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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

MERCOSUR Y FAO crean nueva alianza para apoyar a la agricultura familiar

FAO gestionará el Fondo para la Agricultura Familiar del MERCOSUR, FAF, creado gracias al apoyo del FIDA.

MERCOSUR Y FAO crean nueva alianza para apoyar a la agricultura familiar

La Reunión Especializada sobre Agricultura Familiar del MERCOSUR, REAF, y la FAO unirán sus esfuerzos para desarrollar al máximo el potencial de la agricultura familiar en la región.

Santiago de Chile, 28 de febrero de 2013- Una nueva alianza estratégica para promover la agricultura familiar establecieron hoy los países del MERCOSUR y la FAO.

Reunidos en Santiago de Chile, los miembros de la Reunión Especializada sobre Agricultura Familiar del MERCOSUR (REAF) en la actual Presidencia Protempore de Uruguay y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) formalizaron una alianza para apoyar a los pequeños productores de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Venezuela, un sector que genera más del 50% del empleo agrícola en América Latina y el Caribe.

“Hoy existe una oportunidad enorme: cambiar el paradigma de la producción alimentaria en la región hacia un modelo inclusivo, sustentable, que estimule y reconozca la agricultura familiar como uno de los principales actores agrícolas”, explicó Carla Campos Bilbao, Secretaria de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina.

La cooperación entre la REAF y la FAO se llevará a cabo en el marco del Fondo para la Agricultura Familiar del MERCOSUR, FAF, creado en 2004 gracias al apoyo clave del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola de las Naciones Unidas (FIDA), entregado a través del programa FIDA MERCOSUR.

Este fondo es una herramienta creada por los países del MERCOSUR para fortalecer y consolidar el espacio de diálogo político entre y dentro de los países del Mercosur ampliado (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, más Chile y Bolivia), sobre políticas públicas diferenciadas para la agricultura familiar y la facilitación del comercio intraregional de sus productos.

El Representante Regional de la FAO, Raúl Benítez, explicó que, “hoy los ojos están puestos en la agricultura familiar, no como un sector deficitario sino como un actor con gran potencial para lograr la seguridad alimentaria y el desarrollo agrícola.”

En la reunión entre la REAF y FAO, en la cual Chile participó como país asociado y Ecuador y Venezuela lo hicieron como próximos miembros del MERCOSUR, Benítez señaló que hoy hay un cambio de paradigma en la región: “Los gobiernos ya no ven a los pequeños productores como parte del problema, sino como parte de la solución a los grandes desafíos de la erradicación del hambre y la pobreza”.

Caracterizar al sector: quiénes son los agricultores familiares.

América Latina y el Caribe ha sido una región pionera en establecer criterios de identificación y caracterización de la agricultura familiar, para que los gobiernos generen políticas específicas que respondan a sus necesidades.

“Sin conocer el sector y sobre todo los más necesitados del sector, que no tienen acceso a las políticas públicas, no se les puede apoyar. Hay que hacer un levantamiento metódico, con criterios compartidos, y trabajando junto con los movimientos sociales”, explicó Francesco Pierri, del Ministerio de Desarrollo Agrario de Brasil.

Una de las metas de la alianza entre la FAO y REAF será avanzar en este aspecto, en el cual la REAF ya ha dado pasos fundamentales: según datos de la REAF, en total en el MERCOSUR hay 5,2 millones de establecimientos en propiedad o conducidos por los agricultores familiares.

Estas fincas aportan el 38 % del valor de la producción agropecuaria en Brasil, el 30% en Uruguay; el 25 % en Chile, el 20 % en Paraguay y el 19 % en Argentina.

“Si un sector que durante años no ha sido asistido por políticas públicas sigue produciendo la mayor parte de los alimentos de la región, sólo cabe imaginar lo que puede producir si recibe los apoyos necesarios”, explicó Pierri.

Aliados claves en la lucha contra el hambre

Según la FAO, los agricultores familiares son pilares de la seguridad alimentaria, no sólo para los países del MERCOSUR sino para la región completa, debido a su rol clave en la producción de alimentos, la generación de empleo y la conservación de saberes culturales ancestrales.

“Hoy no se puede hablar de desarrollo agrícola sustentable ni erradicación del hambre y la pobreza si no va de la mano de los pequeños productores,” explicó Fernando Rodríguez, representante de la Presidencia pro-témpore Uruguaya de la REAF..

Por su parte, la Secretaria de Agricultura Familiar de Argentina, Carla Campos Bilbao, destacó que el contexto actual de altos precios alimentarios es una oportunidad única para estimular la producción de los pequeños productores, especialmente para generar alimentos que estén disponibles a nivel local y a precios accesibles.

“Los pequeños productores han sido protagonistas en la recuperación de las actividades económicas a nivel local: en Argentina aportan entre el 60% y el 80% de los alimentos frescos del país”, explicó Campos Bilbao.

Campos Bilbao explicó que el desafío de los gobiernos es acompañar a este sector con políticas activas para, “que este sector siga aportando alimentos, pero además mucho empleo en cada localidad”.

La alianza FAO REAF puede jugar un rol clave en este proceso, facilitando la creación de políticas públicas para contribuir al desarrollo del sector a través del financiamiento de programas y proyectos de apoyo.

Apoyo clave del FIDA

Los gobiernos del Mercosur participantes en la REAF crearon el Fondo de Agricultura Familiar (FAF) en 2004, con el apoyo del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola de las Naciones Unidas (FIDA) (ver nota sobre el desarrollo histórico de la cooperación entre el FIDA y el MERCOSUR)

El FIDA, a través de su Programa Regional del FIDA para el MERCOSUR facilitó, por un lado la participación de las delegaciones de organizaciones sociales de cada uno de los países en las reuniones, tanto de las secciones nacionales como en las reuniones regionales de la REAF, o en los grupos temáticos, mediante apoyo financiero, de información, organizativo y logístico.

Al mismo tiempo la REAF, a través del cuerpo de coordinadores nacionales, confió al Programa FIDA Mercosur cumplir con todas las funciones de la Secretaría Técnica de la Reunión Especializada, lo que significó la organización y participación en cada uno de los eventos regionales y de acuerdo a las circunstancias, en los eventos nacionales, facilitar los debates, aportar información, colaborar en la preparación de documentos técnicos para enriquecer los debates, facilitar la contratación y participación de expertos regionales y/o internacionales.

El camino de cooperación y facilitación durante la creación y consolidación de la REAF iniciado por el FIDA es hoy plenamente asumido por los gobiernos del Mercosur mediante el FAF y con la cooperación técnica de la FAO.