Insectos Plaga en Quinua

René Ortíz Romero


1. Introducción

La quinua es un recurso fitogenético muy importante en la dieta alimentaria del poblador andino, sin embargo, su producción y productividad es limitada por factores de resistencia ambiental abiótica: sequía, heladas y otros; biótica: insectos, pájaros, hongos etc.

Los insectos , ocasionan daños en forma directa cortando plantas tiernas, masticando y defoliando hojas, picando-raspando y succionando la sabia vegetal, minando hojas y barrenando tallos, destruyendo panojas y granos; indirectamente viabi-lizan infecciones secundarias por microorganismos pató-genos.

El perjuicio económico que causan los insectos en quinua, se acentúa más, por el uso desmesurado e irracional de insecticidas orgánicos que alteran el equilibrio ecológico del agroecosistema con secuelas muy adversas a la sociedad y su medio ambiente. Estimar las pérdidas es difícil y compleja, sin embargo, la información es muy importante para orientar adecuadamente una política de asistencia y asesoría técnica en protección vegetal

Durante el ciclo vegetativo de la quinua se registra más de 18 insectos fitófagos (Alata, 1973; Ortíz, 1997), por consiguiente, considerando la relación fluctuación de población, grado de infestación y el perjuicio económico que causan los insectos , se distinguen tres categorías de insectos plaga: clave, ocasional y potenciales.

Eurysacca melanocampta Meyrick

(LEPIDOPTERA: GELECHIIDAE)

Comunmente al estado larval se denomina q!hona q!hona o q!haq!o kuru, en quechua significa moledor o gusano frotador. Especie fitófaga plaga clave, año tras año por su comportamiento trófico, densidad de población, distribución espacial y persistencia ocasionan daños de importancia económica; el perjuicio larval se expresa en términos de pérdida en rendimiento del grano, aunque, el daño no siempre implica perjuicio a la planta. Ataca chenopodaceas cultivadas (Chenopodium quinoa Willd., Ch. Pallidicaule Aellen) y silvestres o ayaras.

2. Morfología y ciclo vital

Insectos con metamorfosis completa, los adultos son polillas de hábitos crepusculares y nocturnas , color gris pardusco a amarillo pajizo y cuerpo cubierto con abundante escamas, tamaño aproximadamente 9 mm. y con una expansión alar de 15 a 16 mm.

Huevos epifitas, pequeños y ovoides de color blanco cenizo, miden de 0.4 a 0.5 mm.

.Larvas eruciformes con cuatro estadios larvales, las recién eclosionadas son diminutas de color blanco cremoso, las maduras miden de 10 a 12 mm de longitud y coloración variable de amarillo verdoso a marrón claro oscuro, con machas difusas marrón oscuro a rosado dispuestas en la región dorsal semejándose a bandas lineales.

.Pupas obtéctas, miden de 6 a 8 mm de color marrón claro a bruno, empupan en el suelo y ocasionalmente en panojas de plantas con madurez fisiológica o en parvas

.El ciclo vital, varía de 75 (Ortíz & Zanabria, 1979) a 83 días (Zanabria & Banegas), con dos generaciones traslapadas por ciclo estacional. Generalmente, el cuadro de vida en los diferentes estados de desarrollo no es constante, esta condicionada por características intrínsecas inherentes a la especie y características extrínsecas del medio físico, en este último, el clima como factor densidad-independiente (limitativo o favorable) tiene acción directa en el ciclo vital.

3. Perjuicio económico y control

El efecto nocivo de E. melanocampta es al estado larval y se expresa en dos niveles: daño sobre la planta y el perjuicio a la planta.

Larvas de la primera generación minan hojas, pegan hojas y brotes tiernos destruyen inflorescencias en formación, en cambio, larvas de segunda generación destruyen inflorescencias formadas, granos lechosos, pastosos y maduros, esta última generación alcanza una tasa de crecimiento porcentual de 30 a 35 (Ortíz, 1993), habiéndose registrado 150 larvas en una panoja por planta (Ortíz & Zanabria, 1979). Durante la cosecha disminuye los rendimientos en calidad y cantidad del grano en un 50% (Ortíz, 1998).

La reducción de las densidades de población larval, requiere la integración de varios métodos de control compatibles con el equilibrio ecológico del agro ecosistema quinua, estructurados básicamente en el control cultural (Bravo, 1992) y complementados con el control biológico natural, sin embargo, si los Umbrales de Daño Económico (UDE) así lo permiten se puede recurrir al control químico.

El control cultural, se debe fundamentar en una buena preparación del suelo para destruir pupas invernantes, eliminación de plantas hospederas alternantes, desaijes adecuados, cosecha oportuna y manejo racional en pos cosecha.

Los enemigos naturales, especialmente los parasitoides como factores densidad-dependiente es muy importante en el control natural. Especies de Copidosoma visualizan un futuro muy interesante para implementar un control biológico aplicado, sin embargo, en forma generalizada el grado de infestación de parasitoides en la sobre vivencia de E. melanocampta larval es de nula a ligera (Ortíz, l998), aparentemente, durante la interacción hospedero-parasitoide la respuesta funcional y numérica no es eficiente, además, los parasitoides son más vulnerables al clima e insecticidas.

El control químico, el uso de insecticidas debe ser en forma selectiva, racional, oportuna y focalizada, en criterios de manejo integrado de insectos plaga en quinua, si el Umbral de Daño Económico (UDE) es de cinco (Blanco, 1994) a seis larvas por panoja.

Copitarsia turabata H.S. (LEPIDOPTERA: NOCTUI-DAE)

Insecto plaga ocasional, al estado larval por su comportamiento alimentario y migratorio se llama panojero o gusano ejercito, es fitófaga y polífaga de población fluctuante, solo es perjudicial en ciertas campañas agrícolas, mientras que en otros años no ocasiona daños. El incremento de población, esta asociada con las variaciones de la resistencia ambiental abiótica, biótica y otros factores.

El perjuicio económico ,se expresa cuando las características de plaga es intermitente y se expresa en la disminución productiva de la planta, determinando pérdidas en rendimiento. Ortíz (l991), estima que en cosecha ocasiona daños de 32 %.

Las técnicas de control debe sustentarse en el manejo integrado de insectos plaga en quinua, sin embargo, es necesario realizar algunas estrategias complementarios de control.

Control etológico. Las polillas por su hábito nocturno, pueden capturarse usando trampas de luz como detección o control directo, con ello, reducir el potencial biótico y la gradación larval a nivel de plaga.

Control mecánico. Revisar periódica y oportunamente las plantas, si la infestación es baja, recoger manualmente las larvas para destruirlas posteriormente.

Control químico. Si el control natural no es eficiente, en infestaciones de tres larvas por panoja (Ortíz, 1993), usar insecticidas de contacto y bajo poder residual en forma focal o desmanche. Además, se puede proteger los cultivos no infestados con barreras o zanjas marginales que contengan insecticidas formulados en polvo.

Insectos plaga potenciales

Son especies fitófagas que persisten en poblaciones muy bajas, normalmente son desapercibidas y no causan daños al cultivo, si el agroecosistema es perturbado se puede provocar resurgencia y aparición de insectos a niveles de plaga. Las densidades bajas son condicionadas por el comportamiento satisfactorio del control natural.

Los insectos plaga potenciales en quinua son: Epitrix sp. (Coleoptera:

Chrysomelidae), Frankliniella tuberosi Moulton (Thysanoptera: Thripidae), Myzus persicae (Sulzer) y Macrosiphum euphorbiae (Thomas) (Homoptera: Aphididae), Liriomyza huidobrensis Blanchard (Diptera: Agromyzidae), Agrotis sp. y Feltia sp. (Lepidoptera: Noctuidae), Meloe sp. (Coleoptera: Meloidae), Borogonalia sp., Bergallia sp. y Paratanus sp. (Homoptera: Cicadellidae), Perizoma sordescens Dognin (Lepidoptera: Geometridae), Pachyzancla sp. y Hymenia sp (Lepidoptera: Pyralidae), Pilobalia sp. (Coleoptera: Tenebrionidae).

La especie polífaga picauta spp. (Coleoptera: Meloidae), por su comportamiento gregario y migratorio, también es considerada como insecto plaga potencial en quinua, su importancia es más frecuente en papa.

BIBLIOGRAFIA CITADA

 

ALATA, J. 1973. Lista de insectos y otros animales dañinos a la agricultura en el Perú. Ministerio de Agricultura. Lima, Perú. 177 pp.

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BRAVO, R. 1992.Prevención y control de plagas en waru waru. En Principios técnicos para la reconstrucción y producción agrícola en waru waru. II Producción agrícola: l33-145 pág. Convenio PELT/INADE-IC/COTESU.Puno, Perú. 163 pp.

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