Seguridad Alimentaria y Lucha contra el Hambre


Bolivia:
El PESA en Acción
Bolivia
es uno de los casi treinta países elegidos a nivel mundial para desarrollar
el Programa Especial de Apoyo a la Seguridad Alimentaria en Países de
Bajos Ingresos con Déficit de Alimentos.
Desde
que en 1994 Jacques Diouf asumió la Dirección General de la FAO, ha hecho
del tema de la seguridad alimentaria una prioridad en la acción de la
Organización. Para concretar este esfuerzo, la FAO ha introducido a nivel
mundial el concepto de PBIDA -Países de Bajos Ingresos y Déficit de Alimentos-,
focalizando en ellos las medidas para mejorar la seguridad alimentaria.
Pese
a que América Latina y el Caribe tiene recursos suficientes para alimentar
a todos sus habitantes y dejar excedentes para la exportación, en la actualidad
varios países de América Latina y el Caribe están clasificados en el índice
PBIDA, lo que significa que no sólo no pueden producir los alimentos para
satisfacer las necesidades de toda su población, sino que además, gran
parte de ella es demasiado pobre para adquirir en términos comerciales
estos alimentos, situación que los condena a la desnutrición crónica o
a la dependencia de la ayuda alimentaria.
Es
un hecho el que la inseguridad alimentaria va unida a la pobreza y ante
la imposibilidad de generar ingresos para adquirir alimentos, los países
afectados repiten, como en un círculo vicioso, el cuadro de hambre y desnutrición.
El informe presentado en 1995 al 108º Consejo de la FAO destacó a América
Latina y el Caribe como la única región en desarrollo cuya expansión de
la producción de alimentos fue superior a su crecimiento demográfico.
Sin embargo, en algunos países importantes sectores de la población siguen
expuestos a la malnutrición.
Ante
ese cuadro, Programa Especial sobre Seguridad Alimentaria (PESA) impulsado
por la FAO en apoyo de los países de Bajos Ingresos con Déficit de Alimentos,
busca resolver el problema mediante el desarrollo de proyectos que aumenten
y aseguren la productividad y la producción de cultivos básicos en estos
países de manera que sean sostenibles.
Entre
las acciones concretas que se desarrollan está ayudar a estos países a
regular el agua mediante obras hidráulicas en pequeña escala, para no
depender de contingencias climáticas como sequías e inundaciones; aumentar
la productividad y la producción agrícola, pecuaria y acuícola de los
pequeños agricultores, a fin de que puedan garantizar una adecuada alimentación
e incrementar sus ingresos; determinar los factores socioeconómicos que
limitan la producción y comercialización de productos agrícolas; desarrollar
sistemas de producción; y establecer a escala nacional un programa para
el sector agrícola y un plan de inversión que garantice la seguridad alimentaria
y una alimentación equilibrada
El
PESA trabaja a nivel mundial en casi treinta países BIDA seleccionados,
entre los cuales se encuentra Bolivia. Dentro del plan de ejecución del
programa especial, en diciembre de 1994 y enero de 1995 visitó el país
una misión exploratoria cuyo objetivo fue definir el marco general del
proyecto, comprobar el compromiso político en apoyo al programa y las
condiciones técnicas y socioeconómicas locales.
Bolivia
exhibe una de las situaciones más críticas de la Región en materia de
seguridad alimentaria: los niveles de disponibilidad per cápita crecieron
muy lentamente en las últimas dos décadas y en 1990 la disponibilidad
per cápita era inferior a las 2000 calorías. Paralelamente, los niveles
de ingesta de alimentos han estado sistemáticamente por debajo de los
requerimientos básicos.
La
desnutrición en Bolivia tiene su origen en el déficit calórico proteico
y tiene mayor incidencia en la población de áreas rurales y urbano periféricas,
especialmente entre los menores de cinco años. En esta situación, el objetivo
central del Programa Especial es brindar apoyo técnico al Gobierno de
Bolivia para aumentar rápidamente la producción de alimentos con el fin
de detener la incidencia cada vez mayor de la inseguridad alimentaria
y la desnutrición de las clases más desfavorecidas de la población.
"A
través del Programa Especial se espera lograr los siguientes objetivos
a corto plazo: demostrar el potencial de las tecnologías mejoradas disponibles
para incrementar la producción de los cultivos básicos seleccionados,
que sirven de alimento a la población; fomentar el proceso de organización
y planificación participativa para la identificación y difusión masiva
de las tecnologías mejoradas en áreas priorizadas; promover la prestación
de servicios de apoyo técnico y financiero para la producción agropecuaria;
desarrollar un programa de capacitación que responda a los diferentes
componentes del PESA, que estén de acuerdo con las necesidades de los
beneficiarios; y apoyar en la identificación de inversiones viables en
la adaptación y formulación de políticas de acompañamiento.
En
su fase piloto el PESA desarrolla sus actividades en cuatro áreas geográficas
con problemas de inseguridad alimentaria pero con capacidad de incrementar
la producción de alimentos. Se trabaja con cultivos de la canasta familiar
(arroz, trigo, maíz, papa y leguminosas) y actividades pecuarias complementarias,
así como con capacitación en temas productivos, organizativos y de gestión.
Se pone énfasis en el análisis de las restricciones que afecta la diseminación
masiva de las propuestas y con la identificación de acciones correctivas
viables en el marco de un programa nacional.
Se
enfatiza la optimización y regulación del uso agrícola del agua como elemento
fundamental de la intensificación de la producción y se demuestra a nivel
de las parcelas del agricultor paquetes tecnológicos seleccionados y validados
de producción sostenible para los principales cultivos alimentarios del
país en combinación con el mejoramiento productivo pecuario bajo el enfoque
de sistemas de producción mixtos. Este trabajo está orientado a fortalecer
el proceso de generación e innovación tecnológica con los productores
de alimentos en apoyo de la seguridad alimentaria.
También
se ha puesto en práctica un trabajo de análisis participativo de las restricciones
y potencialidades que enfrenta el productor para proponer ajustes en el
marco de políticas, propuestas de inversión y al mismo tiempo planificar
e implementar de manera integrada las acciones de mejoramiento y manejo
del sistema productivo.
Las
perspectivas del PESA se enmarcan en la futura implementación, por parte
del Gobierno de Bolivia, del Programa de Apoyo a la Disponibilidad de
Alimentos, en cuya etapa de elaboración el PESA contribuiría con su experiencia
práctica. De esta manera, los aprendizajes y propuestas del PESA y de
otros proyectos en materias como intensificación y diversificación de
la producción, uso del agua, organización de productores, análisis de
restricciones y otros, serán absorbidos y aprovechados. La puesta en marcha
de un programa nacional de disponibilidad de alimentos permitirá entre
otras cosas contar con eje catalizador que permita consolidar las estructuras
institucionales, definir adecuadamente el trabajo entre los distintos
niveles de la administración del Estado, coordinar la cooperación internacional
y ordenar la participación de los actores nacionales."
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