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MIASIS - Miasis Obligatorias

Los animales domésticos y silvestres, particularmente mamíferos, pero en ocasiones aves, reptiles y anfibios están sujetos de varias maneras al ataque de las larvas de las moscas. Frecuentemente el hombre es víctima de la misma manera que los animales, o con algunas modificaciones, por lo tanto, es una zoonosis. Pueden intervenir las moscas de varias familias como; Calliphoridae, Sarcophagidae, Oestridae, Gasterophilidae y Curetebridae.

Miasis Entérica por Gasterophilus: La verdadera miasis entérica se presenta en los caballos, asnos, mulas, cebras, elefantes y rinocerontes. En el hombre ocurre sólo como una extrema rareza. Se citan seis especies, todas del género Gasterophilus, que atacan a los Equinos domésticos. Estas son G.intestinalis, G. haemorrhoidalis, G. nasalis,G. inermis, G. pecorum y G. nigricornis.

Todas están ampliamente distribuidas en el Viejo Mundo, y las primeras tres han sido introducidas en América.

Las moscas de este género son aproximadamente, un poco más pequeñas que una abeja mielera, pareciéndose a éstas. Los adultos son fuertes voladores. Normalmente, las larvas están restringidas a los tractos digestivos de los Equinos, excepto durante la fase temprana de su primer estadio que es migratorio.

Gasterophilus intestinalis es la mosca gasterófila del caballo. Cada hembra deposita alrededor de 1,000 huevecillos de color amarillo claro que se adhieren firmemente a los pelos de las patas anteriores, vientre, costados, hombros y otras partes del cuerpo del caballo, pero principalmente en la superficie interna de las rodillas, donde tienen acceso a la lengua, dientes y labios. El aumento repentino de temperatura causado por el calor de la lengua proporciona el estímulo necesario para que los huevecillos se abran. El período de incubación es de cinco días, pero la eclosión puede retrasarse por el clima frío, de tal manera que es posible encontrar huevecillos viables en el caballo hasta fines del otoño, mucho después de que han desaparecido las moscas adultas. Al eclosionar las larvas están provistas de una armadura que les permite cavar galerías en la capa subepitelial de la membrana mucosa de la lengua. De la boca pasan rápidamente a la curvatura izquierda o porción esofágica del estómago. Allí permanecen fijadas como segundo y tercer estadio hasta la siguiente primavera, donde se sueltan y salen por las heces, y llevará a cabo el período de pupación en el suelo o estiércol que dura de 3 a 5 semanas.

Gasterophilus haemorrhoidalis, la hembra ataca violentamente al huésped en la región de la nariz, donde adhiere sus huevecillos a los pelos finos de los labios. Las larvas completamente desarrolladas a principios de la primavera se mueven del estómago a la parte posterior del tracto digestivo cerca del ano, donde se fijan temporalmente, para finalmente caer al suelo con las heces.

Gasterophilus nasalis , es muy molesta para los caballos debido a que los huevecillos se fijan a los pelos debajo de las mandíbulas, y cuando la mosca vuela hacia el cuello para depositar sus huevecillos hace que el huésped se irrite. La oviposición se lleva a cabo durante la primavera y principios del verano. Las larvas eclosionan en cuatro a cinco días sin necesidad de calor, humedad o fricción. Las larvas recién eclosionadas viajan por la mandíbula y entran a la boca por los labios. Finalmente llegan a la porción pilórica del estómago o la parte anterior del duodeno, donde se pueden encontrar en densas agrupaciones.

Gasterophilus pecorum es la especie más común en el Viejo Mundo y aparentemente la más patógena del género. No se encuentra en América. Los huevecillos son depositados sobre el pasto y otras plantas y se abren sólo cuando se han introducido a la boca del caballo con el alimento. Las larvas maduran en el estómago del huésped. Gasterophilus nigricornis es una especie extraordinariamente robusta. Los huevecillos son depositados en la cara o nariz del huésped y el acto de la oviposición es muy molesto para el animal. Los huevecillos de Gasterophilusinermis son depositados en los pelos de la cara del huésped. Las larvas penetran en la epidermis y caminan por debajo de ella hasta llegar a la boca.

Gasterophilus como parásito humano. Las larvas de los gasterófilos de caballos horadan libremente y causan una forma de miasis en el hombre. Como el hombre no es el huésped común, las larvas sólo viven el primer estadio en él. Estas recién eclosionadas penetran la piel sana y empiezan a horadar como lo hacen normalmente en la lengua, membrana mucosa o piel de su huésped normal. El túnel es muy tortuoso, fácilmente visible y causa mucho prurito pero nunca consecuencias serias. La larva, que mide de 1 a 2 mm de largo, se detecta con facilidad a poca distancia de donde aparentemente termina el túnel. Generalmente la extirpación quirúrgica es simple.

G. inermis, G. nigricornis y posiblemente otras especies, son consideradas como las responsables de esta miasis en el humano. La infestación generalmente se presenta cuando hay una asociación cercana entre el hombre y el caballo; la larva se pone en contacto con la piel del humano, por ejemplo, mientras está aseando al caballo.

Moscardones de cabras y Ovejas: En el norte de África, sur de Europa y las partes más cálidas de Asia templada, las cabras y ovejas son extensamente parasitadas por Przhevaiskiana silenus, también conocida como Crivellia silenus y tal vez otras dos especies de ese género. Los ciclos de vida son similares a los de la Hypoderma del ganado. No se conocen casos humanos.

El éstrido de la oveja: Oestrus ovis, es una especie ampliamente distribuida, un poco más pequeña que la abeja mielera, a la cual se asemeja. Normalmente la hembra deposita sus larvas durante principios del verano al otoño en las ventanas de la nariz de ovejas, cabras y huéspedes silvestres relacionados. Estas larvas comienzan a moverse por los conductos nasales, abriéndose camino hacia los senos nasales y frontales, frecuentemente hasta la base de los cuernos de los carneros, fijándose en las membranas mucosas. Aquí se pueden encontrar cantidades de larvas blancas apretadas unas con otras en varias etapas de desarrollo. Las larvas alcanzan su desarrollo completo en la primavera siguiente, un periodo larval de 8 a 10 meses. Al final de este período fuerzan su salida por las ventanas de la nariz o son estornudadas hacia afuera por el huésped, caen al suelo y en pocas horas pupan. El período de pupa dura de 3 a 6 semanas, en ocasiones mucho más en áreas donde prevalecen las temperaturas bajas. Los adultos pueden vivir hasta 28 días. El desarrollo completo de la etapa parásita en corderos en primavera, puede reducirse en 25 a 35 días. Rara vez se completan dos generaciones, en un año. En los animales parasitados hay una secreción nasal purulenta, sacudidas vigorosas de la cabeza y tal vez una expulsión ocasional de una larva, pérdida de apetito y rechinado de los dientes. La mayoría de los casos no terminan fatalmente, pero la muerte puede presentarse en una semana o menos, después de la aparición de los síntomas severos.

Estridos de los caballos: Rhinocephalus purpureus, es un éstrido de caballos importante en partes de Europa, Asia y África. Sus hábitos son similares a los de Oestrus ovis, pero difieren principalmente en los detalles del ciclo de vida. Las incidencias de muerte en los caballos parasitados en partes de Rusia pueden ser hasta del 82%

Estridos nasales de los antílopes: Gedoelstia cristala yG. haessleri, parasitan a antílopes alcefalinos de África. La larva es depositada alrededor de las órbitas y atrás de los ojos del huésped, por donde penetran por una vena como primer estadio; en sus últimos estadios se alojan en los senos frontales. En sus huéspedes, los efectos del parasitismo son benignos. Sin embargo, en ocasiones ataca a las ovejas que encuentra en las manadas migratorias con frecuencia en cantidades considerables, causando la llamada enfermedad de ojos prominentes. La incidencia del parasitismo es alta y la mortalidad puede llegar al 75%. Puede haber complicaciones encefálicas, cardiacas así como oftálmicas. En las ovejas la larva no se puede desarrollar más allá del primer estadio. Los síntomas Patógenos, incluyen la ceguera temporal.

Miasis humana por éstridos: La oftalmomiasis del hombre comúnmente se rastrea hasta las larvas de oestrus ovis y Rhinoestrus purpureus. Debido a que el hombre no es el huésped normal de la larva, ésta no es capaz de progresar más allá del primer estadio y consecuentemente la infestación es de corta duración. El paciente típico, que generalmente ha tenido una asociación cercana con las ovejas o cabras, informará que fue golpeado en el ojo por un insecto u objeto extraño, con inflamación y dolor que se desarrolla pocas horas después. La condición es similar a una conjuntivitis catarral aguda y puede diagnosticarse como tal. Aparentemente siempre es benigna, aunque irritante. Las citas que involucran la destrucción de extenso tejido ocular o del ojo entero casi siempre son el resultado de un diagnóstico falso. Este tipo de miasis es más común entre pastores nómadas cuyo alimento consiste en leche y queso de cabra. Es interesante que el hombre esté más sujeto al ataque en áreas donde las poblaciones de huéspedes normales para la mosca son relativamente pequeñas.

Las larvas de Gedoelstia también atacan al hombre y produce un tipo de miasis similar. Parece ser que la miasis por Gedoelstia generalmente es benigna, aunque se han citado casos de complicación intraocular.