pie, es que la cerda pare acostada. Tiene un parecido a los carnívoros, más que a los artiodáctilos, en el sentido de "la débil condición física de las crías al nacimiento", la mayor parte de las crías de los ungulados se pueden levantar y aún correr unas pocas horas después del nacimiento, mientras que una camada de lechones es mucho más inmadura, debiendo permanecer en el nido en las primeras semanas de vida.
En condiciones naturales, cuando los lechones abandonan el nido, la madre mantiene el contacto con ellos por medio de frecuentes contactos nasales y con una complicada serie de vocalizaciones o sonidos articulados. Sin embargo, los cerdos no lamen a sus crías como lo hacen los carnívoros. A pesar de su gusto por el contacto corporal con miembros de su especie, los cerdos salvajes no se juntan en grandes rebaños como lo hacen los vacunos y caprinos; la madre y sus crías permanecen juntos como grupo familiar, mientras que los verracos andan solos, excepto en el tiempo de monta o celo. Los machos son muy agresivos y lucharán para defender a sus hembras o alimentos, pero a semejanza de otras especies de mamíferos que han sido domesticados, Sus scrofa , no es territorial.
La alimentación y el dormir, son las dos actividades que predominan en la vida del cerdo, mientras los rumiantes se alimentan por un corto tiempo y después rumian, pudiendo dormir por un instante y volver a alimentarse; los cerdos se alimentan por muchas horas y duermen por muchas horas. Esto significa que en cautiverio no requieren alimentarse durante la noche y que su programa de alimentación y dormir se acomoda fácilmente al de los seres humanos.
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