españolenglish
Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

El Director General de la FAO y el Presidente haitiano instan a incrementar la inversión en Haití

La inversión es crucial para la resiliencia a largo plazo

El Director General de la FAO y el Presidente haitiano instan a incrementar la inversión en Haití

Michel Joseph Martelly, Presidente de la Republica de Haití, junto al Director General de la FAO, José Graziano da Silva

22 de noviembre 2012, Roma - El presidente de Haití, Michel Joseph Martelly y el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, pidieron hoy una mayor inversión en el país con el fin de fortalecer su capacidad de resistencia a largo plazo.

Graziano da Silva prometió el apoyo de la FAO al país a través de intervenciones que aborden tanto las situaciones de crisis inmediatas, como las causas de la inseguridad alimentaria y la pobreza de Haití.

El objetivo, dijo, es "hacer que los haitianos, especialmente los agricultores, sean más resilientes al cambio climático y a otros desafíos. Pero sólo hay una manera de lograr esto, subrayó - a través de la inversión. Si no invertimos hoy, vamos a pagar el precio mañana".

La FAO y el Gobierno de Haití quieren recaudar 74 millones de dólares americanos en los próximos 12 meses para ayudar a rehabilitar el sector agrícola del país, después del paso del huracán Sandy, la tormenta tropical Isaac y la sequía de principios de este año, que ocasionaron daños colosales a la agricultura y a la pesca de Haití en octubre pasado y dejó a más de dos millones de haitianos enfrentando inseguridad alimentaria y nutricional.

El Presidente Martelly, durante una reunión con el Director General en la sede de la FAO, expresó su agradecimiento a la Organización por "su gran trabajo" en el país. "Es un caso exitoso", añadió.

"Hemos sufrido mucho, pero las cosas están cambiando", expresó invitando a potenciales inversores y expertos a visitar y ver "el nuevo Haití". "Ningún país ha salido de la pobreza solamente a través de la caridad", dijo. "La inversión es clave y abundan las oportunidades en Haití, tanto en la agricultura como en otros sectores como la energía", indicó.

Laurent Thomas, Subdirector General de Cooperación Técnica, señaló que "si no se interviene rápidamente, más del 60 por ciento de la población que se sustenta de la agricultura estará en situación de riesgo."La FAO y el Gobierno de Haití piden urgentemente fondos para ayudar a los pequeños agricultores a plantar sus cultivos para la próxima cosecha de diciembre.

Tercer desastre

El huracán Sandy fue el tercer desastre que afectó al país en el lapso de unos pocos meses. Entre mayo y junio, una severa sequía puso en riesgo la cosecha de primavera. En agosto, Haití fue maltratado por la tormenta tropical Isaac, seguida dos meses después, por Sandy. El efecto combinado de estos tres desastres en el sector agrícola, que representa el 25 por ciento del PIB de Haití y da empleo hasta a dos tercios de la población del país, se ha estimado en 254 millones de dólares americanos.

Los 74 millones, solicitados por el Gobierno y la FAO para el sector agrícola, se utilizarían para la rehabilitación de sistemas de riego y caminos rurales, el tratamiento de riveras y barrancos, y el manejo de cuencas, incluyendo la plantación de árboles; la rehabilitación de la producción local de semillas, el suministro de semillas, fertilizantes y herramientas agrícolas, la vacunación y el control de enfermedades en el ganado, el apoyo a la pesca continental, a la protección de la costa con manglares; y el desarrollo de capacidades para la prevención de desastres naturales.

Combinación de actividades económicas y medio ambiente

A parte del plan de acción conjunto de estos 74 millones, la FAO ha obtenido hasta el momento 2,7 millones de dólares, con la posibilidad de conseguir otros 5 o 6 millones a través de diversos donantes. La FAO ejecutará proyectos a corto y mediano plazo en respuesta a las crisis actuales, que van desde las actividades de socorro inmediato a las intervenciones que tienen un impacto económico y ambiental a largo plazo. Esta combinación de ambas actividades económicas y medioambientales resulta clave.

La FAO, en colaboración con el Gobierno, ha puesto en marcha intervenciones por un monto de 10 millones de dólares este año, entre ellas:

  • La asistencia a los agricultores para reanudar la producción agrícola y ganadera, proporcionando semillas de alto rendimiento, materiales, herramientas y atención veterinaria, así como la formación en la mejora de técnicas agronómicas, reproducción ganadera y de preparación para casos de desastre;
  • El apoyo a las asociaciones de pequeños productores de semillas en la producción de maíz y semillas de frijol de calidad;
  • La reforestación, mejoramiento de cuencas hidrográficas, la construcción de instalaciones de almacenamiento de agua y la capacitación a agricultores en el uso sostenible de la tierra y el agua;
  • Proyectos de agricultura urbana proporcionado a los habitantes de la ciudad comida fresca y asequible, pudiéndose cultivar en los hogares fácilmente.

Planes agrícolas

La FAO también ha prestado asistencia al Gobierno en la preparación de su Política de Desarrollo Agrícola (2010-2025), el Plan Nacional de Inversión Agrícola (2010-2015) y el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (2010-2015).