Pesca

Participación
de la Mujer en la Pesca y Acuicultura de América Latina y
el Caribe*
Se calcula que
más de 120 millones de personas en todo el mundo dependen
de la pesca para obtener parte o la totalidad de sus ingresos. Sin
duda esta actividad ofrece una oportunidad laboral, donde el papel
de la mujer ha ido evolucionando en pocos años, de ama de
casa dedicada a los quehaceres domésticos, se ha convertido
hoy, en la colaboradora indispensable en la economía familiar.
Cultivo
de truchas en el Lago Titicaca llevado a cabo por la cooperativa
de mujeres de Puno |
En
muchos países, el papel que desempeña la mujer en
la actividad pesquera se desarrolla a lo largo de toda la cadena
productiva, siendo la pesca continental en muchas ocasiones responsabilidad
de las mujeres, y en muchas zonas, son ellas las que han asumido
también un papel destacado en el rápido crecimiento
de la acuicultura. Es asícomo a menudo llevan a cabo la mayor
parte de las tareas relacionadas con la alimentación y la
captura de los peces, al igual que su manipulación, procesamiento
y posterior venta. Se estima que el mayor porcentaje de trabajadores
que se desempeñan en la etapa de procesamiento en las plantas
pesqueras son mujeres, las cuales poseen mayor habilidad para aquellas
tareas que requieren prolijidad y mayor tiempo de dedicación.
La mayoría
de las mujeres en América Latina y el Caribe que trabajan
en el sector pesquero carecen de acceso a recursos materiales o
capital, proceso de toma de decisiones, puestos de responsabilidad,
capacitación y enseñanza académica. Es así
como en algunos sectores trabajan como operarias en industrias de
transformación, además de desarrollar actividades
a nivel artesanal, como de recolección de mariscos y larvas
o encarnadoras, a menudo sin remuneración y de alto esfuerzo
físico.
Mujeres
de la cooperativa de Puno preparan alimento concentrado como
alimento para truchas
|
En
los últimos años se aprecia que en algunas áreas,
más mujeres se integran a la actividad extractiva, percibiéndose
mayor interés en los aspectos comerciales, siendo en muchos
casos quienes se encargan de las tareas administrativas. De este
modo, en ciertas regiones en desarrollo, en algunos casos han pasado
a ser destacadas empresarias en el sector de la pesca, generando
beneficios importantes para sus familias y para la comunidad.
Salvo algunas
excepciones, la mayoría de los países de la región
no tienen información cuantitativa sobre la situación
de la mujer en esta área. A pesar de conocer de manera general
su rol, su perfil psicológico y sus condiciones de vida,
no son suficientes los datos sobre su participación, necesidades
y expectativas.
Si bien los
proyectos de promoción de la pesca de cierta envergadura,
la mecanización y la mejora de la tecnología pueden
incrementar la capacidad productiva del sector pesquero, también
pueden hacer que incremente la carga de trabajo de las mujeres en
relación con las actividades posteriores a la captura. Muchas
veces, esta carga adicional no conlleva un aumento de los salarios
y redunda en perjuicio de otras posibles actividades generadoras
de ingresos. Si las actividades pesqueras se amplían y mecanizan,
a menudo pasan a ser responsabilidad de los hombres.
Dadas las características
actuales en la participación de las mujeres en las actividades
relacionadas con la pesca y la acuicultura, es necesario enfocar
la realización de capacitaciones o talleres, en resolver
sus necesidades de conocimientos técnicos, y además,
difundir información sobre las oportunidades existentes para
ellas en esta área productiva. Estos cursos debieran ser
dictados para pescadoras artesanales, acuicultoras, operarias de
plantas y barcos y comercializadoras, en temas técnicos,
sociales y microempresariales que fortalezcan su capacidad emprendedora.
Mujeres
procesando mariscos |
Del
mismo modo, se debieran fomentar iniciativas para facilitarles la
oportunidad de acceder a tecnologías adecuadas que les permitan
contribuir de forma efectiva al desarrollo y crecimiento de la pesca
y acuicultura. Por consiguiente, es esencial aumentar la participación
de la mujer en las actividades de fomento de estas áreas
y su intervención en la adopción de decisiones a ese
respecto.
Por último,
es importante considerar que lo anterior debe ser realizado de acuerdo
a los intereses y necesidades de cada mujer, ya que se debe tener
en cuenta además el rol que desempeña como madre,
y la necesidad de administrar su tiempo adecuadamente para cumplir
con estas responsabilidades.
*Información
extractada del "Informe Final de la Primera Reunión
de la Red Latinoamericana de las Mujeres del Sector Pesquero - Acuícola"
(5 y 6 de octubre de 2000, Montevideo, Uruguay) y artículos
de la prensa escrita y electrónica de circulación
en América Latina. Fotos extraídas de FAO Media Archive
Para mayor información
sobre este tema, se recomienda visitar:
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