PRODUCCION DE QUINUA EN BOLIVIA

Genaro Aroni

 

1. Resumen

La superficie cultivada de quinua en Bolivia se ha incrementado significativamente, de un total de 12,000 ha en 1972 hasta 50,000 ha en 1988. En los últimos 9 años, la superficie promedio fue de 38,505 ha cultivadas y una producción de 22,577 Tm al año. Los sistemas de producción de quinua presentan características de particularidad en las tres condiciones agroecológicas del altiplano boliviano.

Las características climáticas de las tres zonas difieren por los niveles de precipitación pluvial fundamentalmente, escasa en el sur, moderada en el centro y bastante en el norte. La producción de quinua en el altiplano centro y norte, representan el 70% de la producción nacional, siendo un cultivo de autoconsumo en estas zonas, sin embargo, hay miles de familias involucradas en la producción de quinua. En los sistemas de producción, la quinua corresponde a una rotación de diferentes cultivos.

Los sistemas de cultivo tienen alguna similitud en el altiplano central y norte, la práctica tradicional de cultivo es mayoritaria. Sin embargo, la incorporación de nuevas tecnologías y una moderada mecanización se puede apreciar especialmente en el altiplano central, la difusión paulatina de nuevas variedades obtenidas en la Estación Experimental de Patacamaya ofrece nuevas alternativas para elevar la productividad de la quinua.

En el altiplano sur se produce el 30% de la producción nacional, hay 5,500 familias involucradas en esta actividad, el cultivo es extensivo y su producción está destinada en un 80% al mercado y recientemente incorporado a la exportación de quinua Real. El sistema de cultivo difiere de las zonas anteriores, en que la forma tradicional pura del cultivo es todavía practicada en las laderas de las montañas adyacentes al Salar de Uyuni, el cultivo extensivo en las llanuras altiplánicas fue posible con la incorporación del tractor agrícola, aunque los efectos en los suelos fueron perniciosos. La inestabilidad de la producción de quinua en el altiplano sur es un problema latente ocasionado por un deterioro de las condiciones climáticas cada vez más adversas.

A pesar de las dificultades anotadas, la producción de quinua en Bolivia es considerada estratégica, por su valor innegable para la seguridad alimentaria de sus habitantes y su enorme potencialidad como producto de exportación. En éste ámbito, organizaciones de productores, empresas, e instituciones están empeñados en resolver problemas que atañen a la producción, industrialización y comercialización de la quinua.

2. Superficie cultivada y producción

La evolución de la superficie cultivada y la producción de quinua en Bolivia (Cuadro 1) durante los últimos años se mantiene aproximadamente constante. Las cifras indican que los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí son los mayores productores de quinua, aunque también hay una pequeña producción en los departamentos de Cochabamba y Chuquisaca. Las estadísticas muestran que durante los años 1990, 1992 y 1998, la producción de quinua bajó hasta en un 20% por efecto de las sequías que se presentaron los indicados años. Un hecho muy destacable es la producción alta de 1997, que puede ser efecto de la aplicación de mejoras en el manejo agronómico y mejor distribución de la precipitación pluvial.

Se tiene previsto una producción baja para 1999 por el efecto del fenómeno de "El Niño" que provocó la falta de precipitaciones que impidieron la preparación de suelos (enero - marzo), pero el efecto más negativo fue la falta de humedad en los suelos en el periodo de siembra (agosto - octubre).

Cuadro 1. Superficie cultivada (ha) y producción (TM) de quinua en Bolivia (1990-98)

Año

La Paz

Area Prod.

Oruro

Area Prod.

Potosí

Area Prod.

Otros (1)

Area Prod.

Total

Area prod.

1990

16149 6168

10200 4294

11966 5538

300 77

38615 16077

1991

17037 11515

10619 6063

12551 6706

321 155

40528 24439

1992

16940 8382

9843 3807

11673 4564

309 145

38765 16898

1993

16500 9000

9560 4880

11600 6119

134 110

37894 20109

1994

16109 8116

9925 5008

11914 6217

248 124

38196 19465

1995

14600 7500

9800 6200

12150 5000

240 114

36790 18814

1996

15280 8341

9950 6850

12000 8160

250 124

37480 23490

1997

17000 11900

10000 7300

12730 9100

305 188

40035 28488

1998

16000 7006

9950 4280

12000 5240

298 139

38248 16682

  1. Las cifras corresponden a los departamentos de Chuquisaca y Cochabamba.

Departamento de Información y Estadísticas, UPCS - MAGDR.

Terceros (1997) menciona que las estadísticas indican que desde 1970 la superficie cultivada de quinua en Bolivia, se ha incrementado de 12.200 hasta 50.000 ha (1988). Según este mismo autor los rendimientos promedios nacionales de alrededor de 700 kg/ha fueron declinando a 470 kg/ha (1992).

Según cifras del Departamento de Información y Estadísticas del MAGDR en el periodo 1992 - 1998 hubo un leve aumento del rendimiento promedio nacional a 560 kg /ha, las razones para este incremento, fueron el mejoramiento de algunas prácticas agronómicas y la difusión moderada de variedades mejoradas de quinua.

3. Sistemas de producción de quinua

3.1 Altiplano Boliviano

Para comprender los sistemas de producción de la quinua es conveniente una descripción breve sobre las características de clima y suelo del altiplano boliviano dividido en tres zonas:

3.1.1. Altiplano norte- La zona tiene una altitud comprendida entre 3700 a 4000 msnm con una precipitación promedio anual de 570 mm, distribuidas entre los meses de noviembre, diciembre, enero, febrero y marzo, con una temperatura promedio anual de 9.3C y presencia de heladas de 140 a 200 días al año. Esta zona corresponde al área de influencia del lago Titicaca. Los suelos son profundos de textura franca, franca limosa, franca arcillosa, también hay suelos con deficiente drenaje que no permiten el desarrollo de la quinua.

Geográficamente la zona corresponde a las provincias de: Camacho, Omasuyos, Los Andes, Ingavi y Murillo en el departamento de La Paz.

3.1.2. Altiplano centro.- La altitud de la zona está comprendida entre 3700 a 4000 msnm con una precipitación promedio anual de 360 mm distribuidos entre los meses de diciembre, enero, febrero y marzo, con presencia de 140 a 220 días de heladas, una temperatura promedio anual de 8.7C. Los suelos son de formación aluvial y sedimentario, la textura franco arenosa, franco limosa y arcillosa, estos suelos son generalmente pedregosos.

Las provincias ubicadas en esta zona son: Abaroa (parte), Sebastián Pagador, Poopó, Dalence, Sajama, Saucari, Cercado, Carangas, Litoral y Atahualpa en el departamento de Oruro, Pacajes, Aroma, y Villarroel en el departamento de La Paz.

3.1.3 Altiplano sur.- La altitud de esta zona varia entre 3600 a 3800 msnm con una precipitación promedio anual de 150 mm muy concentrados en los meses de enero y febrero, también presenta heladas de 180 a 230 días al año, la temperatura media anual de 8C.

Los suelos en su mayoría son predominantemente arenosos en algunos casos sobresaliendo con más del 85% de la fracción textural, también existen suelos con contenido de limo por tanto mayor capacidad de campo.

Las provincias comprendidas en esta zona son: Ladislao Cabrera y Abaroa (parte) en el departamento de Oruro, las provincias de Quijarro, Daniel Campos, Nor Lipez y Enrique Baldiviezo.

4. Sistemas de cultivo

Los sistemas de cultivo de la quinua en el altiplano boliviano difieren notablemente de norte a sur en los siguientes aspectos:

En el altiplano centro y norte la producción de quinua está destinada en más del 80% al autoconsumo, el cultivo de pequeñas parcelas es una práctica general, la semilla utilizada es la quinua dulce tanto de variedades locales como de las variedades mejoradas, aunque en la parte sur de esta zona se cultiva ecotipos de la quinua Real.

En el altiplano sur, la producción de quinua está destinada en un 81% al mercado y 19 % al autoconsumo, la quinua se cultiva en forma extensiva en zonas circundantes al Salar de Uyuni, la quinua producida corresponde a las especies amargas.

4.1 Prácticas de cultivo

4.1.1 Preparación del terreno.- El pequeño productor del altiplano central y norte no realiza una preparación especial del suelo, para la siembra de quinua utiliza las "kanonas" donde se cosechó papa, para cultivar quinua.

Algunos productores que se dedican al cultivo extensivo de quinua realizan la preparación de terrenos con la debida anticipación, utilizando en algunos casos el arado de disco y en otras el arado de palo.

En el altiplano sur, la forma tradicional de barbecho manual corresponde al ejecutado en las laderas, con una "taquiza", removiendo el suelo y formando los "Kjoya altipi", para acumular humedad. Para el cultivo extensivo en esta zona la práctica generalizada es el uso del arado de disco para la roturación de terrenos, durante el corto periodo de lluvias (enero y febrero), en las últimas gestiones agrícolas se estuvo promocionando el arado de cincel y otro modificado con propósito de disminuir el efecto de la erosión.

4.1.2 Métodos de siembra.- Existen diferentes métodos de siembra, desde las tradicionales hasta las mecanizadas. Cada método tiene sus ventajas y desventajas, entre los principales podemos indicar:

Voleo surco, voleo rastra

Este método consiste, que una vez seleccionado el terreno, la siembra se procede con la distribución de la semilla al voleo, una vez ejecutado esta tarea se pasa con arado para incorporar la semilla en el dorso del surco. El voleo rastra es una versión modificada de la anterior con la diferencia que la semilla se incorpora en forma extensiva por efecto de la rastra.

Surco voleo

El método se desarrolla con la apertura de surcos en toda la extensión del terreno a sembrarse, la semilla se deposita en alguna forma al voleo, pero en dirección de los surcos, el tapado de la semilla se realiza con ramas de arbustos.

Hoyos

Este método se practica particularmente en el altiplano sur, consiste en la apertura de hoyos, hasta encontrar tierra húmeda, donde después de realizar una pequeña remoción se deposita hasta 140 semillas por hoyo, luego se procede al tapado inicialmente con la tierra húmeda, luego con tierra seca en un espesor que puede variar entre 5 a 10 cm.

La distancia entre hoyos varía entre de un 1 a 1.40 m dependiendo del contenido de humedad en el momento de la siembra.

Hileras

En este método mecanizado se utilizan sembradoras ajustadas, que siembran a chorro continuo con distancia entre hileras de 40 cm. También se puede mencionar a la Sembradora Satiri I en el altiplano sur, que permite la siembra por hileras separadas a un 1 m de distancia. Esta sembradora tiene un dispositivo que permite depositar unas 80 semillas a intervalos de 1 m.

4.1.3 Epoca y densidad de siembra.- Las siembras tempranas empiezan la segunda quincena de agosto, especialmente en el altiplano sur, las siembras normales corresponden a las realizadas durante los meses de setiembre y octubre. Algunas siembras tardías pueden ejecutarse inclusive la segunda quincena de noviembre. La densidad de siembra varía entre 8 a 12 kg/ha.

      1. Labores culturales

Fertilización

En el cultivo tradicional de la quinua no se practica ninguna forma de fertilización, en el caso del sistema del altiplano centro y norte la quinua casi siempre se cultiva después de la papa dentro una rotación establecida, lo cual permite aprovechar el efecto residual del fertilizante del cultivo anterior.

En los cultivos mejorados se utiliza la fertilización nitrogenada granular y foliar. Como efecto de la exigencia del mercado internacional de producción de quinua orgánica se está iniciando una lenta, pero auspiciosa práctica de fertilización orgánica, especialmente con el aprovechamiento de residuos de cosecha y subproductos de ganadería como el estiércol, los cuales se incorporan de diferentes maneras y en cantidades de acuerdo a su disponibilidad.

Deshierbos

El deshierbo en el cultivo de quinua es tan importante como en cualquier otro cultivo, para lograr un buen rendimiento y una buena calidad de grano, esta práctica se implementa en la primera etapa del cultivo. En el altiplano sur una buena roturación de suelos en época de germinación y desarrollo inicial de malezas permitirá un buen control de éstas.

Control de plagas

Se tiene la información sobre fluctuación poblacional de insectos-plagas que tienen incidencia económica en el cultivo de la quinua, entre estos podemos indicar: a los "ticuhis" que corresponden a un grupo complejo de noctuideos (Copitarsia turbata, Feltia experta, Spodoptera sp.) y la polilla de la quinua (Eurysacca melanocampta) llamada por los agricultores "K'caco" ó "K'cona k'cona".

El control de plagas en el cultivo de quinua, es una práctica generalizada en el altiplano sur, algo más moderado en el altiplano centro y mucho menos en el altiplano norte. La proliferación de plagas estuvo aparejada de la mecanización en la roturación de suelos y el monocultivo extensivo de la quinua.

El uso indiscriminado de insecticidas fosforados causó problemas serios al ecosistema regional. En la actualidad se está manejando algunas pautas para controlar plagas en forma integrada, con el uso de extractos naturales, bioinsecticidas, también se realizan estudios para determinar los métodos más adecuados para el control biológico, especialmente para la producción de quinua orgánica. En la producción de quinua convencional se controla plagas con piretroides sintéticos y un manejo agronómico racional.

Control de enfermedades

En el altiplano norte las condiciones de humedad y temperaturas relativamente más altas en comparación a las otras dos zonas, son propicias para el desarrollo de la enfermedad del Mildiu (Peronospora farinosa), esta enfermedad causa pérdidas significativas en esta zona, el control se realiza con empleo de fungicidas. En el futuro y a corto plazo se utilizarán variedades de resistencia duradera, como parte de una estrategia de manejo integrado de la enfermedad.

      1. Cosecha y poscosecha.- Las diferentes prácticas empleadas en las labores de cosecha y poscosecha tienen mucha importancia en la calidad de grano, entre las más utilizadas podemos indicar:

Arrancado

Una práctica que se realiza cuando las plantas alcanzan la madurez fisiológica, con el color amarillento característico de esta fase, consiste en el arrancado de las plantas desde la raíz. Lamentablemente esta práctica es todavía utilizada por muchos productores con el consiguiente problema de incorporación de impurezas en el grano.

Siega

El corte manual (con hoz) y mecánico (con segadora) de las plantas en la cosecha es una práctica que está siendo difundida paulatinamente en las zonas productoras de quinua.

Emparve

Existen diferentes formas de emparve, como las "taucas", "chocos", "arcos", etc., todas tienen el propósito de lograr el secado de las plantas hasta 12% de humedad, lo que facilitará las labores de trilla.

Trilla

Consiste en separar los granos de la planta. En la forma tradicional se preparan pequeños terrenos apisonados previamente, donde se golpean las plantas. En zonas de producción extensiva, también se utilizan estas plataformas para apisonar con camiones y tractores. Existe una versión mejorada de trilla con el uso de lonas para las plataformas donde también se apisona las plantas colocadas con las panojas hacia el interior dispuesta en forma paralela y en dirección de las ruedas del vehículo a emplearse.

En la trilla mecanizada, se utilizan las trilladoras estacionarias que tienen rendimiento de hasta 10 qq /ha y tienen la ventaja de obtención de grano listo para la venta.

Venteo y selección

Todas las formas de trilla tradicional, tradicional mejorado y semimecanizado, requieren de labores adicionales, como el venteo que permite separar el grano de todos los demás residuos de la planta apisonada y la selección que separa el grano de mejor calidad de los granos inmaduros, restos de perigonios, etc.

Conservación del grano

La conservación del grano de quinua a nivel de agricultor es aceptable, coadyuvado por las condiciones climáticas particulares del altiplano. Sin embargo, las precarias construcciones de los depósitos favorecen la proliferación de roedores que afectan la buena conservación del grano, para solucionar este problema se está promocionando el uso de silos de diferentes capacidades.

4. Perspectivas de la producción de quinua en Bolivia

La inestabilidad de la producción de quinua boliviana no permite una oferta sostenida a los requerimientos crecientes del mercado. Pero existe un inusitado interés de los productores por incrementar el cultivo debido a los precios ascendentes del mercado para la quinua.

Sin embargo, este interés se diluye por los efectos negativos particularmente del clima altiplánico que ocasiona pérdidas en la producción, si bien, estos factores abióticos son difíciles de controlar, otros como los bióticos pueden ser controlables. Además existe una serie de ofertas tecnológicas que pueden incrementar la productividad del cultivo, cuya difusión depende fundamentalmente del apoyo institucional.

El apoyo a la producción de quinua para exportación en el altiplano centro y sur es muy importante para generar una fuente de ingresos de divisas para el país además de mejorar la calidad de vida del pequeño productor.

Aumentar la productividad de quinua en el altiplano norte debe ser considerada como una medida que permita asegurar la calidad de la alimentación en una zona densamente poblada.