Día Mundial de la Alimentación 2004

Mensaje del Director General de la FAO
en el Día Mundial de la Alimentación/TeleFood
sobre la biodiversidad al servicio de la seguridad alimentaria
"La biodiversidad al servicio de la seguridad alimentaria", el tema del Día Mundial de la Alimentación de este año, refleja la riqueza que la diversidad supone para nuestro planeta y que en ella reside la clave para acabar con el hambre.
No obstante, la biodiversidad mundial está en peligro y ello podría comprometer seriamente a la seguridad alimentaria mundial. La FAO calcula que aproximadamente tres cuartas partes de la diversidad genética de los cultivos agrícolas se han perdido a lo largo del siglo pasado. En consecuencia, la oferta de alimentos se vuelve más vulnerable, se reducen las oportunidades para el crecimiento y la innovación en la agricultura y disminuye la capacidad de ésta para adaptarse a cambios medioambientales tales como el calentamiento del planeta o la aparición de nuevas plagas y enfermedades.
Como han hecho a lo largo de la historia, los pequeños agricultores y ganaderos protegen y enriquecen el patrimonio mundial de recursos genéticos. De esta forma, contribuyen de un modo especialmente importante a la seguridad alimentaria.
Muchas familias rurales de los países en desarrollo no pueden encontrar una gama suficientemente variada de alimentos nutritivos en sus mercados locales o son sencillamente demasiado pobres para adquirirlos. Por esta razón, deben aprovechar en la mayor medida posible las variedades de plantas y las razas de animales locales. A este respecto, debe hacerse hincapié en la función esencial que desempeñan las agricultoras. En gran parte del mundo en desarrollo, la conservación y el uso de los recursos fitogenéticos han sido siempre, y siguen siendo, responsabilidad de las mujeres.
En el pasado, no se valoraban adecuadamente las contribuciones realizadas por los agricultores de los países en desarrollo a la preservación de la biodiversidad agrícola. Sin embargo, en la actualidad sus derechos se han reconocido y recogido en el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, que entró en vigor en junio de este año. Este Tratado es un instrumento internacional vinculante que:
- vela por la conservación y la utilización sostenible de la diversidad genética agrícola mundial;
- garantiza que todos los agricultores y criadores de ganado tengan acceso al material genético que necesitan; y
- asegura que los agricultores reciban una parte justa y equitativa de los beneficios que se derivan de su trabajo.
Además, se ha creado un Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos con la finalidad de fortalecer la capacidad de los países en desarrollo para preservar la biodiversidad agrícola y mantener bancos exhaustivos de genes. Cada vez más, los consumidores de alimentos reclaman una mayor variedad de productos y, de este modo, reconocen el valor de la biodiversidad.
A pesar de que el ganado contribuye cada vez en mayor medida a la seguridad alimentaria y al desarrollo rural, la diversidad zoogenética está disminuyendo también con rapidez. De las 6 300 razas animales que se conocen, 1 350 están en peligro de extinción o ya se han extinguido.
Los bosques son uno de los depósitos más importantes de diversidad biológica del mundo pero su extensión está disminuyendo a un ritmo alarmante. Los bosques proporcionan alimentos a familias y al ganado, energía en forma de leña y diversos productos tales como aceites esenciales, gomas, resinas y látex, así como medicinas y productos farmacéuticos, que contribuyen a la diversificación de la economía local.
La biodiversidad en los océanos, lagos y ríos del mundo desempeña también una función esencial para la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales. No obstante, dicha biodiversidad se ve amenazada por la pesca excesiva, las prácticas pesqueras dañinas para el medio ambiente, la introducción de especies exóticas y la destrucción de los hábitat.
La preservación de la biodiversidad implica asimismo la protección de diversos tipos de ecosistemas, incluidos los habitados por insectos, bacterias, microbios, hongos y otros organismos, así como por las abejas y las aves, cuya actividad se conjuga de formas muy complejas con la tierra y las plantas. Adicionalmente, en la mayoría de las explotaciones, más del 90 por ciento de las plagas son exterminadas por especies beneficiosas, lo que ayuda a reducir el uso de plaguicidas químicos.
Hoy celebramos la inmensa riqueza de diversidad biológica que alberga nuestro planeta y el potencial que dicha diversidad encierra para erradicar el hambre del mundo. Pero para hacer este sueño realidad, todos debemos comprometernos con esta causa y, al igual que en la naturaleza, nuestra fuerza reside en nuestra diversidad.
Jacques Diouf
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