Día Mundial de la Alimentación 2004

La biodiversidad como
fuente de la seguridad alimentaria
Los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura son aquellos definidos como "cualquier material genético de origen vegetal de valor real o potencial para la alimentación y la agricultura". Los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura son fundamentales para alimentar a la población mundial. Se trata de las materias primas que los agricultores y fitomejoradores utilizan para mejorar la calidad y la productividad de nuestros cultivos. El futuro de la agricultura depende de la cooperación internacional y del intercambio abierto de los cultivos y sus genes, que durante más de 10 000 años los agricultores de todo el mundo han desarrollado e intercambiado. Ningún país se basta a sí mismo. Todos dependen de los cultivos y de la diversidad genética de esos cultivos que proceden de otros países y regiones.
El 16 de octubre de cada año la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación celebra el Día Mundial de la Alimentación, en conmemoración de su fundación en esa fecha de 1945. El lema del Día Mundial de la Alimentación y la campaña TeleFood de 2004, " La biodiversidad al servicio de la seguridad alimentaria ", rinde tributo al papel de la biodiversidad con miras a garantizar a todo el mundo acceso sostenible a suficientes alimentos de alta calidad como para llevar vidas activas y sanas.
Para alimentar a una población cada vez más numerosa, es necesario intensificar la actividad agrícola con la finalidad de producir más alimentos. También será esencial incrementar la capacidad de adaptación de la agricultura manteniendo una gran variedad de biotipos con rasgos singulares, como los árboles resistentes a la sequía, o el ganado capaz de reproducirse en condiciones difíciles. Las prácticas agrícolas sostenibles pueden alimentar a la población y proteger a la vez los océanos, los bosques, las praderas y otros ecosistemas que albergan la biodiversidad.
Una gran variedad de plantas cultivadas y animales domésticos constituye la base de la biodiversidad agrícola. Sin embargo, sólo 14 especies de mamíferos y aves componen el 90 por ciento del suministro de alimentos de origen animal que consumen las personas. Y apenas cuatro especies - el trigo, el maíz, el arroz y las patatas -proporcionan la mitad de la energía que obtenemos de las plantas.
También es esencial conservar, además del número de especies, la diversidad genética en el seno de cada especie. La agricultura moderna ha alentado a muchos agricultores a adoptar tipos uniformes de plantas o animales de alto rendimiento. Pero cuando los productores abandonan la biodiversidad, las variedades y las razas pueden extinguirse y perderse así sus características especiales. La acelerada disminución de este acervo genético es motivo de preocupación para los expertos. Disponer de una amplia variabilidad genética permite mejorar plantas y animales para que se adapten a condiciones cambiantes. Esa diversidad constituye también la materia prima para que los científicos produzcan variedades de cultivos y razas más productivas y con mayor capacidad de adaptación.
El Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura víncula jurídicamente a los recursos fitogenéticos importantes para la alimentación y la agricultura, y está en consonancia con el Convenio sobre la Diversidad Biológica. El Tratado es vital para asegurar la disponibilidad constante de los recursos fitogenéticos que los países necesitarán para alimentar a sus pueblos partiendo de la base que debemos conservar para las futuras generaciones la diversidad genética que es esencial para la alimentación y la agricultura. Los objetivos del Tratado son la conservación y utilización sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su utilización en armonía con el Convenio sobre la Diversidad Biológica, para una agricultura sostenible y la seguridad alimentaria. Mediante el Tratado los países acuerdan establecer un sistema multilateral eficaz, efectivo y transparente para facilitar el acceso a los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura, y compartir los beneficios de manera justa y equitativa. El Sistema multilateral se aplica a más de 64 cultivos y forrajes principales. El órgano rector del Tratado, que estará integrado por los países que lo hayan ratificado, establecerá las condiciones de acceso y distribución de los beneficios en un "Acuerdo de transferencia de material".
contacto: Juan Izquierdo
Oficial Principal de Producción Vegetal |