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GUSANO BARRENADOR DEL NUEVO MUNDO - Enfermedad

Etiología

El gusano barrenador es un díptero de la familia Calliphoridae. Hasta el momento no se conocen otras variantes morfológicas o especies diversas en Norte, Centro, Sudamérica y el Caribe. La infestación ocurre a través de la ovoposición de las hembras alrededor del margen de las heridas expuestas con la subsecuente eclosión e infestación por las larvas. Durante la alimentación larval y su desarrollo, la herida se agranda en forma significativa. A menudo se incurre en confusiones entre el gusano barrenador primario (Cochliomyia hominiovorax o Chrysomyia bezziana), y el gusano barrenador secundario no patógeno ya que Cochliomyia macellaria (Fabricius) y los anteriores son similares morfológicamente, pero con diferente comportamiento.

Patología

Los efectos patológicos de las infestaciones de la mosca del GBG en el huésped parasitado pueden dividirse en cuatro grandes componentes:

  1. Efecto traumático, causado por las larvas al desagarrar los tejidos del huésped con los órganos bucales en forma de gancho.

  2. Efecto irritante, causado por el movimiento barrenador constante de las larvas dentro de la herida.

  3. Infecciones secundarias de heridas exudativas, causadas por otros organismos contaminantes, como bacterias, virus, protozoos y hongos.

  4. Efecto tóxico causado por las excreciones larvarias de productos de desecho.

Un animal infestado puede sobrevivir sólo unos días si la infestación es grave y no se trata pronto. Aún con tratamiento, en particular si se demora, las infecciones secundarias pueden difundirse por el torrente sanguíneo y provocar artritis, enteritis y septicemia.

Las excreciones del gusano barrenador producen necrosis del tejido infestado, que por su olor, atrae otras especies de dípteros que infestan la zona externa mientras los gusanos barrenadores siguen agrandando y ahondando la herida.

Los factores que contribuyen a la muerte son las infecciones secundarias causadas por bacterias y otros microorganismos, la toxemia y la pérdida de líquidos.

Signos Clínicos

Las infestaciones comienzan en cualquier lesión abierta incluyendo algunas tan pequeñas como las picaduras de garrapatas. El cordón umbilical de los animales recién nacidos es un sitio frecuente de infestación. Las hembras grávidas depositan sus huevecillos en las orillas de las heridas y la eclosión del huevo ocurre dentro de las 8 horas posteriores. Las primeras larvas se mueven inmediatamente hacia la herida y comienzan a alimentarse. En las primeras etapas es extremadamente difícil detectar las larvas en la herida; éstas se hacen aparentes sólo por ligeros movimientos en la superficie de la herida.

Después del tercer día, la herida se va haciendo significativamente más grande por las larvas. Estas se pueden notar fácilmente alimentándose en posición vertical a la herida con sus espiráculos expuestos en la superficie. Causa alguna molestia en la herida, que la larva socave hacia tejido más profundo, de ahí pues el nombre de gusano barrenador. Esta generalmente puede ser diferenciada de otras larvas de moscas por su comportamiento en la herida. Las larvas se encuentran normalmente enterradas profundamente en los tejidos y se alimentan en posición vertical, y no en la superficie de la herida.

Para el quinto día la lesión es obvia, con grandes larvas de tercera etapa. La herida tiene olor fétido característico del GBG y con un exudado obscuro. En esta etapa la herida es altamente atractiva y predispuesta para subsecuentes oviposiciones de otras hembras, contribuyendo así, a una mayor debilidad y la posible muerte del animal.

Diagnóstico en el Campo

Es raro encontrarse con la forma adulta de la mosca en el campo. Sólo profesionales o personal con experiencia son capaces de reconocer e identificar la forma adulta. La masa de huevo puede sospecharse positiva, por el patrón de colocar éstos como tejado en los márgenes de la herida.

La etapa más frecuentemente observada corresponde a la de larvas. Esta usualmente se observa en la tercera etapa tardía cuando la herida ha sido agrandada. Las larvas en el campo pueden ser sospechosas de ser gusano barrenador por sus troncos traqueales de pigmentación obscura y la forma generalmente cilíndrica. Sin embargo, ello no es diagnóstico específico para el gusano barrenador.

Pronóstico

La morbilidad y mortalidad ocurren en todo el rango de los huéspedes mamíferos. Los huéspedes débiles y recién nacidos son particularmente susceptibles a efectos letales. La tasa de mortalidad depende del sitio de la herida; del manejo del ganado; de las infestaciones subsecuentes y de la aplicación de medicamentos apropiados. La infección, subsiguiente a la infestación, puede ocurrir, resultando en baja de peso o muerte.

Transmisión

La infestación se disemina por la oviposición de la hembra adulta en heridas abiertas. Se ha registrado que las hembras pueden volar hasta 200 km. del punto de liberación, pero el promedio común no excede de 50 km. La transportación de animales infestados es un importante mecanismo para la diseminación de la infestación a áreas no afectadas.

Tratamiento

Existen diversos insecticidas que matan las larvas de la mosca en la herida y previenen la reinfestación. Los principales aspectos que deben tenerse en cuenta en la elección del insecticida y su composición son que el insecticida debe tener un alto grado de toxicidad para la mosca del GBG, en todas las etapas de su ciclo vital, y combinar una toxicidad baja para los mamíferos con un efecto larvicida muy persistente. También debe poder penetrar el tejido muscular sin descomponerse pronto en productos no tóxicos, pero con transformación final en elementos no contaminantes.

En el Continente Americano se han elaborado productos específicos de eficacia probada en la lucha contra C. hominivorax. No se conoce si estos procedimientos serán igualmente eficaces contra nuevas infestaciones en otras regiones, donde las condiciones ambientales y climáticas pueden ser diferentes. Sin embargo, dada la necesidad de adoptar medidas de lucha, la experiencia adquirida en estos programas de lucha que han tenido éxito debe servir de base, por lo menos al principio, a la acción inmediata contra nuevos brotes.

Se menciona específicamente el insecticida organofosforado llamado comúnmente Cumafós como el compuesto probadamente eficiente y ecológicamente aceptable en todos los países americanos que tienen programas de erradicación. Sin embargo, se reconoce que pueden existir otros compuestos igualmente eficaces que pueden considerarse con este fin, siempre que estén registrados y/o se hayan aprobado en el país y se usen de acuerdo con las recomendaciones del fabricante.

Técnicas de aplicación
Los insecticidas se fabrican y mezclan de diversos modos con excipientes para producir fórmulas convenientes para su aplicación en circunstancias diferentes y con diversas técnicas de asperjado. En relación con el control de la mosca del GBG nos interesan sólo dos métodos de aplicación:

Aplicación Tópica de fosfatos orgánicos: para ello se recomienda usar un polvo humectable (PM). El polvo puede aplicarse directamente espolvoreando la herida con un sobre de 5 g de Cumafós al 5% suministrado en paquetes de tratamiento individual, o mezclando el contenido del sobre con un aceite vegetal, usando 15 sobres de 5 g y 500 ml de aceite para formar una pasta poco espesa que se aplica directamente a la herida con un pincel. En las heridas profundas debe aplicarse cuidadosamente para asegurar que la pasta llegue a todos los bolsillos que forman los gusanos. También debe aplicarse una capa delgada, de 5-7 cm de ancho, a la piel circundante. En las heridas muy húmedas que supuran y exudan debe aplicarse directamente el insecticida en polvo y mezclarse con los exudados de la herida usando guantes como protección. El tratamiento debe repetirse cada tres días hasta que la herida se haya curado y haya desaparecido el peligro de infestación o reinfestación.

Tratamiento de manadas o rebaños enteros: suele hacerse para prevenir la infestación en las épocas en que aumenta la vulnerabilidad, por ejemplo, cuando hay ovejas recién esquiladas, o como medida de cuarentena para evitar que los parásitos se difundan por transporte en animales infestados migrantes o transportados. El método de tratamiento puede ser el baño del animal en el insecticida o el rociado de cada individuo, para asegurar una mojadura completa y la penetración del insecticida hasta la piel. El baño se considera el método más eficiente y más económico de los dos, aunque no debe usarse con animales muy jóvenes o especies sensibles al insecticida. Con el rociado no siempre puede garantizarse un tratamiento eficaz, porque depende de la diligencia de los rociadores. Como ejemplo el Cumafós se utiliza como polvo mojable al 50% suministrado en paquetes de 1 kg, que se aplica en una concentración de 0,25%.

Otros Insecticidas Utilizados
Estudios efectuados en Argentina con insecticidas conocidos como reguladores del crecimiento de insectos sobre las larvas de C. hominivorax , como el dicyclanil, esta sustancia, a diferencia de los insecticidas neurotóxicos no matan a los artrópodos directamente pero interfieren con procesos específicos que actúan sobre el crecimiento y desarrollo de éstos. E dicyclanil, fue evaluado bajo condiciones naturales en la prevención de las miasis escrotales post castración de los bovinos. Los resultados de los estudios mostraron diferencias significativas en la sobrevida larval y en la presencia de miasis respectivamente, por lo cual estas sustancias podrían tener un potencial de uso para el control de los estadios larvales de C. hominivorax.

Otro estudio es el realizado con avermectinas (ivermectina y doramectina), en la prevención de miasis en bovinos desafiados artificialmente con implantes de larvas de primer estadio. La doramectina a la dosis de 200 mcg/ kg de peso redujo significativamente el número de miasis activas cuando los bovinos fueron infestados 12 y 15 días posteriores al tratamiento, mientras que no se observaron diferencias entre bovinos tratados con la misma dosis de ivermectina y los animales controles. La doramectina también mostró una mayor eficacia cuando se comparó su actividad a la dosis anteriormente mencionada, con una formulación conteniendo una dosis tres veces mayor de ivermectina.

Manejo y uso de Insecticidas

  • Almacenar todos los insecticidas en un lugar seguro, bajo llave, lejos de los alimentos y a una distancia que no cree un peligro para los lugares habitados por las personas y los animales. Proteger los insecticidas de la intemperie y cuidar de que los envases esten en buen estado y no tengan fugas.

  • Manejar los insecticidas con cuidado, usar la vestimenta protectora adecuada y no rociar contra el viento o cerca de lugares habitados o de ríos o lagos. Evitar el contacto directo. Lavar la ropa y el equipo rociador con cuidado después de usarlos y arreglar el equipo inmediatamente si tiene fugas.

  • Desechar los envases vacíos de manera que no creen un peligro; no volver a usarlos.

  • Mantener a los curiosos, sobre todo a los niños, lejos de la zona del rociado. Debe recordarse que la toxicidad de los insecticidas a menudo está relacionada con el peso corporal y que los niños son los más vulnerables.

  • Eliminar Prudentemente el rociado sobrante y el agua usada para lavar, preferiblemente en un pozo bien construido y rodeado de una cerca con portón para impedir el acceso a las personas no autorizadas. Las zonas de baño deben construirse de manera que el exceso de insecticida que se escurra de los animales tratados vuelva al baño y no contamine la zona circundante.

Recuérdese que los insecticidas son venenos y siempre deben manejarse almacenarse y usarse como tales .