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Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe

Boletín de la Seguridad Alimentaria y Nutricional. Edición Especial para la Conferencia de la FAO (Marzo, 2012)

Este boletín analiza la seguridad alimentaria, la producción y comercio de cereales y las políticas de los países referidas a la seguridad alimentaria y nutricional durante los primeros meses de 2012.

Mensajes principales

  • El PIB de América Latina y el Caribe creció 4,6 % durante 2011, un porcentaje mayor al de la expansión de la economía mundial. Si bien, durante 2011 se produjo una desaceleración en las tasas de crecimiento, hasta hoy esta tendencia no se ha traducido en una dinámica recesiva.
  • Los precios internacionales de los alimentos se han mantenido estables en los últimos meses, no obstante, los niveles continúan siendo altos. En América Latina y El Caribe, la variación en los precios de los alimentos presenta niveles superiores a los del índice general de precios, lo que fundamenta que los países estén preocupados por proteger el poder adquisitivo y el acceso a los alimentos de la población más pobre.
  • Para 2011/12 la FAO estima un crecimiento de 4 % en la producción mundial de cereales, principalmente por las buenas expectativas en trigo y granos secundarios, lo que impulsará un incremento de las existencias de cereales. La producción de cereales de América Latina y el Caribe, en cambio, se mantiene prácticamente estable respecto a la temporada anterior, como consecuencia de pérdidas asociadas a la variabilidad climática.
  • Los altos precios de los alimentos registrados durante 2011 repercutieron en el valor de las exportaciones agroalimentarias de la región, las que se incrementaron en 27 % respecto al año previo. En particular cabe destacar los casos del arroz y del trigo, con alzas superiores al 70 % en el valor, propiciando una reducción en el déficit comercial de cereales a nivel regional.
  • El comercio agroalimentario de América Latina sigue mostrando saldos comerciales positivos al aumentar 27,5 % en 2011 respecto al año previo, lo que es indicativo de la especialización agroexportadora de la región.
  • La seguridad alimentaria se ha posicionado como un elemento clave en las políticas nacionales, lo que se ha visto reflejado en la promulgación de leyes tanto de seguridad como de soberanía alimentaria en ocho países de la región. Al mismo tiempo, otros cino países se han sumado a esta tendencia, y están discutiendo este tipo de leyes en sus cuerpos legislativos.

La región continúa creciendo por sobre el promedio mundial, pese a la desaceleración de la economía global

Diversas señales de la situación económica mundial en los últimos dos meses muestran que las previsiones más pesimistas divulgadas a fines de 2011 no se están materializando. El temor con que finalizó el año pasado estaba asociado a que la crisis de pagos de algunos países europeos pudiera transformarse en una crisis sistémica. Ello agudizó la incertidumbre en algunas autoridades de gobierno, analistas de mercado y especialistas de organismos internacionales, debido a los eventuales efectos recesivos que podría haber tenido dicho escenario.

Aunque es prematuro desechar situaciones más complejas que podrían afectar a la economía mundial, sí es necesario tener presente que el año 2012 se ha iniciado con indicadores económicos positivos en Estados Unidos, en China -el principal referente de los países emergentes- y en América Latina. En particular para la región, la proyecciones indican que durante el año 2012 el crecimiento de la economía alcanzaría el 3,7 %.

Sumado a esto, los países emergentes enfrentan expectativas de alto crecimiento, con tasas superiores al 5 %. Al mismo tiempo, los precios de los bienes básicos (especialmente los alimentos), han tendido a estabilizarse en niveles similares a los de fines de 2010, y la volatilidad ha tendido a aminorarse.

Este escenario brinda un panorama que permite suponer el sostenimiento de la demanda mundial por bienes básicos, lo que debiera tener impactos positivos sobre la región. De la evolución favorable de la actividad económica y la estabilidad de los precios de los alimentos dependerá que se progrese en la reducción del hambre, en una región que actualmente alberga a más de 52 millones de subnutridos.

En este sentido, para la región existen señales mixtas: en el año 2011 se produjo una reducción de la pobreza total de un punto porcentual respecto al año anterior, sin embargo la indigencia aumentó en tres millones de personas en la región, como consecuencia de los altos precios. De esta forma, la evolución de los precios de los alimentos durante los próximos meses requiere especial atención, ya que afecta directamente la seguridad alimentaria de las poblaciones más vulnerables.

El 2012 ha iniciado con indicadores económicos positivos

Según datos del FMI (2012), el PIB mundial creció 3,8% en 2011 y seguirá incrementándose, aunque a tasas más moderadas (de 3,3%) durante 2012, lo que permitirá que persistan aumentos en la demanda por materias primas y alimentos, a nivel agregado.

En Europa ha mejorado la percepción de cómo se está enfrentando la crisis de pagos de algunos países, puesto que han aparecido indicios de mayores niveles de acuerdo entre los líderes de gobierno y las autoridades monetarias internacionales. Por su parte, en Estados Unidos, el cuarto trimestre de 2011 tuvo un crecimiento más alto del esperado y en los últimos meses ha disminuido el desempleo. Muestra además un repunte de la demanda interna que se espera reafirme esta tendencia positiva en el crecimiento (estimado en 1,8% para 2012) y la inversión.

En China, si bien el Gobierno redujo la meta de crecimiento en la economía para 2012 a 7,5%, las últimas estimaciones señalan una expansión que podría llegar a ser de 8,2%. Adicionalmente, gracias a su política económica ha logrado frenar las tendencias inflacionarias internas que amenazaban su estabilidad y volvía riesgoso el crecimiento de sus exportaciones y del PIB.

De igual forma, para el resto de los países emergentes, las proyecciones para el presente año apuntan a un crecimiento superior al 5% anual. En particular para América Latina y el Caribe se estiman crecimientos cercanos al 3,7% para 2012. Si bien estas cifras resultan positivas dado el contexto económico mundial y las expectativas previamente señaladas, representa, por segundo año consecutivo, una desaceleración de la economía de la región. Pese a esto, todos los países de la región verán crecer su economía en el año 2012, siendo los países de América del Sur aquellos con las mayores tasas (3,9% en promedio para la subregión).

Variación del PIB mundial

Precios de los alimentos y materias primas

Durante el segundo semestre del año 2011 los precios de los alimentos y del resto de los bienes básicos -todos los cuales muestran una tendencia similar- cayeron de forma sostenida, hasta niveles más bajos que los observados a mediados de 2008. Este proceso coincidió con las señales de inestabilidadde algunos países europeos, las que habrían tenido impactos sobre la dinámica del crecimiento de la demanda mundial y, por consiguiente, sobre los precios de los bienes básicos. Pese a esto, actualmente los precios de los alimentos se encuentran, si bien estables, en un nivel 35 % más alto que en 2007,momento previo a la crisis de los alimentos.

En lo referente a la volatilidad de los precios de los bienes básicos, esta se encuentra, a nivel agregado, en niveles cercanos a los de mediados de 2010, uno de los momentos más bajos desde 2005. Específicamente en el caso de los alimentos, estos resultan ser uno de los commodities más estables, y actualmente su volatilidad se encuentra en niveles inferiores a los de un año atrás y muy por debajo del peak de 2009 (Figura 3).

En América Latina y el Caribe, en tanto, la variación anual del índice de precios al consumidor se ha mantenido, en los primeros dos meses del año, alrededor del nivel con el que cerró 2011. Los índices de precios de los alimentos y del total de la economía registran variaciones anuales de 8,6 % y 6,6 % respectivamente, manteniéndose relativamente estables en el último año. Pese a esto, existe, en general, una tendencia en que los alimentos presentan mayores alzas que los índices generales de precios al consumidor. Como se ha señalado anteriormente este puede resultar un elemento clave de considerar para el presente año, puesto que, puede tener impactos relevantes sobre la economía familiar de la población más pobre de la región, ya que son éstos precisamente quienes destinan una mayor proporción de su ingreso a la compra de alimentos.

Evolución mensual de los precios de bienes básicos, 2005 - 2012
Volatilidad de los precios internacionales de los bienes básicos, 2006 - 2012
Inflación anual en América Latina y el Caribe. 2007 - 2012
Inflación mensual, trimestral e interanual en países de ALC, Febrero 2012

Producción y comercio de alimentos

Las últimas estimaciones de la FAO sobre el mercado mundial de cereales señalan perspectivas positivas para 2011/12. Los elevados niveles de producción de cereales y el incremento de las existencias finales permiten suponer que el mercado agroalimentario mundial se encontrará descomprimido. Para América Latina y el Caribe, a nivel agregado la producción de cereales se incrementa levemente, sin embargo la cosecha de trigo cae de forma significativa como consecuencia de la sequía en los principales productores de la región.

Situación en los mercados globales de cereales

La FAO ha elevado su previsión para la producción mundial de cereales en 2011/12, apuntando a un crecimiento de 4 % respecto a 2010/11, que alcanzaría las 2.344 millones de toneladas, como consecuencia de un aumento importante en la producción de trigo y de granos segundarios. El pronóstico para la utilización mundial de cereales en 2011/12, en tanto, es de un aumento de 2%. Entre los principales cereales, se prevé que sea el trigo el que registre el mayor crecimiento anual (3,8%) en su utilización, impulsado por una disminución en los precios relativos con respecto a otros cereales. Por el contrario, la utilización total de cereales secundarios aumentará menos de 1,2%.

A raíz del alto nivel de producción de cereales en 2011/12 el nivel de existencias al final de la temporada pasaría a ser de 518,2 millones de toneladas, 14,5 millones de toneladas más que el nivel inicial, provocando una estabilidad en la relación de existencias y utilización en un nivel de 22,1%. El nivel de existencias es especialmente alto para arroz y trigo, donde la relación de existencias y utilización alcanzará 32,4 y 29,1%, respectivamente.

Mercado mundial de cereales

Producción de cereales en América Latina y el Caribe

Para 2011/12 se espera un incremento marginal (0,4 %) de la producción de cereales en América Latina y el Caribe, hasta 184,7 millones de toneladas, principalmente explicado por incrementos en el arroz, lo que contrarrestará las fuertes caídas en trigo. En este último caso, las estimaciones apuntan a una reducción de 6,5% en la producción, cuyas cosechas para 2011/12 en las principales zonas productivas terminaron a fines de 2011. Particularmente, en Brasil se observa una reducción de 6,5%, a raíz de heladas y reducciones en áreas sembradas, mientras que en Argentina las estimaciones señalan una reducción de 15% en la cosecha, debido a la sequia causada por La Niña. Esta misma situación estaría afectando a Paraguay, donde la producción de la reciente cosecha de trigo fue estimada en 1,2 millones de toneladas, un 17 % menos que en la temporada anterior.

Por contraparte, la cosecha de trigo en Uruguay alcanzó un nivel récord estimado en alrededor de 2 millones de toneladas, 54% más que el año pasado y muy por encima del promedio de los últimos cinco años. Las estimaciones oficiales indican que la superficie sembrada aumentó en respuesta a los altos precios internacionales en el momento de la siembra en mayo de 2011, y los rendimientos alcanzaron 3,4 kg por hectárea, el más alto de los últimos 10 años.

En el caso del maíz, se esperan reducciones leves de producción, no superiores al 1% respecto a la temporada anterior. En Brasil, donde se produce la mitad de todo el maíz cultivado en América Latina, no se registrarán cambios significativos en la producción durante esta temporada, mientras que en Argentina, pese a la sequía, se estima que la producción de la actual campaña estaría cercana a los 23 millones de toneladas, levemente por sobre la campaña anterior. En México, en tanto, la sequia tuvo impactos fuertes sobre la producción de maíz, ocasionando una caída de 9%.

En los países centroamericanos, pese a los factores climáticos adversos, la producción de cereales durante el año 2011/12 ha registrado un mejor desempeño en comparación con el año anterior, lo que ha traído consigo una reducción en el requerimiento de importaciones. En Nicaragua las perdidas por el exceso de lluvia han sido compensadas por un aumento en los rendimientos, permitiendo que, para el caso del maíz, la producción alcance las 570 mil toneladas, un 12% más que en la temporada previa. En el caso de Honduras, de igual forma, se espera un incremento de 16% en la producción de maíz, pese a las fuertes lluvias registradas en octubre.

Por último, en muchos de los países durante 2011/12, hubo un aumento importante en la producción de arroz. Esto se vio especialmente reflejado en Brasil, el productor más importante de la región, donde se registraron cosechas récord y un incremento de 17 % en la cosecha del cereal. Debido al positivo desempeño de Brasil, las estimaciones para la producción de arroz en la región en 2011/12 son 19,8 millones de toneladas, un aumento de 12% en comparación con 2010/11.

Producción de maíz, trigo y arroz en América Latina y el Caribe

Comercio Agroalimentario en América Latina

La información preliminar para el año 2011, que comprende los meses de enero a noviembre, muestra un aumento importante en el valor de las exportaciones agroalimentarias totales de 27%, reflejando en gran medida los precios elevados de alimentos durante 2011. Se destaca especialmente el crecimiento en las exportaciones de arroz (77%) y trigo (75%).

Al mismo tiempo, la región mantiene un saldo comercial positivo importante en productos agroalimentarios y, entre enero-noviembre 2011 e igual período de 2010, éste creció 27,5%, alcanzando los 123 mil millones de dólares.

Las exportaciones agroalimentarias intra-regionales, en tanto, registraron un incremento de 28% en 2011 respecto al año previo, lo que se vio explicado principalmente por el alto crecimiento de las exportaciones en los últimos meses del año. En particular, en septiembre, octubre y noviembre de 2011 el aumento de las exportaciones hacia la región fue de 48%, 40% y 34%, respectivamente. Esto quedó de manifiesto en los incrementos en las exportaciones de cereales (56%), lácteos (45%) y aceites y grasas (44%).

Entre los cereales exportados el producto más importante para la región es el maíz con 57% del volumen total de cereales exportado en 2011, seguido por trigo (28%) y arroz (7%). Cabe destacar el aumento de las exportaciones de trigo, las que pasan desde casi 7 millones de toneladas en 2010 a 12 millones de toneladas exportadas durante 2011, y la reducción de las exportaciones de maíz en más de 3 millones de toneladas en igual período.

Por último, en lo relativo al saldo comercial de la región, el año 2011 significó nuevamente una disminución del déficit en el comercio de cereales. Esto es reflejo del crecimiento dinámico en las exportaciones, especialmente de las producidas desde el Mercosur y Chile. El resto de las subregiones y países, en cambio, han incrementado de manera considerable su déficit en el último año.

Comercio Agroalimentario de América Latina
Comercio de Cereales de América Latina
Comercio Agroalimentario de América Latina (millones de dólares)

Políticas nacionales referidas a Seguridad Alimentaria y Nutricional

Durante el último año los gobiernos de los países de la región han persistido en adoptar medidas orientadas al desarrollo productivo, teniendo como principal énfasis la disponibilidad de alimentos. Lo particular de 2011 fue el mantenimiento e incluso, en algunos casos, el inicio de programas de mejora en el acceso a los alimentos, a través de transferencias de ingresos de los sectores más pobres de la región. Adicionalmente, los gobiernos han establecido acciones inmediatas para proteger la seguridad alimentaria en los casos de eventos naturales adversos.

Por otro lado, la seguridad alimentaria se ha posicionado de forma transversal en la agenda política, lo que se ha traducido en discusión y promulgación de legislación relativa a asegurarla. Actualmente son ocho los países que cuentan con leyes nacionales vigentes sobre seguridad y/o soberanía alimentaria en América Latina: Argentina (2003), Bolivia (2011), Brasil (2006), Ecuador (2009), Guatemala (2005), Honduras (2011), Nicaragua (2009) y Venezuela (2008). Adicionalmente, en El Salvador, México, Paraguay, Perú y República Dominicana se encuentran en procesos de discusión de proyectos de ley.

Medidas orientadas a la disponibilidad de alimentos
Los países continúan promoviendo en forma decidida la producción de alimentos mediante medidas de apoyo directo, como facilitar el acceso al financiamiento, programas de asistencia técnica e insumos. En estas tres áreas de acción es notoria la acción pública respecto de beneficiar con estos programas y medidas específicas a los pequeños productores, como se puede observar por ejemplo en el programa MASAGRO en México, programas de apoyo a agricultura familiar, como el implementado en El Salvador y aquellos en gestión en Guatemala y Nicaragua, o los subsidios a la venta de urea en Ecuador.

A ello se suma la creciente preocupación del sector público hacia el control de enfermedades y plagas que afecten la producción agropecuaria, como se demuestra en las distintas iniciativas puestas en marcha para hacer frente a la fiebre aftosa, la tuberculosis bovina y otras enfermedades que afectan al ganado, así como en la implementación de sistemas de trazabilidad bovina. Ejemplo de ello son los diversos programas de vacunación que se desarrollan en los países de Centro y Sudamérica. Al mismo tiempo, las iniciativas de lucha contra el HLB en varios países de Centroamérica, el Caribe y en Brasil son ejemplo de las diversas medidas que se han tomado en esta área.

Por otra parte, la ocurrencia de diversos eventos naturales extremos ha afectado negativamente al sector agropecuario, y han derivado en la implementación de diversas medidas tanto de corto como de mediano y largo plazo. Dentro de las primeras, se puede identificar la declaración de estado de emergencia en varios países de la región, con el fin de facilitar la distribución de insumos y la entrega de recursos que permitan a los productores reactivar sus actividades. Ello puede observarse, por ejemplo, en las medidas para enfrentar la sequía en países del Cono Sur y Centroamérica, o las medidas para hacer frente a las lluvias e inundaciones que han afectado a algunos países de Sudamérica. Por otra parte, en el mediano y largo plazo, los gobiernos buscan aumentar la resiliencia del sector agropecuario frente a estos fenómenos, ya sea con planes de mitigación y adaptación, así como también con la construcción de infraestructura, especialmente en el fomento a la construcción de obras de riego. Un ejemplo en este sentido son las inversiones que lleva a cabo Jamaica, especialmente aquellas enfocadas en el sector de la caña de azúcar.

Finalmente, cabe destacar las iniciativas que algunos países de la región han emprendido en pos de garantizar y/o entregar certeza jurídica a la tenencia de tierras. Esto se ha manifestado tanto bajo la forma de entregas de terrenos, como también mediante la tramitación de certificados de dominio, como es el caso de Bolivia, Ecuador, Colombia -que ha creado programas especiales con este fin- y Venezuela, así como la creación de marcos legales específicos, lo que se manifiesta, por ejemplo, con la promulgación de la Ley de Tierras en Argentina.

Medidas de comercio interno e internacional
En cuanto al comercio internacional, los países dirigieron sus esfuerzos principalmente a posicionar sus productos en el mercado externo, a través del cumplimiento de normas sanitarias o con el establecimiento de acuerdos bilaterales. Uruguay es uno de los países que implementó medidas en este aspecto, acordando volúmenes de exportación de carne bovina a la Unión Europea; asimismo varios países de la región han establecido acuerdos con China para la exportación de diversos productos agropecuarios.

Respecto al comercio interno, en tanto, varios Estados de la región han mantenido durante el periodo un importante rol en el abastecimiento de alimentos, ya sea construyendo estructuras comerciales con el fin de facilitar el comercio, así como mediante compras y subastas de productos de la canasta básica, o con la inclusión de pequeños productores en los mercados; ejemplos de este tipo de medidas podemos encontrar en Guyana mediante la construcción de mercados públicos, o en Chile en donde pequeños productores acuerdan vender sus productos en cadenas comerciales. A ello se suma el papel que cumple el sector público de algunos países de la región en la facilitación de ventas de alimentos minorista, como ocurre por ejemplo en Panamá mediante la ampliación de su iniciativa de Jumbo Ferias.

Finalmente, cabe destacar la implementación de normativas que afectan el comercio interno de productos, que buscan la adecuación y/o una mayor transparencia en el funcionamiento del mercado, como sucede por ejemplo con la implementación de las nuevas reglas para clasificar la leche cruda en Colombia, para que de este modo que se pague a los agricultores por las características efectivas de calidad que tiene este producto.

Medidas que facilitan el acceso a alimentos
Las políticas públicas implementadas por los países en la materia, buscan principalmente garantizar un nivel de ingresos adecuado en la población, lo que conlleva el establecimiento de medidas y programas enfocados especialmente en personas en situación vulnerable, principalmente bajo la forma de transferencias y bonos. Un ejemplo de ello es la entrega de recursos a adultos mayores como parte de la iniciativa Bono al Ciudadano de Oro en Honduras. Además de ello, también los gobiernos buscan garantizar el ingreso mediante el fomento al empleo, a través de programas especialmente enfocados en capacitar laboralmente a la población cesante y crear puestos de trabajo, como es el caso del programa Trabaja Perú, a lo que debe sumarse la preocupación transversal frente a los niveles del salario mínimo en cada país.

Del mismo modo, el acceso a los alimentos es garantizado también mediante iniciativas de ayuda alimentaria. Este mecanismo de acción se ha puesto en marcha tanto para enfrentar situaciones naturales de emergencia, así también como para apoyar a las personas en situación vulnerable mediante programas de carácter más permanente, como lo hace República Dominicana a través del Plan Social de la Presidencia.

Medidas de salud, inocuidad y nutrición
Las medidas de política implementadas en la región continúan demostrando la gran cantidad de inversiones en agua potable y alcantarillado que llevan a cabo los Estados para facilitar el acceso a servicios básicos, principalmente, a la población que habita en zonas alejadas o socialmente vulnerables. Esto se ha materializado tanto bajo la forma de proyectos específicos como también mediante programas a gran escala, tal es el caso de Bolivia con el programa Más Inversión para el Agua, Mi Agua.

En tanto, también se manifiesta preocupación entre los países de la región frente a la malnutrición y sus consecuencias. Frente a ello, las políticas públicas en la materia se han desarrollado, por una parte, bajo el formato de campañas educativas, como sucede por ejemplo en Barbados que implementó una campaña de reducción de la obesidad y promoción de la vida sana. Por otro lado, los gobiernos también impulsan planes que buscan reducir la desnutrición infantil. En este sentido cabe destacar, entre otros casos, el lanzamiento del Pacto Hambre Cero en Guatemala, y del Programa Aba Grangou en Haití.