CAPITULO IV: TECNOLOGIA DEL CULTIVO ORGANICO DE LA QUINUA

MARIO TAPIA & GENARO ARONI

   . ANTECEDENTES
   . OBJETIVOS PRINCIPALES
   . POTENCIALIDADES
   . PREPARACION DE SUELOS
   . PEPARACION DE SUELOS EN LADERAS
   . PREPARACION DE SUELOS EN PLANICIE
   . ROTACION DE CULTIVOS
   . ABONAMIENTO
   . CONTROL DE PLAGAS Y ENFERMEDADES
   . RIEGOS Y LABORES CULTURALES
   . COSECHA Y POSCOSECHA   
   . CORTE
   . EMPARVE
   . TRILLA
   . ALMACENAMIENTO
   . COMENTARIO FINAL

ANTECEDENTES

A finales de los años 1920 el agrónomo inglés Albert Howard escribió su libro Agriculture Testament, en el cual se presentan las bases de una agricultura orgánica. Desde esa fecha, este sistema de agricultura, se constituye en una importante alternativa para la conservacion del medio ambiente, la misma que la han venido adoptando miles de productores agrícolas de todo el mundo.

La agricultura orgánica se ha definido como "un sistema de producción que evita o excluye de manera amplia el uso de fertilizantes sintéticos, pesticidas, reguladores del crecimiento, y también aditivos en henos y concentrados". Hasta donde es posible los sistemas de agricultura orgánica se basan en la rotación de cultivos, uso de subproductos agrícolas, estiércol, cultivo de leguminosas, desechos orgánicos, rocas minerales y aspectos del control biológico de plagas. Todo ello está orientado a mantener la productividad de los suelos que permita proporcionar a las plantas los nutrientes necesarios. Además, se puedan controlar las plagas, enfermedades y malas hierbas (García, 1993).

Actualmente ya es bien reconocida que la agricultura orgánica consume 2.5 veces menos energía que la agricultura convencional, denominando así a la agricultura con el empleo de fertilizantes y pesticidas (Crodau, 1977). En estos últimos años la aplicación de una agricultura orgánica se ha ampliado sobre todo en Europa, aunque el porcentaje de área bajo este sistema no sea más del 2 a 3 % del área total y distribuido en forma muy dispersa.

Lo que no se menciona es que, antes de la aparición y uso de los fertilizantes químicos y de la producción de pesticidas sintéticos, la agricultura era eminentemente orgánica. Por ejemplo, los antiguos campesinos de los Andes empleaban una agricultura tradicional, en la que se empleaba intensivamente el guano de las aves depositada en las islas, el estiércol de la ganadería ovina y camélida, así como técnicas apropiadas de rotación de cultivos. En estos sistemas de rotación de cultivos la quinua cumplía un papel importante al constituirse en un cultivo que seguía normalmente a los campos de papa.

La secuencia de la rotación de cultivos estaba muy relacionada a la zona agroecologica, así como al grupo cultural que los empleaba en su dieta. A la fecha se ha comprobado por ejemplo que la quinua no sólo utiliza en forma diferente los nutrientes del suelo sino que permite el control de varias plagas.

PRODUCCION DE QUINUA ORGÁNICA

Actualmente la quinua que se produce en los Andes, se cultiva generalmente en forma orgánica. Por ejemplo, alrededor del lago Titicaca, la quinua en rotación después de un cultivo de papa no requiere a aplicación de fertilizantes químicos o solo en pequeñas dosis en la mayoría de casos.

Sin embargo, es necesario diferenciar los distintos sistemas de producción de la quinua. Un sistema es el que se cultiva en campos de rotaciones sectoriales, denominados laymes o aynocas en el sur del Perú y Bolivia, en donde es fácil encontrar áreas de 2 a 6 hectáreas con solo quinua. En la región de los salares al sur de Bolivia sobre los 3600 m se cultiva la quinua en suelos alcalinos y arenosos, sembrada en forma muy distanciada para utilizar mejor la escasa humedad. En los valles interandinos, entre 2000 a 3800 m, está asociada con otros cultivos como maíz, habas, papas u hortalizas.

En los últimos años numerosas alternativas tecnologicas se han investigado y propuesto para la producción de quinua orgánica sobre todo en Puno, Perú, y la región de los salares al sur del altiplano en Bolivia.

PUNO

En la región alrededor del lago Titicaca se cultiva la mayor parte de la quinua que se produce en el país y se concentra en los terrenos comunales, bajo el sistema de aynocas. Según Mujica y Jacobsen (1999, 2000), en estos campos es posible encontrar una gran diversidad de ecotipos y variedades de quinua que los campesinos pueden reconocer y que las cultivan en mezclas como una forma de disminuir el riesgo del ataque de enfermedades, plagas y daños por factores climáticos. En estos terrenos las quinuas son cultivadas bajo condiciones casi libres de la aplicación de fertilizantes químicos y pesticidas, aunque en los últimos años por la presencia de plagas y enfermedades se estan aplicando algunos pesticidas.

La oficina denominada de promoción a la exportación Prompex del Ministerio de Agricultura del Perú, está promoviendo el consumo masivo a nivel nacional de esta especia, así como su exportación a Estados Unidos, Alemania, y Japón. En estas exportaciones se ha privilegiado la quinua de tipo orgánico y de mejor calidad.

Zanabria y Banegas (1997) han efectuado trabajos para identificar y controlar las plagas que atacan a este cultivo, así como los insectos benéficos que podrían apoyar a su control biológico. Un proyecto de producción de quinua orgánica de un ONG, CPUR, en Puno, ha propuesto la siembra de quinua en parcelas individuales en la zona de Calacoto, cerca a Juliaca, con el aliciente de una mejor comercialización.

Cerca de 60 agricultores están participando con la siembra de quinua de variedades seleccionadas y bajo estrictas medidas de producción orgánica. Los campos utilizados en estos sembríos no han tenido una fertilización química los últimos 3 a 5 años y en su mayoría son terrenos de "rompe" en la cual se voltea un campo de pastos que no se ha utilizado agrícolamente por lo menos los últimos 20 años. La siembra se lleva en forma técnica con una buena preparación mecanizada del suelo y la aplicación de materia organiza en niveles de 5 a 8 T.M. de estiércol. Los rendimientos son variables de acuerdo al año, pero en general se tiene un promedio alrededor de 1 a 1.2 T.M. de grano por hectárea. La quinua es procesada embolsada y en su mayoría se orienta hacia mercados externos para su comercialización.

El problema mayor es el que se refiere, al uso posterior de esas parcelas destinadas a la producción de quinua orgánica, pues se requiere una rotación con especies no demandantes de fertilizantes químicos. Se ha escogido la alfalfa de variedades resistentes al frío. Con esta rotación se espera que en 6 a 8 años dichas parcelas puedan entrar nuevamente a la producción agrícola, por lo cual se requiere una intensificación en la producción ganadera sobre todo de vacas lecheras. El proyecto ha contemplado el apoyo en forma de crédito de semilla de quinua y apoyo con maquinaria para la preparación de los suelos, así como el alquiler de una trilladora mecanizada, que se presta en forma de avance de la compra del grano. De esta manera permite a los agricultores manejar mejor su economía.

Los resultados muestran que es necesaria la selección de áreas de cultivo con suelos francos, relativamente planos, para evitar inundaciones, con buen drenaje y con la menor incidencia de factores climáticos adversos como la frecuencia de heladas. En ese sentido, en el mismo altiplano existen pequeñas áreas más protegidas y con menor incidencia de heladas. En segundo lugar la fertilidad del suelo es muy importante por eso los suelos de pastizales presentan las condiciones más adecuadas en contenido de materia orgánica inicial, que se debe completar con aplicaciones mínimos de 8 T.M. de estiércol adecuadamente descompuesto y aplicado con buena anterioridad a la siembra.

La preparación de suelos es fundamental sobre todo para evitar la presencia de hondonadas donde se pueda depositar la humedad por mucho tiempo. En cuanto a la semilla se ha sugerido semilla seleccionada y libre de enfermedades sobre todo fungosas. En este tema parece que hay un cierto conflicto, cuando se prioriza el uso de las variedades seleccionadas, es decir utilizar solo una variedad cuando el tema de uso de la biodiversidad parece ser que va más relacionado con la producción orgánica o biológica. La mezcla de variedades nativas de quinua no necesariamente producen un material no comercial si es que se sigue la tradición actual campesina. La agricultura y la biodiversidad son dos aspectos que han caminado juntos desde que la humanidad inició el manejo de cultivos. El uso de agroquímicos y la tala irracional de los bosques son probablemente dos factores de mayor importancia que han agudizado y acelerado la debilitación de los sistemas de producción. En ese sentido, la relación entre agricultura y biodiversidad ha sido prácticamente limitada a los pequeños agricultores, como es el caso de los campesinos en los Andes (Lizarraga, 2000). Experiencias efectuadas en Puno por Canahua mostró que la producción era mas estable cuando se utilizaba más de dos variedades que en el caso de utilizar solo una variedad.

Finalmente, la trilla se ve muy facilitada por el uso de trilladoras portátiles que se han experimentado en la zona, bajo el apoyo del proyecto Herrandina de la Cooperación Suiza. Existe además una experiencia de producción de quinua orgánica en la zona de Andahua, Arequipa, con la exportación de granos andinos producidos bajo condiciones biológicas.

El siguiente paso parece ser que se debería incluir en este programa la siembra de quinua orgánica en las aynocas, con el apoyo a las comunidades que utilizan este sistema y con las cuales se puede convenir en un pago adelantado de la cosecha. Sin embargo, será necesario que exista una responsabilidad solidaria, para los efectos de que funcione el sistema de crédito.

ALTIPLANO SUR DE BOLIVIA

La producción de quinua orgánica, en el Altiplano Sur (20°- 21° LS) de Bolivia, constituye una alternativa de fomento a la quinua, con el fin de lograr mejores precios para este grano en el mercado nacional e internacional que se incluye dentro de la corriente de una agricultura de producción biológica con la preservación del medio ambiente. El cultivo de quinua en la región de los salares se inició en las laderas de las serranías aledañas al Salar de Uyuni y representa una tradición tecnológica desde épocas inmemoriales y que los agricultores todavía lo practican. La producción de quinua en estas condiciones generalmente no es atacado por plagas, debido al efecto del microclima y el sistema de manejo de cultivo que impiden el desarrollo de estas plagas, sin embargo esta producción orgánica apenas alcanza al 8 % de 12.000 has cultivadas en el Altiplano Sur (Aroni & Cossio, 1995; IBTA-PROQUIPO, 1997; PROINPA, 2000).

La proliferación de plagas en el cultivo de quinua fue resultado de la expansión de este cultivo de las laderas hacia una agricultura semi intensiva en las planicies, las causas principales, el uso de pesticidas, que al principio aparentemente fueron muy beneficiosas, pero al transcurrir los años los efectos resultaron contraproducentes, afectando los rendimientos con bajas considerables y el deterioro del ecosistema del Altiplano Sur.

En la década del 90 se inició e intensificó la producción de quinua orgánica a consecuencia del cada vez exigente mercado externo que demandaba productos orgánicos. Según información de algunas organizaciones de productores se conoce que inicialmente la Central de Cooperativas "Operación Tierra" y posteriormente la Asociación Nacional de Productores de Quinua ANAPQUI, incursionaron en la exportación de quinua Real a diferentes países. La comercialización de quinua orgánica se inició en 1991 en la Sociedad Provincial de Productores de Quinua " SOPROQUI" (Nor Lipez) del departamento de Potosí, como consecuencia de un compromiso de venta de quinua a JEPA en Alemania (J.C. Aroni, comm.pers.).

Fig. 1. Quinua producido en forma organica y mecanizada en Ecuador (S.-E. Jacobsen)

Para la producción de quinua orgánica en sus inicios se establecieron algunas obligaciones como el diagnóstico de parcelas, el seguimiento del proceso de producción y un sistema de acopio para la producción de 200 ha, siendo el primer certificador Natur Land con su representante Franz Hausburger de Suiza. En la actualidad la producción de quinua orgánica es certificada por BOLICERT en coordinación con Natur Land, Ecocert, Ocia y QAI.

La producción de quinua orgánica constituye una alternativa para los productores de quinua real en el Altiplano Sur y por su naturaleza ecológica, está en total concordancia con las políticas nacionales de desarrollo agropecuario rural que propone el Ministerio de Agricultura de Bolivia respecto a que el sector agrícola debe ser: competitivo, sostenible, equitativo, articulado y fundamentalmente participativo.

 

OBJETIVOS PRINCIPALES

  • Involucrar al pequeño productor de quinua a la producción orgánica para acceder a mejores precios de la demanda del mercado internacional.

  • Producir quinua sin residuos tóxicos, garantizando su calidad de alimento sano, de alto valor nutritivo.

  • Contribuir a la restauración del ecosistema del altiplano Sur, para el establecimiento de una agricultura sostenible.

  • Ofrecer al consumidor de quinua, un alimento de calidad cuya procedencia orgánica esté claramente garantizada.

POTENCIALIDADES

El Altiplano Sur (3660 a 4000 m.s.n.m.) tiene cierta potencialidad para la expansión de la producción de quinua tipo Real, sin embargo el cultivo es de alto riesgo principalmente por las limitaciones derivadas de los factores adversos del clima. En contraposición en los últimos años existe una tendencia de incremento permanente del precio, que en la actualidad se cotiza en $ 950 US la T.M. de quinua beneficiada.

Según cifras del Ministerio de Agricultura la exportación de quinua se ha incrementado en forma sostenida en los últimos años como se puede apreciar en el Cuadro 1.

Cuadro 1. Exportaciones de quinua de Bolivia en el periodo 1992 - 1998

 

Año

Cantidad, kg

Valor ($us)

1

1.992

502.612

586.432

2

1.993

538.312

710.070

3

1.994

1.170.764

1.440.906

4

1.995

1.509.525

1.613.046

5

1.996

1.722.204

1.863.058

6

1.997

1.786.181

2.185.868

7

1.998 (*)

816.667 (*)

1.095.233 (*)

(*) Las cifras corresponden al primer semestre de 1.998

FUENTE: Departamento de Estadísticas del MAGDR y Cámara de Exportadores La Paz.

Las cifras que se observan corresponden a la exportación de Bolivia de quinua Real orgánica grano beneficiado (perlado), los países destinatarios son Alemania, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Holanda, Perú y Suiza.

La cantidad de quinua exportada anualmente, tuvo un crecimiento permanente aunque en términos moderados, en 1997 la cantidad exportada representó el 19 % de la producción total del Altiplano Sur (9100 TM), lo que significa un esfuerzo notable de parte de los agricultores por producir quinua orgánica, además de la implementación de mecanismos de seguimiento para la evaluación y posterior certificación de las parcelas inscritas con este propósito.

 

PREPARACION DE SUELOS

La Asociación de Organizaciones de Productores Ecológicos de Bolivia (AOPEB, 1998), tiene dos normas respecto a la preparación de suelos. En la elección de las áreas de producción y habilitación de tierras para el cultivo de quinua ecológica (quinua orgánica), se deben considerar todos los factores de producción, en especial la adecuada humedad del suelo, nutrientes y prácticas de conservación de suelo.

Para la conservación del suelo, el cultivo se debe realizar en la planicie o serranía en forma adecuada impidiendo la erosión eólica e hídrica (franjas transversales, barreras vivas y cultivos de cobertura). Igualmente se debe aplicar el principio de labranza mínima o labranza tradicional en la preparación de tierras y de siembra para proteger la superficie contra la erosión y degradación.

 

Preparación de suelos en laderas

Desde épocas remotas se cultiva quinua en las laderas de serranías adyacentes al Salar de Uyuni, la preparación de suelos en estas condiciones siempre fue manual debido a la pendiente pronunciada, se utilizan todavía algunas herramientas nativas como la liukana, taquiza y últimamente palas y picotas.

Por ser muy laboriosa esta práctica, la superficie preparada por familia varia entre 0.4 a 1 ha, la remoción de suelos es poco profunda pero suficiente para acumular humedad y permitir el desarrollo del cultivo.

 

Preparación de suelos en planicie

La roturación de suelos en el altiplano sur desde hace tres décadas se realiza con el empleo del arado de discos, los suelos de esta zona se caracterizan por tener baja estabilidad de agregados y reducida fertilidad, el uso excesivo de maquinaria agrícola ocasionó la desestabilización de la cobertura del suelo, la degradación de los suelos y en consecuencia el abandono de estas áreas antes productoras de quinua. Cossio et al. (1994), estima que las pérdidas de suelo más graves se provocan con labranza de arado de disco accionado por tractor agrícola, alcanzan aproximadamente a 70 TM/ha/año.

La necesidad de recuperar la fertilidad de suelos y la exigencia del mercado de exportación sobre la producción de quinua orgánica, obligó a las organizaciones de productores de quinua, e instituciones de apoyo a probar nuevos equipos que puedan disminuir el efecto de la erosión de los suelos probando el arado de cincel y la Qhulliri. Los resultados demostraron que estos equipos disminuyen en 60 % los efectos de la erosión eólica, a pesar de presentar algunas ventajas, estos equipos no son todavía adoptados por los agricultores.

En la actualidad la roturación de suelos para producción orgánica, tiene la misma modalidad que para la producción convencional, es decir se utiliza el arado de disco, especialmente cuando hay necesidad de incorporar abono orgánico.

La experiencia de mínimo laboreo ó labranza mínima se tuvo en 1993 como consecuencia de una abundante nevada que se presentó en el mes de Agosto, lo que permitió contar con la humedad óptima en el momento de la siembra, por entonces se utilizó una sembradora mecánica (Satiri) en un suelo que había estado en descanso por dos años consecutivos, obteniéndose una cosecha similar a una producción normal.

 

ROTACION DE CULTIVOS

La quinua es un cultivo anual cuyo ciclo productivo tiene una duración desde mediados del mes de agosto que es el inicio de siembra hasta fines de mayo que es cuando se trilla, o sea representa algo de más de ocho meses. En las condiciones extremas de clima generalmente en el altiplano sur, es el único cultivo extensivo que tiene posibilidad cierta de ofrecer cosecha. Estas características de producción hacen de la quinua un monocultivo en toda la zona, aspecto que presenta algunas desventajas en la economía del productor, sin embargo es contrarrestado con algunas técnicas de manejo de suelos, que consisten en los descansos polianuales que era normal hace dos décadas, pero por presiones de demanda de producción de quinua las últimas gestiones, el descanso generalizado en la mayoría de las zonas quinueras, es el interanual. Estas prácticas de descanso pueden favorecer relativamente a la recuperación del suelo en las condiciones físicas y biológica de los suelos.

Terceros (1997) establece que en un periodo de 11 años se puede obtener 5 cosechas interanuales, después es necesario un descanso que puede variar de 2 años hasta 20 años. El mismo autor asevera, que la producción o el rendimiento de un cultivo de quinua además, de la influencia del tiempo de descanso, está en función de las características prístinas del suelo o de su estado anterior. Un suelo virgen habilitado para su producción, difiere en el número de cosechas que puede reportar y cuando sea sometido a descanso su recuperación también puede ser distinta, pero en general la recuperación es muy lenta.

La producción de quinua orgánica en comunidades asociadas a organizaciones de productores, está comprendida en el marco de este sistema de rotación de suelos, a veces este método funciona en concordancia a un sistema de rotación zonal que determina la comunidad, para combinar el cultivo de quinua con el pastoreo de llamas y ovinos, es decir algunas comunidades quinueras tienen hasta tres zonas distintas para el cultivo de quinua y durante una gestión agrícola solamente en una zona pueden cultivar todos los comunarios a la vez.

ANAPQUI que es el acrónimo de la Asociación Nacional de Productores de Quinua, está implementando una serie de mecanismos que obliga a los productores inscribir las parcelas destinadas a la producción orgánica, que generalmente pasa por lo menos dos años en etapa de transición, después de este plazo, recién pueden ser cultivadas, para producción ecológica. La producción en estas parcelas se conoce como quinua de transición (ANAPQUI, 1996).

 

ABONAMIENTO

En el Altiplano Sur, los suelos son generalmente arenosos, y en muchos casos son sobreexplotados y como consecuencia se puede observar tierras marginales, abandonadas, generando consecuencias negativas a la ecología de la zona. Desde principios de la década del 80 se promocionó la fertilización orgánica, sin embargo no hubo mucho interés de parte de los productores, porque en ese entonces los rendimientos de quinua eran relativamente altos, al paso del tiempo, los suelos sufrieron un empobrecimiento paulatino en toda la zona quinuera del Altiplano Sur, aspecto que ocasionó rendimientos bajos, que su cultivo es antieconómico para muchas familias campesinas.

Los abonos orgánicos como el estiercol y compost aplicados al suelo favorecen a las propiedades físicas, químicas y biológicas del mismo. La aplicación de estos abonos en los suelos del altiplano es de innegable importancia, constituyendo en una fuente de nutrientes disponibles para la planta a costos relativamente bajos. Las actividades de promoción para la incorporación de estiércol de parte las organizaciones de productores e instituciones ligadas al rubro hicieron posible una toma de conciencia de los agricultores sobre la necesidad e importancia del abonamiento con materia orgánica de las parcelas quinueras.

Sobre el abonamiento AOPEB (1998), indica: "Para conservar y mejorar la fertilidad del suelo, se recomienda la incorporación continua de abonos orgánicos, los abonos deben emplearse en el momento correcto para impedir la pérdida de nutrientes". No se permiten abonos que no estén anunciados en sus normas.

Existen experiencias sobre incorporación de estiércol a las parcelas para producción de quinua orgánica, el efecto en estos suelos se expresa con un mejoramiento de la estructura de los mismos, disponibilidad de nutrientes y lo más importante coadyuva en la retención de la humedad del suelo, lo que facilita el desarrollo normal del cultivo. Muchos estudios del Programa Quinua del IBTA, sobre fertilización orgánica determinaron distintas fuentes de materia orgánica, las cantidades necesarias y la época apropiada para la aplicación de los mismos están siendo adoptados por los agricultores.

La incorporación de estiércol en la época de roturación de suelos varia entre 4 a 10 Tm/ha, conforme se trate de aplicación en el sistema de hoyos, surcos y voleo. Cuando se utiliza compost está determinado que incorporando 300 gr./ hoyo se utiliza hasta 2.1 Tm. /Ha. El uso de abono orgánico se puede calificar todavía de moderado, sin embargo la tendencia es al aumento paulatino, tanto para la producción orgánica, como para la producción convencional de quinua. También se han realizado pruebas de incorporación de abonos verdes con algunas especies como el tarwi, cebada y centeno, con un establecimiento de 3 meses se obtuvieron 1,5 Tm, 1.1Tm y 0.8 Tm de materia verde por hectárea respectivamente, sin embargo se ha podido observar una lenta descomposición de la materia orgánica.

SIEMBRA

La siembra de quinua para la producción orgánica se realiza en forma similar a la producción convencional, sin embargo tiene importancia utilizar semilla seleccionada de la gestión pasada, este material debe ser de una variedad o ecotipo definido, bastante homogéneo y el tamaño del grano grande con diámetro superior a los 2 mm. Los ecotipos comerciales más utilizados son Real Blanca, Pandela, Kello, Utusaya, Rosa Blanca, Thimza, Achachino, Mocko, y Mañiqueña.

La siembra manual se realiza en el método de hoyos a una distancia de 1 a 1.20 m entre hoyos, la siembra mecanizada con sembradoras como la "Satiri I" y otros prototipos en procesos de validación como el "Surco", en ambos métodos se requiere entre 6 a 8 Kg. de semilla por hectárea.

 

CONTROL DE PLAGAS Y ENFERMEDADES

La AOPEB, recomienda el uso de variedades resistentes o tolerantes a plagas, enfermedades y a la competencia de hierbas invasoras. El manejo de cultivo frente a hierbas invasoras, enfermedades y plagas se realiza de acuerdo a las Normas Básicas establecidas, por esta Institución. El uso de pesticidas sintéticos está prohibido.

Una norma básica de AOPEB, indica que en una unidad de producción bien manejada, el problema de plagas y enfermedades debería haberse limitado a un problema de segundo nivel. Se espera, que con una buena rotación de cultivos, con asociaciones de especies y variedades con descanso de parcelas, con un abonamiento limitado, con un buen manejo del microclima, con la conservación de especies nativas, la creación de un ámbito favorable a la fauna benéfica y otras medidas preventivas, la incidencia de plagas y enfermedades se va a reducir a un mínimo.

Para cumplir esos enunciados se tiene que realizar una labor seria, de convencimiento a los productores sobre las ventajas de esta modalidad de producción, seguramente va a transcurrir bastante tiempo hasta que esas prácticas sean incorporadas al sistema de producción de quinua en el altiplano sur.

Las organizaciones de productores como ANAPQUI y CECAOT, fueron regulando en forma moderada la aplicación paulatina de estas normas a todos los productores que están involucrados en la producción de quinua orgánica. Es de conocimiento general que la fuente de contaminación medio ambiental en el altiplano fue el uso irracional de pesticidas en la producción de quinua.

La incidencia de plagas en el cultivo de quinua en esta zona, tiene importancia económica, porque puede causar pérdidas importantes en la producción, si el agricultor no toma medidas de precaución y control de estas plagas. Entre las principales plagas podemos mencionar al complejo de ticonas : (Agrotis sp., Copitarsia turbata Herrich & Schäffer, Spodoptera frugiperda (Serville) y Feltia experta Walker (Noctuidae: Lepidoptera), que atacan partes de tallo y hojas, en casos de ataques severos se pueden encontrar hasta 80 larvas por hoyo, con plantas totalmente defoliadas. La Kcona kcona (Eurysacca quinoae (Meyrick) (Gelechiidae: Lepidoptera)) es otra plaga clave del cultivo de la quinua que tiene su incidencia preferentemente en el período de cosecha, ataca particularmente a la panoja y puede destruir un cultivo en menos de una semana.

Los problemas del desequilibrio ecológico del Altiplano Sur causado por el uso excesivo de pesticidas y la introducción de la maquinaria agrícola, se pretende reducir con la explotación agrícola orientada a la producción ecológica, se está promocionando el uso de extractos naturales de Piretro (Chrysanthemum cinerariaefolium), Nim (Azadirachta indica), Muña (Minthostachys sp.), Uma tola (Parastrephia lucida), Ñacá tola (Baccharis incarum), Tabaco (Nicotiana tabacum) y otros.

En este campo y para evitar el uso de insecticidas sintéticos, ANAPQUI está implementando una asistencia técnica mediante promotores que realizan supervisión permanente de las parcelas con cultivo orgánico de quinua, lo más importante en esta experiencia es la capacitación de los agricultores en la preparación y uso de extractos naturales para el control de plagas, la asistencia técnica permanente y en muchos casos la dotación de los insumos.

Sin embargo este esfuerzo de los productores, no es suficiente por la magnitud y la incidencia de las plagas, se requiere la validación y difusión de las alternativas tecnológicas generadas recientemente para el manejo integrado de plagas. Existen estudios sobre control biológico de plagas, por ej. Aroni & Arequipa (1996) indican, que los extractos naturales en estudio (Muñas, Molle (Schinus molle), Chachakuma (Senecio graveolens), Uma tola y Ñaká tola) presentaron una eficiencia gradual en el control de las plagas de la quinua. El efecto residual de los extractos no permanece por tiempo prolongado en el cultivo de quinua por ser biodegradable, razón por la cual no tiene un comportamiento similar a un insecticida sintético. El momento propicio para la aplicación de los extractos naturales es cuando se presentan altas temperaturas en el día, estas condiciones parecen coadyuvar en el efecto de los extractos.

Aroni & Lucas (1996) estudió la eficiencia de entomopatógenos en el control de plagas claves de la quinua (Copitarsia sp., Feltia sp., Spodoptera sp. y Eurysacca quinoae), las aplicaciones fueron realizadas en dos épocas. La eficiencia de los entomopatógenos varia entre 45.39 % que corresponde al Baculovirus phthorimaea y 57.19 % de Bacillus thuringiensis. Saravia & Quispe (2000) asevera que la dosis de Baculovirus phthorimaea de 50 larvas infestadas en un litro de agua, presentó una eficiencia de 56.41 para el control biológico de Eurysacca quinoae, aumentando esta eficiencia en la medida que se incrementa la concentración de aspersiones.

Sanchez et al. (1995) menciona que un parasitoide de especie no determinada (Ichneumonidae: Hymenoptera) en forma natural es el que mejor control a Eurysacca quinoae (16.54 % para una generación de plaga), en cambio el parasitoide Microplitis sp. (Braconidae: Hymenoptera) es el que tuvo menor porcentaje de parasitismo (1,42 % para toda la generación de la plaga).

Diversas instituciones como COMPAC, IBTA y ANAPQUI realizaron pruebas de control etológico con trampas de luz, en el caso del Programa Quinua (1992 – 1994) con el propósito de efectuar estudios de dinámica poblacional de las principales plagas ha utilizado trampas de luz, observando eficiencia moderada para la captura de lepidopteros adultos, esta práctica puede coadyuvar a la disminución de ataque plagas de la quinua siempre y cuando se realicen campañas comunales responsables y por tiempos determinados.

RIEGO

Las precipitaciones pluviales en el Altiplano Sur de Bolivia oscilan entre 150 a 250 mm/año y muy concentradas en los meses de enero, febrero y marzo, la preparación oportuna de suelos en hoyos, tiene el propósito de acumular humedad con este nivel de precipitación, por tal razón un 97 % de cultivo es a secano. Respecto a la experiencia de riego en el cultivo de la quinua, solamente se puede mencionar la realizada en comunidades que tienen el privilegio de contar con fuentes de agua, que les ha permitido la construcción de sistemas de riego para cultivar quinua en superficies relativamente extensas.

El riego por inundación, se ejecuta a partir de los primeros días de Julio hasta fines de Septiembre, después del riego de cada parcela, se deposita estiércol al voleo en una cantidad de 10 Tm./ha, para incorporar posteriormente esta materia orgánica con el empleo de un arado de disco. Esta labor un mes antes de la siembra es favorable para el desarrollo de las plantas, lográndose rendimientos superiores en un 80 % al cultivo en condiciones de secano.

El riego por surcos también se practica con la finalidad de aprovechar en forma optima el agua de riego, también en este caso se puede incorporar estiércol en una cantidad de 4 Tm./ha.

 

LABORES CULTURALES

En la siembra manual se deposita alrededor de 80 a 140 granos por hoyo, si consideramos una condición optima de humedad la germinación es superior al 80 %, lo que significa que habrá una emergencia de muchas plántulas, que sin embargo desde el principio serán atacadas por lagartijas, pájaros y roedores, además afectadas por la fuerte insolación existente en el ecosistema zonal. Para proteger las plantas en esta etapa se procede con el "phisnado" ó sombreado con paja, tara tara y otras tholas.

El deshierbe a veces suele ser necesario, pero en general no hay mucha incidencia de malezas si hubo una preparación adecuada de suelos. Por diversos factores favorables el número de plantas por hoyo puede ser numerosas, para obtener buenos rendimientos es necesario realizar raleos oportunos para permitir el desarrollo de no más de 4 plantas por hoyo. Como una de las labores culturales que se incluyen para la producción orgánica de quinua podemos indicar el uso de estiércol fresco como repelente al ataque de liebres en el período posemergencia,

 

COSECHA Y POSCOSECHA

La demanda de la quinua en el mercado de exportación tiene exigencias respecto a la calidad del grano muy ligado a la pureza, referencia a un producto sin piedrecillas ni otras impurezas. En muchos casos de parte de los compradores en el mercado internacional, hubo castigos en el precio del grano exportado por haberse encontrado piedrecillas en el producto, esto ha causado en más de una ocasión dificultades económicas especialmente entre los exportadores.

Las organizaciones de productores y empresas dedicadas a la exportación de quinua actualmente tienen muchas dificultades en el procesamiento y beneficiado de los granos, porque requieren de técnicas especiales para separar especialmente las piedrecillas, en muchos casos se ha recurrido al trabajo manual para la limpieza de los granos. Esto naturalmente eleva los costos de producción, disminuyendo significativamente las ganancias. Para contribuir a solucionar los problemas de incorporación de impurezas en el grano de quinua y otras relacionadas con la conservación de suelos, las instituciones y organizaciones de productores han estado promocionando y difundiendo técnicas mejoradas de cosecha y poscosecha.

 

Corte

Esta labor se ejecuta cuando las plantas han alcanzado su madurez fisiológica, lo cual se puede apreciar por la dureza característica de los granos y el aspecto general de la planta que se torna de un color amarillento o púrpura de acuerdo a la variedad. En este estado se cortan con hoz, los tallos de las plantas a una altura conveniente que permita aprovechar todas las ramificaciones donde existen panojas. Esta misma operación se puede realizar con segadoras mecánicas, en el manejo intervienen dos operadores, el primero sostiene desde su base todas las plantas del hoyo y el segundo realiza el corte con el mencionado equipo.

 

Emparve

Es la labor que continua al corte, generalmente se efectúa el mismo día, consiste en formar montones, con las panojas ordenadas a un solo lado y sobre polietileno. Otra forma de emparve es la de arcos, donde se cruzan las plantas en forma de x, disponiendo las panojas hacia arriba y apoyadas en una base de tholas, que se planta al inicio del arco. Esta práctica permite el secado del grano desde un 25 %, hasta un 10 % de humedad para facilitar la trilla.

 

Trilla

La trilla se realiza cuando los granos están secos y con una humedad que fluctúa entre 10 a 13 %. En la trilla mejorada se utilizan lonas, que son extendidas en superficies planas, donde se colocan las parvas en forma ordenada con las panojas en sentido interno y paralelas, para que el tractor o vehículo pesado haga las pasadas necesarias hasta desprender el grano de los perigonios, las labores de venteo y limpieza correspondiente se realiza en forma manual.

Con las trilladoras estacionarias (Vencedora, Alvan Blach y Cifema) se requieren entre 3 a 5 operarios para la trilla, tres que provean y trasladen las parvas de quinua hasta la máquina, otro que realice la alimentación depositando las plantas a la tolva y un cuarto que reciba la quinua trillada en bolsas, estas máquinas pueden tener rendimientos de hasta 10 qq la hora. Con el propósito de obtener granos limpios y sin impurezas se están promocionando prácticas de trilla directa, cuando los granos tienen una humedad del 13 % se cortan y trillan el mismo día, obteniendo grano de buena calidad, aunque pueden presentar algunas dificultades de grano no trillado, pero que no pasa del 6 % del total cosechado.

 

Almacenamiento

El almacenamiento de la quinua orgánica es muy favorecido por las condiciones climáticas del altiplano, que permite la conservación de los granos, los mismos son almacenados en bolsas de 50 Kg., apilados en ambientes donde se protege del ataque de los roedores. En los dos últimos años a traves de FAO se ha estado promocionando el uso de silos metálicos de diferentes capacidades, con resultados satisfactorios.

 

COMENTARIO FINAL

En el Altiplano Sur, la producción de quinua convencional es fruto de una vasta experiencia. Sin embargo la producción orgánica de quinua, es un desafío para productores y técnicos, por la enorme complejidad de esta actividad, en una zona con características climáticas adversas el desarrollo normal de la agricultura en general. La quinua Real, una especie excepcional se desarrolla en esas condiciones, y su cultivo representa un medio de sustento para miles de familias campesinas. La calidad nutritiva del grano de quinua debe ser aprovechada por toda la humanidad, por eso es importante aumentar su producción sin afectar el ecosistema que heredarán nuestras futuras generaciones.

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