Educación y alimentos para todos
Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible
Discurso del Director General, Dr. J.
Diouf, en el lanzamiento de la nueva iniciativa del Programa FAO/UNESCO,
sobre "Educación para la Población Rural"
Johannesburgo, 3 de septiembre
2002
1. Consideraciones iniciales
Agradezco esta oportunidad para hablar en
nombre de la FAO, de las 800 millones de personas, o más, que viven
bajo la inseguridad alimentaria, y de los millones de niños desnutridos
(180), de los jóvenes y adultos analfabetos (880), y los niños
que no asisten a la escuela (130). La mayoría de esta gente, reside
en áreas rurales, sufriendo injustas condiciones en relación
al acceso a la escuela, a los servicios médicos, a carreteras,
a la tecnología, al apoyo institucional y al mercado. Al atender
las necesidades educacionales de esta "mayoría olvidada",
la que juega un rol crucial en el logro del desarrollo sostenible, se
está contribuyendo a lograr los dos primeros grandes Objetivos
de Desarrollo del Milenio: la erradicación de la extrema pobreza
y hambruna, y la educación primaria universal.
2. El gran desafío:
Educación para la población rural y Desarrollo Sostenible
A pesar de que la educación está
ligada con prácticamente todas las áreas cubiertas por la
Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Río
de Janeiro 1992, la nueva iniciativa que hoy inauguramos oficialmente
como parte del programa "Educación para Todos" (EFA),
es un llamado a realizar un esfuerzo adicional, crucial para el logro
de un desarrollo sostenible, y que consiste en la educación de
una gran población rural.
La Declaración y Plan de Acción
del programa "Educación para Todos", liderada por la
UNESCO en Jomtien (Tailandia) en 1990, y reconfirmada en 2000, en la Conferencia
de Dakar (Senegal), así como en la Declaración y Plan de
Acción de la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996;
y en la Cumbre Mundial de la Alimentación: cinco años después,
realizada en Roma en junio de este año, proveen el marco político
y un conjunto de acciones concretas para lograr los compromisos asumidos
por los Jefes de Estado y de Gobierno, para reducir la cantidad de personas
analfabetas y desnutridas, a la mitad del número actual, a no más
tardar del 2015, lo cual reducirá a su vez, la pobreza en el mundo.
Nosotros creemos que, para lograr el cumplimiento de estas metas, es crucial
que se enfoque nuestro accionar a la satisfacción de las necesidades
básicas de educación de los pobres del área rural
a través de un enfoque multisectorial y multidisciplinario, y a
trabajar juntos. Este es el mensaje de la iniciativa de FAO/UNESCO.
La iniciativa apunta a reducir la brecha
educacional entre la población rural y la población urbana.
A pesar de que la educación ha sido aceptada mundialmente como
uno de los derechos humanos y como un pre-requisito para construir la
seguridad alimentaria en el mundo, las oportunidades para la educación,
distan mucho de estar distribuidas de una forma equitativa y justa.
Como todos ustedes saben:
- La brecha entre el analfabetismo de la población
urbana y la población rural, sigue profundizándose;
e incluso en varios países, el analfabetismo rural duplica
o triplica el nivel de analfabetismo urbano;
- Los planes de estudio así como los textos de
estudio en las escuelas primarias y secundarias, están generalmente
basados en la realidad y los problemas urbanos, los que son irrelevantes
ante las necesidades de la población rural, y raramente se
orientan al desarrollo de habilidades y destrezas requeridas para
enfrentar la vida en las áreas rurales;
- Los Ministerios de Educación, Agricultura, Salud,
Economía, así como las universidades e instituciones
de investigación, frecuentemente no tienen la suficiente conciencia
y coordinación para atender las necesidades de la población
rural.
Para enfrentar estos problemas, la nueva iniciativa FAO/UNESCO
"Educación para la población rural", centrará
sus esfuerzos en:
- Concientizar sobre la importancia de la educación
para la población rural;
- Alentar a los países a que adopten Planes de
Acción orientados a satisfacer las necesidades básicas
de educación de la población rural como parte de sus
planes nacionales de Educación para Todos. (EFA);
- Apoyar el intercambio de buenas prácticas y
conocimientos sobre educación para la población rural;
- Construir a partir de las ventajas comparativas de
los socios y socias de la iniciativa, para proveer una mejor educación
a la población rural.
La construcción de relaciones de
cooperación es vital en este esfuerzo, y para el logro de estas
metas. Y estamos contentos de observar que aunque esta es una iniciativa
nueva, un número significativo de socios participantes han confirmado
ya sus compromisos para apoyar la educación para la población
rural, creando una importante red de cooperación, conformada por
gobiernos, organizaciones internacionales, Agencias de las Naciones Unidas
y la sociedad civil.
3. Los próximos
pasos en seguimiento a la Cumbre Mundial para el Desarrollo Sostenible
Como seguimiento a la Cumbre Mundial para
el Desarrollo Sostenible, la iniciativa de Educación para la Población
Rural revigorizará sus esfuerzos para asistir a los países
miembros y a otros colaboradores, enfocándose en:
- Desarrollar una visión común sobre la
importancia de la educación para el desarrollo rural sostenible,
como un componente crucial en las estrategias del programa de Educación
para Todos;
- Apoyar un enfoque común que permita alcanzar
los cambios necesarios para la mejor promoción de la educación
para la población rural;
- Motivar al diálogo entre los Ministerios de
Educación o sus respectivos departamentos, así como
entre los principales actores involucrados en el desarrollo rural,
tales como los Ministerios de Agricultura y Recursos Naturales, Salud,
Obras Públicas, Economía y Finanzas, el sector privado,
organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil; y finalmente,
- Apoyar a los países en el análisis de
los actuales enfoques de la educación, con el fin de atender
las necesidades de la población rural de una forma apropiada,
formulando intervenciones que incorporen estos procesos en las Estrategias
para la Reducción de la Pobreza.
El compromiso específico de la FAO
con este programa, más allá de cumplir un rol coordinador,
será el de proveer la asistencia técnica necesaria para
los países miembros, en sus esfuerzos de promover la educación
para la población rural, en sus Planes Nacionales de Educación
para Todos.
4. Conclusiones Finales
En conclusión, quisiera enfatizar los principales aspectos del
desafío de la educación para la población rural.
Primero: priorizar la educación
para la población rural en los Planes Nacionales Educación
para Todos, fortaleciendo las instituciones pertinentes para que esto
sea posible. Los esfuerzos orientados a reducir la pobreza y el hambre,
deben estar acompañados de una buena política educacional,
que incluya las necesidades de educación de la población
rural, como aspecto fundamental dentro de sus planes de acción,
lo cual se logrará, si se toman en consideración las necesidades
de cada uno de los niveles de gobernabilidad, incluyendo los de planificación
y finanzas.
Segundo: expandir el acceso a la educación,
así como la asistencia y finalización de estudios en las
escuelas rurales, promoviendo o apoyando iniciativas que permitan el mejoramiento
de la nutrición infantil y la capacidad de aprendizaje. Esto incluye:
los espacios verdes y jardines y los comedores escolares, la tecnología
de información y comunicación, la educación a distancia,
la educación para mujeres y niñas del área rural,
la educación permanente, y flexibilidad de horarios para adaptar
el calendario escolar a las necesidades de los ciclos productivos de la
agricultura local.
Tercero: otorgar mayor relevancia a la
educación con relación a los intereses y necesidades
de la población rural. Se puede lograr a través del apoyo
al desarrollo de planes de estudio participativos, la capacitación
de profesores, el desarrollo de habilidades y destrezas necesarias en
el entorno rural, de educación para la nutrición, y educación
en la prevención y mitigación del Sida.
Cuarto: forjar alianzas es crucial
para lograr el éxito de esta iniciativa. Nuestras esperanzas están
centradas, en que la comunidad internacional involucrada en el apoyo a
nuevos sistemas de educación en países en desarrollo, llame
la atención del publico sobre este problema, trabaje con las autoridades
nacionales que están comprometidas con el cambio, y comiencen los
procesos para mejorar la calidad de vida de una gran población
de hombres, mujeres y niños rurales.
FAO está preparada y dispuesta a
apoyar para transformar estas y otras oportunidades en una realidad.
Gracias.
|