Día Mundial de la Alimentación 2004

La Biodiversidad al servicio de la Seguridad Alimentaria


"La Biodiversidad al servicio de la Seguridad Alimentaria" es el lema de este año 2004 para el Día Mundial de la Alimentación. Cuando hablamos de biodiversidad nos estamos refiriendo tanto a la multiplicidad de especies que existen en nuestro planeta, como a los sistemas ecológicos a los cuales pertenecen. Decimos "Al servicio de la seguridad Alimentaria" ya que la gran variedad de genes que existen, los cuales se traducen en la multiplicidad de alimentos, son una fuente de riquezas, un patrimonio natural que nos permite satisfacer nuestras necesidades y contribuir a nuestro bienestar.

La biodiversidad es vulnerable a cualquier intervención humana indebida. Es por eso que el cultivo de los suelos aparece, entonces, como una fuente de peligro para ésta si no se hace respetando la diversidad biológica existente. La distinta variedad de especies que conviven en un ecosistema contribuyen a su mejor funcionamiento, -entendiéndose por funcionamiento los ciclos naturales de descomposición de la materia y restitución de los suelos, la calidad del agua, los nutrientes existentes y el control de plagas-, por lo tanto, el mantenimiento de las funciones del ecosistema y la contribución a su mejora, permitiría trabajar sin la utilización de insumos externos, lo que traería consigo aún mayores beneficios. "Una gestión informada y adaptable de la biodiversidad, agrícola y natural, de encima y debajo del suelo y acuática asegura una producción sostenida" lo que a su vez se traduciría en un incremento de la producción permitiendo cubrir las necesidades alimentarias de un mayor porcentaje de la población que padece hambre.

Por otra parte, la agricultura también beneficia la biodiversidad ya que el cultivo de los suelos corresponde a un 30% de la tierra disponible en el planeta. Esto fomenta tanto el desarrollo de las funciones ecológicas más amplias (ciclos y calidad de agua, calidad de los suelos, polinización, combate a la erosión, entre otros), así como también el desarrollo de nuevas especies al proporcionar espacios aptos para su desarrollo. Otro aporte relevante tiene que ver con que una fuente importante de conocimientos sobre biodiversidad tiene su origen en las actividades agrícolas, las que a su vez se retroalimentan de estas nuevos conceptos mejorando la calidad y cantidad de los alimentos.

Relacionado con esto, comienza a entrar en vigor el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura. El tratado tiene como objetivo principal la conservación de los recursos fitogenéticos ("Fitogenéticos es definido como "cualquier material genético de origen vegetal de valor real o potencial para la alimentación y la agricultura"), que éstos se utilicen de manera sostenible y una distribución justa y equitativa para la población. De esta forma se da un gran paso en relación a la biodiversidad y a la seguridad alimentaria.