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MIASIS - Miasis Accidentales

Se citan cerca de cincuenta especies de larvas de moscas que pueden provocar una miasis entérica accidental, perteneciendo principalmente a los Muscidae y Sarcophagidae. En la mayoría de los casos no hay indicios evidentes de desarrollo dentro del tracto digestivo, sino las larvas son transportadas pasivamente a través de este. La infestación por lo tanto, se efectúa por la ingestión accidental de larvas y huevecillos con el alimento o por otros medios.

La miasis entérica humana puede presentar síntomas clínicos que en ocasiones son severos, ello dependiendo de la especie, cantidad y localización dentro del tracto digestivo. Sin duda en ocasiones las larvas pasan sin causar alteraciones. En las infestaciones muy altas, el paciente esta deprimido y sufre considerables malestares como vómitos, nauseas, vértigo y dolor abdominal, se presenta diarrea sanguinolenta como resultado del daño que causa la larva en la mucosa intestinal. Las larvas vivas o muertas son expulsadas tanto por el vómito como por las heces.

Este tipo de miasis es también llamado pseudomiasis, ya que se considera que las larvas ingeridas no son capaces de alimentarse normalmente y por consiguiente continuar su desarrollo en el tracto digestivo. Pero lo que sucede es que las larvas de las moscas presentan una habilidad que les permite resistir el ambiente extremadamente hostil. Donde sí ocurre un tipo de miasis entérica verdadera y obligada es en los Gasterophilus spp., los cuales invaden el tracto digestivo de mamíferos herbívoros, específicamente los equinos.

Los Múscidos que intervienen en las miasis entéricas humanas incluyen; Musca doméstica, Fannia canicularis, Fannia scalaris y Muscina stabulans. Las larvas de Piophila casei es frecuentemente citada en las miasis entéricas, ella deposita sus huevos en las carne curada, queso viejo, pescado ahumado y otros. Estas larvas penetran en el alimento y no pueden ser encontradas con facilidad. Experimentalmente se ha demostrado que son capaces de pasar vivas por el intestino del perro produciendo serias lesiones intestinales.

Las larvas de hermetia illucens es otra de las moscas citadas como causante de miasis entérica, desarrollándose en frutas y verduras muy maduras o en descomposición, en excremento y una gran variedad de materia animal o vegetal, las larvas producen alteraciones gastrointestinales bastante severas. Esta mosca al igual que la P. casei son de distribución mundial.

Ciertas larvas de mosca pueden invadir el intestino después de penetrar por el ano. Algunas de ellas son Eristalis tenax, Fannia scalaris, Fannia canicularis, Muscina stabulans y ciertas especies de Sarcophaga. Estas larvas son coprófagas y completan sus etapas inmaduras en el recto y parte terminal del intestino. Este parasitismo puede presentarse en el hombre que vive en condiciones insalubres y en animales parcialmente paralizados e indefensos.