Situación mundial

Medidas de Control y Erradicación

La FA es el resultado de la interacción de dos factores, virus-Huésped, en variadas condiciones ambientales. Debido a eso, todo programa de control debe tomar en cuenta particularmente el origen, su transmisión y desarrollo de la infección, para así interrumpir en uno u otro punto el ciclo de transmisión del virus y finalmente eliminarlo.

Para ello existen instrumentos tecnológicos necesarios para combatir y eventualmente eliminar la FA, los cuales están disponibles en el mundo. Entre los cuales destacan

Vacunación

La inmunización del rebaño es una táctica diferenciada, dependiendo de la situación epidemiológica de la región, es así como el éxito del control en áreas endémicas y epiendémicas, esta asociado a la calidad de la vacuna utilizada

Existen dos tipos de vacunas; la acuosa, la cual confiere una protección de cuatro a seis meses en bovinos vacunados, lo cual conlleva ciclos de vacunación cuatrimestrales o semestrales; y las oleosas con una inmunidad más prolongada con ciclos semestrales en bovinos jóvenes y anuales en bovinos adultos revacunados.

Sin embargo, la periodicidad de la vacuna dependerá de la oferta viral en el ambiente, así como por el tipo de explotación ganadera. En Europa cuyo sistema es intensivo (empresarial), se aplica solo una vez por año, garantizando una inmunidad suficiente ante cualquier eventualidad. Estos países desde 1990 suspendieron la vacunación debido a la ausencia de la enfermedad.

En cambio, en América Latina, donde los ecosistemas endémicos ponen en peligro permanentemente la ganadería comercial, es necesario un elevado nivel de inmunidad en la población bovina. Esto impide que el virus pueda llegar a las zonas epiendémicas o paraendémicas producto del movimiento de animales entre estas zonas.

Vigilancia Epidemiológica

Es un sistema de información de alta complejidad, muy desarrollado en los países y áreas afectadas, donde incluyen estructuras de campo, y laboratorios para el monitoreo constante de la infección, diagnóstico del virus actuante, cobertura de la vacuna, registro de poblaciones y trazabilidad. Con el sistema se ayuda a caracterizar el riesgo epidemiológico de una región.

En América del Sur este sistema de monitoreo es coordinado bajo un sistema continental por PANAFTOSA (Centro Panamericano de Fiebre Aftosa), el cual es único en su tipo. Este sistema entrega los resultados de evaluaciones continuas en cuanto a actividades técnicas y estrategias de los programas.

Control de Variantes y Sub Tipos

Esta condición, depende exclusivamente del estado inmunológico de la población animal. Como ejemplo, en poblaciones susceptibles con alta cobertura inmunitaria, la probabilidad de aparición de variantes es escasa. En cambio en poblaciones vacunadas con productos de dudosa calidad o con cobertura parcial, favorece la selección de cepas.

Los servicios veterinarios nacionales en América Latina, cuentan con la capacidad para detectar en forma precoz cualquier desvío del virus de campo ya que puede, actuar:

  1. anticipando la siguiente etapa de vacunación,
  2. reforzar la vacuna aumentando el espectro antigénico de esta,
  3. preparar vacunas monovalentes con la variante de campo actuante.

Para ello es necesaria la recolección de muestras en número y calidad suficiente para aislar, identificar y caracterizar el agente. Esto va ligado a una ágil repuesta de los laboratorios de diagnóstico, para así permitir a los servicios actuar lo más rápido posible evitando la propagación del virus de campo.

Control de Transmisión del Virus

Los instrumentos técnicos existentes para evitar y controlar la transmisión del virus son variados y su uso, depende de las consideraciones económicas y epidemiológicas que se poseen.

  • Riesgo Cero: Característico de zonas libres de la enfermedad y consiste en prohibir absolutamente todo tipo de introducción animal, productos y subproductos de origen animal que provengan de áreas que no sean libres de la infección.
  • Cuarentena Animal: Se entiende por el encierro de animales aparentemente sanos bajo condiciones controladas, donde se requieren de instalaciones de alta seguridad, para la movilización de animales ya sea esta interna o internacional. Esta barrera debe ser efectuada por la posible introducción o eliminación del virus, según sea el caso exigiendo en ello, al menos tres tomas de material esófago-faringeo con quince días de intervalo entre ellos sin existir replicación del virus en cultivo celulares. También la cuarentena puede realizarse en el campo por un período de 3 a 4 semanas en lugares donde por un período mínimo de dos años no se halla presentado la enfermedad. En cualquier caso la sola presencia de la infección durante el período de cuarentena, exige el rechazo del lote de animales.
  • Control de Movimientos: Es un instrumento muy eficaz en el combate de la FA en países afectados, donde para su función debe incluir la cuarentena. Si los animales son originarios de ecosistemas endémicos, previo a su salida se debe realizar el control clínico y de documentos en un período previo mínimo de quince días antes a su incorporación a sitios de rodeo generales.

Desinfección

Comprende el conjunto de medidas tendientes a destruir o eliminar el agente causal de la enfermedad desde el ambiente, puesto que el virus puede sobrevivir fuera del huésped. Es importante conocer la resistencia que ellos presentan a ciertas características ambientales como la radiación solar, humedad, temperatura y desecación.

La desinfección se logra únicamente a través de medios líquidos y ocasionalmente gaseosos, los criterios para utilizar la desinfección son:

  • Volumen de la solución, la cual dependerá si es por aspersión, inmersión, pediluvio, rodiluvio, pulverización o fumigación de las superficies a desinfectar.
  • Tiempo de exposición, es importante pues la desinfección requiere de un período para actuar, se exige un lapso mínimo de 3 a 4 horas.
  • Limpieza previa de las zonas a desinfectar, es importante porque los desinfectantes no actúan sobre partículas orgánicas donde se puede alojar el virus.

Esta desinfección se debe realizar en:

  1. Instalaciones: establos, salas de ordeña, bodegas, cabañas, salas de mataderos, frigoríficos, laboratorios, estiércoleras, pisos, patios, cercas y potreros.
  2. Personas.
  3. Animales.
  4. Equipos e Instrumentales: ordeñadoras, comederos, bebederos, balanzas, jaulas, material quirúrgico y de inseminación artificial.
  5. Vehículos y furgones.
  6. Aguas de bebida.
  7. Cueros, pieles y huesos.
  8. Heno, paja, alimentos y bolsas.
  9. Leche y productos lácteos.
  10. Ropa, zapatos y equipos del personal.
  11. Suelo.
  12. Aire.

Entre los tipos de desinfección tenemos: Corriente, la cual se realiza en presencia de un brote de la enfermedad; Final, cuando se ha terminado la enfermedad o la cuarentena Profiláctica, es la que se realiza periódicamente en los lugares donde hay o llegarán animales.

Esta puede ser física, por medio de radiación ultravioleta, ionización por rayos gama y luz solar. Química, con soluciones de tipo aerosol, o gaseoso donde se encuentran; fenoles, aldehídos, formaldehídos, glutaraldehídos, halógenos, oxido de etileno, bromuro de metilo entre otros.

Seguridad Biológica en Laboratorios

Se ha comprobado en Europa y América que la fuga de virus aftósico desde laboratorios ha dado lugar a brotes de la enfermedad. La OIE ha entregado un documento técnico con los requisitos que deberán aplicar los laboratorios especialmente en zona libres de la enfermedad adoptando las medidas de bioseguridad mínimas para impedir la fuga de virus del laboratorio

Eliminación de Focos

Laprecoz detección de focos, su investigación epidemiológica y atención oportuna es vital para evitar la aparición de otros secundarios e interrumpir el ciclo de transmisión. La eficacia esta condicionada a la colaboración de la comunidad y agilidad de los servicios veterinarios con lo cual se delimitan áreas en forma concéntrica del foco como sigue:

Área afectada: comprende él o los establecimientos que presentan signología clínica de la enfermedad. Desde este foco se realiza el seguimiento, independiente de la acción tomada (vacunación, sacrificio, inmovilización), se establece la imposibilidad de salida del área a animales o productos que puedan transmitir el agente.

Área cuarentenaria: comprende establecimientos vecinos o de contacto comercial que por alguna vía hallan recibido fuentes de infección o contaminación donde no se presenten signos clínicos y esta zona será sometida a inmovilización hasta que el riesgo epidemiológico sea mínimo.

Área observación: es un área tampón donde posiblemente no ha habido riesgo de introducción del agente, pero que posee vínculos de contacto potencial con el área cuarentenaria. En ello se refuerza el área de vigilancia activa.

Todos estos procedimientos tienen como objetivo reducir al mínimo la transmisión de la enfermedad, minimizar el impacto económico que permite la comercialización de productos dentro de cada área. Estos instrumentos no se llevan a cabo normalmente en países afectados, pero si en países o áreas libres cuando se presentan brotes de la enfermedad.

Sacrificio Sanitario de Animales

En 1892 Gran Bretaña, autorizó el uso del sacrificio animal (rifle sanitario – “stanping out”) para prevenir la difusión de la FA. Desde entonces este método se ha utilizado para controlar y eliminar los brotes de la enfermedad en Gran Bretaña, Estados Unidos, México y Canadá. También en los países libres de Europa se ha utilizado. Este método también ha sido aplicado en la patagonia Argentina (1966) y Chile (1984-1987)

El sacrificio consiste en la eutanasia, enterramiento o incineración de todos los animales afectados o en contacto, pertenecientes al predio afectado. En contraparte, el sacrifico parcial contempla la eliminación de los animales clínicamente afectados pero debe ser inmediatamente posterior a la confirmación del diagnóstico. Esto evita la posible difusión del virus y brotes secundarios, y se complementa con desinfección, descontaminación y cuarentena estricta del predio, estableciendo vigilancia por medio de animales centinelas, previo a la reintroducción de nuevos animales.

El método exige el apoyo logístico y recursos económicos de gran magnitud incluyendo fondos de emergencia para su aplicación e indemnizar a los propietarios.