Alza de los precios agrícolas, seguridad alimentaria y lucha contra el hambre
Entrevista al Presidente del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONSEA) señor Francisco Antonio da Fonseca Menezes
La Ley Orgánica de Seguridad Alimentaria y Nutricional (LOSAN), aprobada por el Senado Federal y promulgada el viernes 15 de septiembre por el Presidente Lula, establece como objetivo la seguridad alimentaria e instituye de forma permanente el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONSEA), órgano formado por el gobierno y la sociedad.
Para ahondar en los cambios que significa esta nueva legislación en la lucha contra el hambre y a favor de la seguridad alimentaria brasilera, la FAO entrevistó al presidente de CONSEA.
¿Que significa esta nueva ley para el proceso de Lucha contra el Hambre en Brasil?
Menezes: Creo que el punto más importante es que ahora vamos a tener una política de Estado y ya no sólo una política de Gobierno. Con esta ley, la política de Seguridad Alimentaria y Nutricional –que tiene en el combate contra el hambre uno de sus puntos más importantes- es algo más institucionalizado, con sus propios organismos y mecanismo garantizados por Ley.
Otro punto de lo que fue aprobado en nuestra Ley Orgánica, es que consideramos la cuestión de la alimentación como un derecho fundamental. Eso abre la posibilidad de que toda la sociedad tenga la capacidad – o que construya la capacidad- de exigir al Estado el cumplimiento de este derecho. Esto va a ser otra paso grande, para trabajar desde ahora.
También lo importante es que esta legislación apunta a la construcción de un Sistema de Seguridad Alimentaria y Nutricional. Debemos considerar que hasta hoy este sistema no estaba instituido. Las políticas, y Brasil tiene buenas políticas, de combate contra el Hambre y de Seguridad Alimentaria, funcionan de una manera fragmentada. Creo que ahora se tendrá la oportunidad de trabajar más articuladamente en estas políticas.
Nosotros con la Ley creamos una Cámara interministerial de Seguridad Alimentaria, que abre la posibilidad para al gobierno de afrontar el combate contra el hambre de forma interdisciplinaria.
¿En que consiste el Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria?
Menezes: El sistema debe ser pensado con los órganos a nivel federal, que están ahora organizados teniendo la Conferencia Nacional de Seguridad Alimentaria como un componente que decide las directrices de esta política. Después tenemos el consejo Nacional de Seguridad Alimentaria que es el espacio del Gobierno y la Sociedad para trabajar sobre las directrices que la Conferencia apuntó, para elaborar políticas públicas, y también la Cámara Interministerial que había mencionado, la cual tiene la responsabilidad de aplicar las políticas definidas. Este es el diseño principal del sistema. Es un sistema donde hay un funcionamiento nacional, federal y también municipal o local. Ese es un desafió a partir de la reglamentación de la ley: crear las condiciones para que los programas que vienen de nivel federal, lleguen a quienes lo necesitan a nivel local.
¿Qué pueden exigir los ciudadanos brasileros en cuanto a su seguridad alimentaria?
Menezes: Con este nuevo sistema, se abre para la sociedad la posibilidad de participar en la construcción de estás políticas de seguridad alimentaria. Esto ya se hacía con el gobierno de Lula, pero se consagra con la ley. Creo que todavía hay que perfeccionar y construir una legislación que permita al ciudadano común exigir el cumplimiento de estos derechos. El reconocimiento es un paso muy importante. Pero el ciudadano tiene que poder exigir del Estado el cumplimiento de esta legislación. Es un proceso en construcción. La ley orgánica permite una situación más favorable para avanzar en ese sentido, pero queda mucho trabajo en los próximos meses y años.
Es importante decir que la ley será sancionada el viernes 15 por el presidente Lula, en un acto que va a ser un momento de reconocimiento de lo que fue este gran avance para el país.
¿Cuáles son los desafíos de hoy en adelante?
Menezes: Nosotros no quisimos entrar en particularidades en esta ley, ya que existía la posibilidad de que la ley quedara caduca, que no respondiera a las necesidades de un momento futuro, lo que la podía hacer impracticable en unos años más. Ahora, que tenemos las bases esenciales, el paso siguiente es la reglamentación, cuidando las particularidades de cada punto.
¿Cómo se va a articular la Ley con los programas como Fome Zero?
Menezes: La articulación no creo que tenga dificultades. Porque justamente lo que va a permitir una política nacional es una mayor articulación entre los programas, de potenciar los resultados al actuar bajo un marco común. Como ejemplo, te puedo decir que hay un gran programa de alimentación escolar. Para ese programa, existe la voluntad de hacer una alianza con la agricultura familiar, para que ella provenga los alimentos para la alimentación escolar. El programa de alimentación escolar (que atiende a 37 millones de niños) y el trabajo con la agricultura familiar están bajo la coordinación de dos ministerios diferentes. Ahora se crean mejores mecanismos para viabilizar iniciativas en ese sentido, que permitan engarzar ambos mecanismos de ayuda. De esta forma, queremos mejorar tanto la alimentación escolar como las fuentes de producción locales en la agricultura familiar.
¿De ser aprobada la Ley, cuándo entra en vigencia?
Menezes: Una vez aprobada, pasa a estar en vigencia. Pero es necesario en los próximos meses generar una serie de reglamentaciones para que tenga uso efectivo.
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