Zonificación agroecológica del cultivo de la quinua (Chenopodium quinoa Willd.)

Mario E. Tapia

1. Resumen

La quinua (Chenopodium quinoa Willd.), junto con otros granos originarios de los Andes como la kañiwa (Chenopodium pallidicaule Aellen) y el amaranto (Amaranthus caudatus L.) constituyeron importantes alimentos para la población originaria de esta ecoregión de Sudamérica.

Numerosos autores han estudiado la genética, agronomía y el efecto del clima y los suelos, y la influencia en la producción de la diversidad de ecotipos y variedades nativas. Esos estudios han estado orientados a mejorar su productividad, considerando que la quinua es uno de los alimentos más nutritivos en el mundo, debido a su calidad de proteína, por el alto contenido de aminoácidos esenciales (6% de lisina).

Se ha considerado que la quinua es una especie adaptada a climas fríos y tolerante a la sequía, sin embargo las numerosas variedades nativas y seleccionadas no tienen el mismo comportamiento fenológico en los diferentes ecosistemas andinos, factor que no ha sido suficientemente estudiado y no ha permitido potenciar la producción de este cultivo. Se revisa la propuesta de zonificacion de la quinua (Tapia, 1982) que diferencia cinco grupos de quinua especialmente por su adaptación a diferentes condiciones agroecológicas: las quinuas de zonas mesotérmicas, como los valles interandinos; las quinuas del altiplano norte del Lago Titicaca que comparten Perú y Bolivia con un corto período de crecimiento; las quinuas de los Salares en al Altiplano sur de Bolivia, de caracteres halófilos adaptadas a suelos salinos y con un mayor tamaño de grano; las quinuas que se cultivan a nivel del mar en el centro y sur de Chile; y las quinuas de los yungas o zona subtropical en la vertiente oriental de los Andes en Bolivia. En cada uno de estos tipos de quinuas se ha podido encontrar variedades tradicionales que los campesinos han obtenido y cultivado por siglos, y nuevas selecciones que se han probado en diferentes medios con resultados variables.

Esta clasificación agroecológica se complementa con la revisión de las características de las variedades nativas, así como con los resultados de la respuesta de la quinua a las condiciones climáticas, y el potencial para la producción de nuevas variedades adaptables a un mayor espectro de condiciones climáticas. Todos estos factores convierten a la quinua en un cultivo con capacidad de expanderse a casi todas los sistemas agrícolas del mundo con ventajas sobre los cereales tradicionales.

La actual aceptación de este cultivo en la preparación de diferentes platos y bebidas, así como alimentos procesados, se refleja en el incremento de su área cultivada. Sólo en los países andinos en la actualidad se cultivan mas de 70,000 has., y se estima que su potencial de expansión puede cuadruplicar esa cifra. Lo que se requiere es conocer en mayor detalle la adaptación climática del material genético biodiverso con que se cuenta.

 

2. Introducción

La quinua, quinoa, quinhua, hupa, dahue, o suba (Chenopodium quinoa Willd.), junto con otros granos originarios de los Andes como la kañiwa (Chenopodium pallidicaule Aellen) y el amaranto (Amaranthus caudatus L.) constituyeron importantes alimentos para la población originaria de esta ecoregión de Sudamérica (Garcilazo de la Vega, 1945 (1605); Cobo, 1945 (1653)). Una de las principales razones es que estos granos son ricos en aminoácidos esenciales, sobre todo lisina, que completaban y mejoraban la calidad de la dieta sea a base de papa o de maíz, y por ello estos granos se cultivaron tanto en las tierras bajas como más altas de los Andes.

Distribución geográfica

La quinua fue ampliamente cultivada y utilizada en toda la región andina. Para demostrar este planteamiento se utilizan tres fuentes: la terminología relacionada a la especie y su cultivo en diferentes idiomas prehispánicos, las costumbres en su uso culinario y finalmente, los documentos escritos por los primeros cronistas que llegaron a América.

Las diferentes denominaciones que ha recibido la quinua, refleja que esta especie ha estado ampliamente distribuida desde Colombia, donde en el idioma chibcha se le denomina "suba". Según Pulgar Vidal (1954) la quinua era muy conocida y utilizada por los Chibchas de la meseta de Cundinamarca en Colombia y el nombre "suba" era un prefijo que se utilizaba para referirse a diferentes localidades donde era cultivada esta especie, por ejemplo Subaqué, localidad cerca de Bogotá. El mismo autor menciona que el nombre suba tiene mucha relación con el de "hupa" de los aymaras en Perú y Bolivia y que al llevarse ese grano a esas latitudes se había ido modificando hasta aceptarse el nombre genérico de quinua hasta Bolivia (Latcham, 1936; Tapia et al., 1979; Lescano, 1994).

La quinua es un cultivo utilizado mayoritariamente por las poblaciones campesinas indígenas en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile, por diferentes grupos nativos como los quechuas y aymaras en Perú y Bolivia y por las poblaciones mapuches en Chile. Gracias a ellos se ha conservado el material genético de este grano y otras especies, con las características propias de lo que se podría llamarse un adecuado sistema de conservación in situ.

Una segunda fuente de información para conocer el origen y distribución de este grano andino, es la tradición que existe en su consumo en Colombia, Ecuador Perú, Bolivia, norte de Chile y Argentina, tanto en la preparación de diferentes platos y bebidas, así como en alimentos procesados. Se conocen platos tradicionales como la "lawa", sopa espesa de quinua; el "pesque", puré de quinua con grasa y leche; la preparación de chicha blanca etc. Sus hojas tiernas conocidas como "lipcha" se usan en ensaladas y las cenizas del tallo para la preparación de la "llipta" o álcali, utilizado para masticar las hojas de coca (Beyerdorf y Blanco, 1984). Los nombres de "quiri" para el residuo de las hojas y tallos y el de "jipi" están relacionados con los residuos de las envolturas de granos y pequeños talluelos.

Actualmente la quinua se usa en la alimentación de casi todos los centros andinos, sobre todo por su valor nutritivo, lo cual ha conllevado al incremento de su área cultivada. Sólo en los países andinos se cultivan más de 70,000 has. y se estima que su potencial de expansión puede cuadruplicar esa cifra. El cultivo de quinua se está extendiendo a otros países como Estados Unidos (Cusack, 1983), Dinamarca (Jacobsen, 1997), Inglaterra (Risi, 1986), Finlandia (Carmen, 1984), India (Partap, 1982), y por ende, se empieza a consumir ampliamente en diferentes mercados de Europa, Estados Unidos y Japón.

Los cronistas no siempre trataron a estos grano andino con justa valoración. El hecho de que la quinua se pareciera al bledo, una mala hierba que crece en los campos de España, contribuyó a que se le relacionara como un alimento sin valor, (éste es el orígin de la expresión "vale un bledo"). También hubo muchas confusiones entre la quinua, la cañihua y el amaranto, debido a la similitud en la arquitectura de la planta y la forma del grano, lo que trajo como consecuencia que a la cañihua se le denomine "quinua cenicienta" (Cobo, 1945).

Otros cronistas, como Martín de Morúa (1922) describen el cultivo de la quinua en el altiplano, alrededor del lago Titicaca. Cieza de León (1553) la menciona como cultivo importante para la región alrededor de Quito. Sotelo (1583) indica que la quinua se cultivaba no sólo en Salta sino que se extendía hasta en algunas localidades de Córdoba, Argentina, país donde los indios Puelches también la cultivaban extensamente.

En el sur en Chile, Latcham (1936) menciona que los cronistas de inicios de la colonia consideraban que la quinua se cultivaba en todo el territorio andino, desde Copiapó en el norte hasta la isla de Chiloé. Este cultivo está mencionado por ejemplo en una carta de Pedro de Valdivia al rey Carlos V en el siglo XVI.

Sin embargo, es el mestizo Inca Garcilazo de la Vega quien realmente valora estas especies en sus Comentarios Reales. El viajó a España llevando granos de quinua que lamentablemente "llegaron muertos"

4.3 La adaptación de la quinua a los diferentes ecosistemas andinos.

Las zonas montañosas de América del Sur se caracterizan por su alta densidad de población y también por las limitaciones que imponen a la producción agrícola determinados factores climáticos, como la distribución de las lluvias y las bajas temperaturas, (Frere et al., 1975).

La transferencia de tecnologías y adaptación de cultivos en un medio como los Andes, tan diverso en suelos, cantidad y distribución de lluvias y temperaturas, es probablemente uno de los mayores retos de la ciencia agronómica. Por eso la importancia de la ciencia agroecológica, que nos permite relacionar las condiciones atmósfericas, el suelo y la adaptación de los diferentes cultivos y ganadería.

En ese sentido, lo que se requiere para proponer un plan que estimule una mayor difusión y cultivo de la quinua es conocer en mayor detalle las características agronómicas y de adaptación climática de esta especie, es decir la zonificación agroecológica de la quinua y el potencial de adaptación que tiene el variado material genético con que se cuenta actualmente en los bancos de germoplasma de este cultivo.

Las primeras caracterizaciones del material genetíco de quinua y su adaptación a diferentes medios han sido hechas por el botánico argentino Hunziker (1952); en Bolivia, Gonzales (1917), Cárdenas (1944, 1969) y Gandarillas (1968); en Perú, Toro (1971), Tapia y Aguirre (1982); en Ecuador, Nieto et al. (1986) y Lescano (1994).

Parece muy importante y se debería revisar con mayor profundidad la propuesta de Toro (1971), sobre la botánica sistemática de la quinua. Este autor, profesor de botánica de la Universidad de Puno, propone la existencia de tres especies adicionales a Chenopodium quinoa, una es la quinua cultivada de grano color oscuro a las que denomina Ch. ccuchi huila, la segunda es la quinua también cultivada de grano con perigonio color gris, o Ch. ccoito, y la tercera, la especie silvestre que acompaña a los cultivos y a la que se le denomina Ajara o Ayara, y que sería la especie Ch. ayara. Cada una de estas especies tendría una distribución geográfica establecida.

 

Las quinuas y el clima de montañas

En el caso de las tierras de montañas, el factor altitud está directamente relacionado con las temperaturas, reduciéndose la temperatura media conforme se asciende, acortando los ciclos vegetativos de los cultivos y limitando la agricultura. En ese sentido, se debe reconocer que la agricultura andina y sus iniciales pobladores tuvieron una especial dedicación en ir adaptando los cultivos a las mayores altitudes. Se reconoce por ejemplo que el maíz se cultiva alrededor del Lago Titicaca a 3800 metros y que su cultivo pudo haber estado más extendido, si relacionamos los cambios climáticos que en la historia ocurrieron en esta zona (Cardich, 1980).

Sin embargo, es la distribución del factor humedad, es decir la incidencia de las precipitaciones, el factor que más limita la ampliación del área agrícola. Los Andes se caracterizan habitualmente por la irregularidad de las lluvias y su escasez relativa, con una distribución estacional bastante acentuada, y su gran variación espacial y temporal finalmente determina la presencia o ausencia de los diferentes cultivos y variedades.

Se presenta a continuación la adaptación que ha tenido la quinua a los diferentes climas andinos (desde el nivel del mar hasta los 4000 m.) y las características agronómicas tanto de las variedades nativas como de las variedades que las instituciones de investigación han podido seleccionar hasta la fecha.

La quinua en Colombia

En este país la quinua no es un cultivo prioritario. El departamento de Pasto es donde más se ha cultivado la quinua (Cerrón, 1976). Montenegro (1976) de la Universidad de Nariño, seleccionó una variedad dulce en la zona denominada Quitopamba, de granos de color blanco y largo período vegetativo. Afirma que la quinua se cultiva sobre todo en los municipios del sur sobre los 2800 m, consideradas zonas de clima frío. Los cabildos indígenas de Ipiales, Aldana, Guachucal, Muellamués y Cumbal son considerados como la zona óptima para el cultivo de quinua (Cuadro 1).

Cuadro 1

Condiciones agroecológicas de producción para la variedad de quinua en Quitobamba (Montenegro, 1976).

Localidad

Altitud

Temperatura C.

Período vegetativo

Quitopamba

2400

15

6 meses

Pasto

2600

14

6.5 meses

Jongobito

2850

12

8 meses

Gualmatan I

3000

11

8.5 meses

Gualmatan II

3150

10

9 meses

La quinua en Ecuador

En los Andes ecuatorianos se cultiva quinua sobre todo en el "callejón interandino", entre los 2200 a 3600 m (Tola et al., 1990). Según Gandarillas et al. (1989), en base a la evaluación de unas 271 accesiones quinuas colectadas en el Ecuador existirían 6 razas denominadas de acuerdo a las diferencias morfológicas como altura de planta, color de tallo, longitud de la panoja, tipo de inflorescencia, rendimiento de grano, contenido de saponina y tamaño del grano, denominándolas con el nombre de los cerros principales del lugar donde se les encontró: Imbabura, Pichincha, Illiniza, Antizana, Chimborazo y Bueran.

Las quinuas en Ecuador generalmente son del tipo de crecimiento tardío, con granos de color blanco grisáceo y rendimientos potenciales que pueden llegar a las 3 TM por hectárea.

La quinua en el Perú

El geógrafo Pulgar Vidal (1946) propuso la existencia de 8 zonas de vida natural para el Perú, seis de las cuales se encontrarían en la zona de montañas o como se les llama en el Perú, la región de la sierra. En cinco de ellas se cultiva quinua (Cuadro 2).

Cuadro 2

El cultivo de la quinua en las diferentes zonas de vida natural según Pulgar Vidal (1946), adaptado por Tapia (1995).

Zona Chala a las orillas del mar (*)

Zona Yunga o pie de monte andino

Yunga marítima en la vertiente occidental

Yunga fluvial, en la vertiente oriental hacia la amazonia (*)

Zona quechua, o fondo de los valles interandinos (**).

Zona suni o zona intermedia

Suni quebrado en zona de cadenas de montañas al norte del Nudo de Vilcanota (* *)

Suni altiplano o espacio intermedio en el altiplano del Lago Titicaca (**)

Zona de Puna

Puna semihúmeda, con precipitaciones mayores de 700 a 1000 mm. (*)

Puna semiárida, con precipitaciones menores de 600 mm.

Puna muy árida, con precipitaciones menores a 300 mm.

Jalca o zona alta en las montañas septentrionales de Perú.

Zona de Jancca o cordillera, sobre los 4500 m.

Zona de Selva alta o Rupa Rupa, entre 400 a 1500 m. en la hoya amazónica

Zona de Selva baja o Omagua, por debajo de los 400 m.

(*) Zonas donde se adapta el cultivo de la quinua con algunas limitaciones.

(**) Zonas de mayor adaptación del cultivo de la quinua.

Las variedades nativas de quinua en el Perú son numerosas y de ellas se tiene poca información en cuanto a su comportamiento con el clima. Durante los ultimos 40 años se han seleccionado sobre todo variedades del valle, como la Blanca de Junín, Rosada de Junín, Amarilla de Marangani, y del altiplano como la Kancolla, Tahuaco 1, Blanca de Juli, Cheweca, y Witulla.

El cultivo de la quinua está muy disperso a lo largo de los Andes. Sin embargo, existen por lo menos cinco centros de concentración en el Callejón de Huaylas, Junín, Ayacucho, Cusco y el altiplano de Puno. Gandarillas (1968), distinguió seis razas de norte a sur, Cajamarca, Ancash, Junín, Cusco, Puca y Sicuani del Cusco. Pareciera que no tuvo acceso a todo el material del altiplano, por ejemplo a las quinuas ccoito, y al grupo de altura muy tolerantes al frío como la witulla, razón por la cual se hace muy necesario completar dicho trabajo.

La quinua en Bolivia

La quinua en Bolivia se cultiva sobre todo en la región del altiplano, sobre los 3600 m tanto en el altiplano norte, mas húmedo, como en el altiplano sur, en el cual predomina una agricultura muy especial de la quinua alrededor de los salares (Cuadro 3).

Cuadro 3

Características climáticas del altiplano de Bolivia (SNMH, 1985).

Factor climático

Altiplano Norte

Altiplano Central

Altiplano sur

Temperatura media anual

9.3

8.7

5.7

Precipitación anual mm.

462

360

149

Número de días con heladas

162

170

199

Cuadro 4

Variedades nativas de quinua en la zona de Patacamaya, 3500 msnm. Altiplano Central (IBTA, JUNAC, CEE, 1987).

Variedad local

Color de grano

Tamaño de grano

Ccoito

Gris plomizo

Pequeño

Jank´o Jupha

Blanco

Pequeño

Wila Jupha

Rosado oscuro

Pequeño

Killu Jupha

Amarillenta

Pequeño

Pitu Jupha

Rosado oscuro

Pequeño

Isla

Blanco

Mediano

Jaru Jupha

Blanquecino

Pequeño

Real

Blanco

Grande

Mujjsa Jupha

Blanco

Pequeño

Gandarillas (1986) menciona que el programa de mejoramiento de la quinua en Bolivia comenzó en la Estacion Experimental de Patacamaya a partir de 1965, en base a un convenio entre la OXFAM/FAO y el Gobierno de Bolivia. Como producto de este trabajo se produjo la variedad dulce conocida como Sajama que es un híbrido entre la variedad Real y una dulce del altiplano (Cuadro 4).

El Proyecto Andes Alto del IICA desde 1975 apoyó a esta estación experimental y a la de Belén en el altiplano norte, con el fín de completar la recolección del germoplasma e investigar la selección de nuevas variedades con un enfoque de sistemas en el mejoramiento y producción de este cultivo. El apoyo del CIID con un proyecto de fomento de la quinua a partir de 1977 ha permitido la producción de cinco nuevas variedades con características importantes de adaptación a las condiciones climáticas del altiplano de Bolivia en 1985.

En los años recientes, Risi (1995) con la participación de los investigadores del IBTA, han podido completar un banco de germoplasma en Bolivia considerado el más completo del mundo, aunque aún faltan algunas evaluaciones como las características de granos y la prueba de las selecciones de este material in situ.

Cuadro 5

Rendimiento, altura de planta y tolerancia al mildiu de cinco nuevas variedades de quinua (Gandarillas, 1986).

Variedad

Rdto Kg/ha.

Altura planta

Tolerancia Mildiu

Característica agronómica

Kamiri

3300

106

Alta

Grano dulce

Chucapaca

3270

102

Media

Roja, tolerante a heladas

Huaranka

3140

100

Alta

Grano mas grande

Sajama Amr.

2965

90

Media

Grano grande

Sajama

2405

82

Alta

Grano dulce

Entre estas variedades bolivianas, la Chucapaca es la que ha mostrado mejor adaptación a diferentes ambientes en el altiplano y sobre todo en la región de los salares (Cuadro 5). Para las condiciones del altiplano norte se ha producido en 1985 la variedad Huaranka, que se caracteriza por el grano más grande y buena tolerancia al mildiu (Gandarillas, 1986).

La zona de los salares, en el altiplano sur, entre los 19 y 20 grados sur, se caracteriza por presentar un topografía plana, alrededor de los salares de Uyuni y Coipasa, con suelos alcalinos y en un medio donde las precipitaciones son escasas, 250-380 mm, con una temperatura media promedio de 9.9 ēC, y un rango de ocurrencia de heladas de 160 a 250 días al año, por lo tanto existe un elevado riesgo de que los cultivos sean afectados por heladas nocturnas tanto temprano y tardío en el período vegetativo de la quinua (Liberman, 1986). En estas condiciones, el uso de la tierra por siglos fue a través de un manejo cuidadoso del suelo, con labranzas mínimas y una selección de cultivos muy bien adaptados como en el caso de la quinua tipo real y otras variedades nativas. Sin embargo, Liberman (1986) advierte que el actual uso indiscriminado de maquinaria agrícola en los campos alrededor de los salares, así como el uso inapropiado de fertilizantes y pesticidas, puede ser un factor muy dañino a este frágil ecosistema (Cuadro 6).

Cuadro 6

Variedades de quinua cultivadas en Salinas de Garci Mendoza, zona de los Salares, Bolivia (IBTA, JUNAC, CEE. 1987).

Variedad local

Color de grano

Tamaño de grano

Pandela

Rosado palido

Grande

Blanco

Blanco

Grande

Utusay

Blanco

Grande

Pasankalla

Rojo marrón

Grande

Wila koimini

Blanco

Grande

Toledo

Amarillo

Grande

Kaslala

Anaranjado

Grande

Kellu

Amarillo

Grande

Kutu Kutu

Blanco

Grande

Yri

Amarillo claro

Grande

 

La quinua en Chile

En Chile, el cultivo de la quinua estaba casi desapareciendo de acuerdo a Looser (1943). Sin embargo, debido a la persistencia de los campesinos aún se le cultiva en la zona andina, al noreste de la frontera con Perú y Bolivia en condiciones semejantes a la de esos países (Lanino, 1976), así como en la zona central a nivel del mar en Concepción y en las reservas de la población Mapuche, donde se le denomina quinhua (Junge, 1978).

Zonificación

Es en el análisis de diferenciación de condiciones climáticas que se puede definir los diferentes cultivos y sus adaptaciones. La quinua es una de las especies con mayor plasticidad genética, lo que ha permitido producir quinua desde los niveles del mar, como mono cultivo, asociado con maíz en las zonas quechua (2500-3500 m), como cultivo de rotación a la papa en la zona suni (3600 a 3800 m), y nuevamente como cultivo solo en las áreas más altas de los Andes alrededor del Lago Titicaca (3810 m) en el propio altiplano a 3900 m, y en los salares del sur de Bolivia (3600 m). Eso hace que el estudio del comportamiento fenológico de quinua y su adaptación a las diferentes condiciones climáticas de los Andes, sea una de las aproximaciones más importantes para desarrollar la industria de la quinua (Mujica y Canahua, 1989).

Las precipitaciones a que están sometidos los diferentes grupos de quinua varía entre aquellas adaptadas a las condiciones más secas en los salares de Bolivia, con menos de 250 mm de precipitación, así como las quinuas de los yungas que soportan más de 2,000 mm. de precipitación.

En diversos estudios se ha considerado que la quinua tiene comportamiento fenológico variable en los diferentes ecosistemas andinos (Flores, 1977; Mujica y Canahua, 1989), factor que no ha permitido potenciar adecuadamente la producción de este cultivo. Además de las variedades seleccionadas, es importante reconocer que existe un número elevado de variedades tradicionales que se cultivan, variando tanto en la arquitectura de la planta como en período de crecimiento, coloración de la planta en general, tallo y grano.

Tapia (1982, 1990) ha propuesto la diferenciación de cinco grandes grupos de quinua, especialmente por su adaptación a diferentes condiciones agroecológicas en los Andes:

  • Las quinuas de zonas mesotérmicas, como los valles interandinos,
  • Las quinuas del altiplano norte del Lago Titicaca que comparten Perú y Bolivia, con un corto período de crecimiento,
  • Las quinuas de los salares en al Altiplano sur de Bolivia, de halófilas adaptadas a suelos salinos y con un mayor tamaño de grano,
  • Las quinuas de grano oscuro y menor tamaño, que se cultivan a nivel del mar en el centro y sur de Chile y
  • Las quinuas de los yungas o zona subtropical, en la vertiente oriental de los Andes en Bolivia (Cuadro 7).

Cuadro 7

Requerimientos de humedad y temperaturas , según los grupos agroecológicos de quinua

(Tapia, 1982).

Grupo agroecológico

Precipitacion, mm

Temperatura mínima, C

Valle

700-1500

3 C.

Altiplano

400- 800

0 C.

Los Salares

250- 400

-1 C

Nivel del mar

800-1500

5 C.

Yungas

000-2000

11 C

En cada uno de estos tipos de quinua se han encontrado variedades tradicionales que los campesinos han obtenido y cultivado por siglos, y nuevas selecciones que se han probado en otros medios con variables resultados. Gandarillas ha propuesta la clasificación de las quinuas según la zona de adaptación, denominándolas razas (Gandarillas et al., 1989).

En cuadro 8 se observa una lista de los cultivares que están cultivados en los Andes.

Cuadro 8

Variedades y ecotipos de quinuas actualmente bajo cultivo en los Andes (Tapia, 1990) 1*

Variedad

Grupo o tipo

Color del grano/planta

Sabor del grano

Colombia

     

Yanamarca

Valle/húmedo

Blanco

Dulce

Ecuador

     

Cochasqui

Valle

Blanco

Semi dulce

Amarga Chimborazo

   

Amargo

Carchi

Valle

 

Semidulce

Morada

Valle

Rojo oscuro

Amarga

Chaucha de Yaruqui

Valle

   

Amarga, Imbabura

Valle

   

Imbaya

Valle

Blanco opaco

Amargo

Perú

     

Yanamarca

Valle

Blanco

Semidulce

Blanca de Junín

Valle

Blanco

Semidulce

Rosada de Junin

Valle

Rosado

Semidulce

Nariño

Valle

Blanca

Dulce

Amarilla Marangani

Valle

Amarillo

Amarga

Huancayo

Valle

Blanco

Semidulce

Hualhuas

Valle

Blanco

Semidulce

Mantaro

Valle

Blanco

Semidulce

Blanca de Juli

Altiplano

Blanca

Semidulce

Tahuaco 1

Altiplano

Rosada

Semi amarga

Kcancolla

Altiplano

Blanca

Semi amarga

Cheweca

Altiplano

Rosada

Semi amarga

Witulla

Suni

Roja

Amarga

Ccoitu

Suni

Gris/marrón

Dulce

Bolivia

     

Chucapaca

Altiplano

Blanca

 

Maniri

Altiplano

   

Waranga

Altiplano

Blanca

 

Sajama

Altiplano

Blanca

Dulce

Sajama amarantiforme

Altiplano

Blanca

Dulce

Tupiza

Valle

 

Amarga

Chillpi

Salares

Transparente

Semi dulce

Chiara

Salares

 

Amarga

Kellu

Salares

Amarilla

Amarga

Chillpi pasancalla

Salares

 

Amarga

Michka

Salares

 

Amarga

Pantela

Salares

 

Amarga

Jachapuco

Salares

 

Amarga

Pasancalla

Salares

 

Amarga

Real Blanca

Salares

 

Amarga

Chile

     

Baer

Nivel del Mar

Marrón claro

Amarga

Faro

Nivel del Mar

Marrón claro

Amarga

Litu

Nivel del Mar

   

Pichaman


1* Este cuadro no está completo, porque generalmente en la descripción de las variedades no se anota el sabor del grano ni su contenido de saponina y color.

 

Suelos

La quinua se ha adaptado igualmente a un muy variado tipo de suelos, desde aquellos franco arcillosos y franco arenosos. Existen quinuas que se adaptan a suelos ligeramente ácidos, como las quinuas que se cultivan en el norte del Perú, por ejemplo la variedad Chaucha de Cajamarca, hasta aquéllas que soportan suelos de más de pH 8, como las quinuas de la zona de los salares. Se considera además que la quinua es antagónica al desarrollo de las micorrhizas.

Sin embargo, en general y debido a la extensión de la raíz, se requiere suelos bien profundos y con abundante materia orgánica. La respuesta de la quinua a la fertilización nitrogenada y de fósforo ha sido evidente en diversos ensayos.

El potencial productivo de la quinua

Los diferentes tipos, razas y variedades de quinuas hasta ahora descritos, tienen un potencial productivo importante, sobre todo si se les cultiva en la zona agroecológica apropiada.

Los rendimientos de quinua serán siempre muy diversos debido a las variaciones climáticas, éstas son más dramáticas en las zonas marginales, como las zonas altas de los Andes y las secas, como los salares al sur de Bolivia. Sin embargo, existe un amplio margen de mejorar la productividad de este cultivo si se añaden otros factores como la fertilidad del suelo, el control de plagas y enfermedades y la cosecha apropiada. Todos estos temas están revisados por investigadores de Perú y Bolivia desde hace varios años (Tapia et al., 1979).

Queda, sin embargo, mucho por avanzar en la selección de variedades de grano de mayor tamaño, así como en la obtención de una mayor uniformidad y de ser posible, libre de saponina en algunos casos. Un paso importante y necesario será completar la definición y caracterización de las razas de quinua y su adaptación a las diferentes zonas agroecológicas en los Andes, labor ya iniciada individualmente en los países, pero que requiere una síntesis a nivel regional.

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